Menú

«Las galletas no son para todos los días»

La OCU advierte que “no es buena idea que los niños lleven al cole galletas para tomar en el recreo o a la hora de la merienda todos los días”.

18 ene 2022 / 07:27 h - Actualizado: 18 ene 2022 / 07:30 h.
"Consumo","Pobreza","Supermercados","Dulces"
  • «Las galletas no son para todos los días»

Es una realidad que la oferta de galletas para niños en los supermercados es casi infinita. Galletas con miles de formas, dibujos y sabores facilitan el desayuno y la merienda a muchos padres y madres día a día. Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado, junto con el apoyo del Ministerio de Consumo, un análisis completo sobre las galletas infantiles y su composición, admitiendo que “las galletas no son para todos los días”.

“Hemos hecho una batida por los supermercados, hasta reunir 305 productos de 56 marcas diferentes. Para conocer la valoración nutricional de las galletas, utilizamos la información facilitada en el envase de los productos, tanto la lista de ingredientes como la información nutricional”, admite el equipo.

En este estudio, las galletas analizadas fueron agrupadas en 6 categorías distintas: galletas simples, galletas de barquillo, galletas con chocolate, galletas de chocolate, galletas sándwich y otros tipos (principalmente de hojaldre, con rellenos a base de frutos secos o bizcochos).

GRASAS SATURADAS

“El contenido graso de las galletas es de un 21% de media, pero hay galletas en las que más de un tercio de su peso (38%) es grasa. Aunque las grasas saturadas de palma, palmiste, coco o shea (o karité) son mayoritarias, estas van dejando paso a otras grasas menos saturadas, y más saludables, como son el aceite de girasol alto oleico. Con todo y con ello, las grasas saturadas suponen de media el 43% del total de las grasas”, explican. En esta línea, las galletas de barquillo y las galletas con chocolate serían las que tendrían un mayor contenido en grasa.

EXCESO DE AZÚCARES

“Ni hay sorpresas: el azúcar sigue siendo un ingrediente primordial. De hecho, en 90 galletas el azúcar es el primer ingrediente que aparece en la lista, lo que significa que es el componente mayoritario (en las etiquetas, los ingredientes aparecen ordenados de más a menos cantidad)”, esclarecen. El contenido medio de azúcar añadido en las galletas es de 32g de azúcares por 100g de galletas.

Aunque es posible encontrar galletas sin azúcares añadidos, donde se sustituye el azúcar por edulcorantes, a juicio de los analistas de la OCU, esto no es una buena solución si los edulcorantes son polialcoholes como el xilitol o maltitol, “cuyo consumo excesivo puede tener efectos laxantes, más aún en los niños debido a su bajo peso corporal”.

Según los resultados, de momento pocas marcas se han decidido a trabajar en galletas menos dulces, ya que solo de “las 30 galletas sin azúcares añadidos, tan solo en 3 productos no se ha recurrido a edulcorantes para suplir la falta de azúcar”.

“NI TANTA FIBRA, NI TAN RICAS EN”

El contenido en fibra no es el punto fuerte de las galletas, solo un 3% de media, a pesar de ser un producto elaborado a partir de cereales. “La relación entre la cantidad de fibra e hidratos de carbono pone de manifiesto que la fibra es añadida; es decir, las galletas se elaboran con harinas refinadas y fibra añadida, en lugar de harina integral, mucho más saludable”, señalan en el análisis.

Otros ingredientes que también se añadirían serían las vitaminas y los minerales (calcio y hierro), aunque admiten que “las galletas no aportan ningún beneficio extra por estar enriquecida en vitaminas y minerales”.

ADITIVOS Y AROMAS

Los aditivos ayudan a que las galletas sean un producto muy apetecible, y en este análisis el equipo de la OCU ha encontrado en las galletas analizadas algunos como gasificantes o levaduras químicas (liberan gases para hacer crecer el volumen de la masa. Son, además, reguladores de la acidez y agentes antiaglomerantes para los productos derivados del cacao); lecitinas (emulsionante y permite mantener estable la mezcla); colorantes (de las 305 galletas del estudio, 54 tienen colorantes, y de ellas 13 llevan los indeseables E150c y E150d) y aromas (suplen la pobreza de algunos ingredientes).

RESULTADOS

Los resultados finales obtenidos en el estudio de la OCU son claros: “no es buena idea que los niños lleven al cole galletas para tomar en el recreo o a la hora de la merienda todos los días. Pero de forma ocasional es perfectamente admisible: en nuestro estudio observamos que hay galletas más saludables que otras en cuanto a grasas, azúcar y aditivos”.

Las galletas simples son las que tienen menor contenido en grasa, aunque no es nada despreciable (15%). “A su favor, el bajo contenido en grasas saturadas (rondan el 2%), ya que en muchas recetas emplean aceite de girasol alto oleico”. En este grupo es donde están las galletas con las mejores valoraciones Nutriscore.

Las galletas de barquillo rellenas de crema de sabor cacao, vainilla, nata, etc., se caracterizan por su alto contenido en azúcares y en grasas; “de hecho, la galleta con barquillo con la mejor valoración nutricional Nutriscore, una C, es porque se trata de una galleta sin azúcares añadidos. Sin embargo, las otras 4 galletas sin azúcares añadidos no llegan a esta valoración y obtienen una D”.

En las galletas con chocolate, el tipo de chocolate empleado (con leche, blanco o negro) no tiene ninguna implicación nutricional. “Predomina la valoración Nutriscore con una E (la peor valoración posible) por los niveles muy altos de azúcar y grasas”.

En las galletas de chocolate, el chocolate forma parte de la masa de la propia galleta. “Pero emplean muy poco cacao, tan solo un 5% de media; en algunos casos no llega ni al 2% y tienen que recurrir a colorantes. Su composición nutricional mejora ligeramente con respecto a la galleta con chocolate, sobre todo en el contenido graso, pues se asemeja a la galleta tradicional”.

Las galletas sándwich, rellenas de sabores de crema, chocolate, limón, etc., y algunas recubiertas de más chocolate, no pueden conducir más que a una valoración nutricional mala, mientras que las otras galletas, aunque son diferentes en composición, son parecidas desde el punto de vista nutricional, ya que no superan la D.


Edictos en El Correo de Andalucía Empleo en Sevilla