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La aventura del misterio

¿Jugaste alguna vez a Polybius, el juego maldito?

En la industria del videojuego era famoso el «Polybius» que llevaba al jugador a sufrir perturbaciones mentales y finalmente provocar el suicido a todo aquel que jugara

23 jul 2022 / 04:00 h - Actualizado: 23 jul 2022 / 04:00 h.
"La aventura del misterio"
  • ¿Jugaste alguna vez a Polybius, el juego maldito?

Juego lanzado en 1981 en salones recreativos, el juego fue desarrollado por Ed Rottberg, diseñador en aquellos tiempos de Atari y creador del mítico “Battlezone”, entre muchos juegos –propio de todo buen programador-, entre los años 1979 y 1981.

Dentro de su particular “leyenda urbana” cabe decir que el arcade fue creado y distribuido por Sinneslöschen INC. bajo el encargo del gobierno de los Estados Unidos. Se dice que el nombre de la empresa “Sinneslöschen”, es una palabra alemana que significa “pérdida de los sentidos”.

Destacar que muchos afirmaron que era un ROM altamente adictivo al principio aunque en poco tiempo los jugadores empezaban a generar odio hacia el juego hasta el punto de olvidar por completo la trama del juego.

Dentro del mundo de la conspiración, la CIA y otros organismos gubernamentales principalmente de origen estadounidense, han sido protagonistas en muchos casos de tramas destinadas al control de la mente de la población de forma subliminal.

Pero el misterio de esta máquina no se queda solo aquí, ya que, según muchos testigos de la época, estas maquinas no tenían el mantenimiento habitual del resto de recreativas, sino que este era realizado por unos extraños personajes vestidos de negro.

Además de esto, algunos asiduos aseguraron ver como periódicamente, unos extraños hombres vestidos de negro acudían a los salones donde se encontraban la máquina tomando anotaciones sobre las puntuaciones más altas y, en algunas ocasiones, cambiando la configuración de las máquinas.

Un par de testigos aseguraron que estos señores se habían olvidado de salir del menú de opciones y que cuando miraron a la pantalla contemplaron atónitos cómo habían en el mismo parámetros tales como “índice de suicidio”, “terrores nocturnos”, “amnesia” o “alucinaciones auditivas”.

Leyenda o no, lo cierto es que se produjeron numerosos casos de ataques epilépticos en los usuarios principalmente motivados por el elevado número de colores brillantes e intermitentes que desarrollaba el juego.

Se localizaron en una población concreta, donde al parecer serviría para experimentar sobre la mente de los chicos que jugaban a él, ya que tenía ciertos sonidos y gráficos que eran capaces de modificar la conducta del sujeto.

Se llegó a asegurar que ciertos jóvenes se suicidaron y otros, quedaron maltrechos psicológicamente. Asimismo, se dice que unos extraños “hombres de negro” visitaban estos salones de juego, manipulando esta maquinita en ciertas ocasiones, y preguntando sobre la cantidad de personas que participaban del mismo al dueño del negocio.

También se daba frases subliminares como «No Imagination» (sin imaginación), «No Thought» (sin pensamiento), «Conform» (confórmate), «Honor apathy» (honra la apatía), «Do not question authority» (no cuestiones a la autoridad), que menoscababa la autoestima de quien lo jugaba. Había otros mensajes más contundentes como «Kill Yourself» (mátate) y «Surrender» (ríndete), y el extremo que afectaba a la salud del jugador que eran tics nerviosos, vómitos, mareos, alucinaciones auditivas y ópticas, ataques epilépticos y terrores nocturnos.

Así, como con el «Polybius», que acabó por ser una especie de leyenda urbana muy recurrente en círculos de misterio, el caso de «Antrum» (una película maldita) lleva el mismo camino si bien media su proyección -y consiguiente monetización- en salas de todo el mundo.

El espectador acude temeroso pues se advierte por redes que «la película podría provocarte la muerte» con una advertencia justo antes de proyectar la misma en la que advierte de la responsabilidad legal para aquellos que sean lo suficientemente valientes como para sentarse a disfrutar de ella.

Dentro de las presuntas muertes que originó está la de un niño de 13 años que habría muerto de un ataque de epilepsia cuando jugaba en una recreativa y que fueron los temidos «hombres de negro» lo que se llevaron todas las máquinas del mercado.

La pregunta es: ¿Leyenda urbana o realidad? Yo apuesto por lo primero allá donde dejo las puertas abiertas a todo pues la capacidad de sorprender del ser humano parece que es infinita.


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