La aventura del misterio

Los secretos de la Masonería al descubierto

Cuando la curiosidad se convierte en un motor fundamental en la vida de una persona (una curiosidad sana, bien entendida), a menudo la búsqueda del Saber, simplemente como medio hacia un mayor crecimiento personal y atendiendo a una necesidad interna inevitable, acaba jugando con teorías, corrientes filosóficas y áreas de conocimiento que uno jamás pensó que le tocarían tan de cerca.

18 dic 2022 / 04:03 h - Actualizado: 18 dic 2022 / 04:03 h.
"La aventura del misterio"
  • Los secretos de la Masonería al descubierto

De pronto, términos como masonería, maestres, hermandades, sociedades secretas y tradición iniciática saltan sobre la mesa y no queda más remedio que leer y valorar.

A menudo, masonería se ha relacionado con palabras como mito, esoterismo, brujería, ocultismo, satanismo, pero sobre todo, suelen ir invariablemente unidos a la percepción, más o menos cierta, de que custodian secretos, transmitidos de generación en generación, que viendo la luz acabarían con el poder establecido. ¿Son acaso un grupo revolucionario que utiliza la información que posee para manejar los hilos del poder sociopolítico mundial? No me queda más remedio que buscar fuentes e investigar.

No pocos autores, César Vidal sin ir más lejos, cuenta con varios títulos en su bibliografía dedicados al tema, han investigado de manera extensa los orígenes de esta autodenominada “Fraternidad Universal” y su situación e influencia a lo largo de la historia. Sin embargo, sigue siendo un colectivo que se encuentra rodeado de un halo de misterio y hermetismo – entiéndase en toda su amplitud – que, como poco, genera curiosidad. Precisamente por ello, una búsqueda rápida mostrará defensores y detractores de la Francmasonería sin demasiada dificultad, un enfrentamiento dialéctico entre corrientes diversas que los ensalzan y otras que los condenan, como ha sido a lo largo de la historia, pero será el objetivo personal del lector lo que marque definitivamente, en el primer contacto, la actitud con la que se acerca a eso que, tan ampliamente, se denomina masonería.

Aquel que busque información sobre sociedades secretas, conspiraciones, influencia sociopolítica y avatares históricos la encontrará fácilmente, sea inclinando la balanza hacia el lado de “los buenos” o hacia el lado de “los malos”. Ahora bien, aquel que busque realmente saber se verá obligado a investigar algo más. La visión maniqueista queda atrás inevitablemente para preguntarse realmente qué es lo que saben ellos que no sabe el resto del mundo y empiezas a buscar y a fijar tu atención en “algo distinto”.

Y entonces florecen conceptos como tradición iniciática ancestral, los sabios maestros, el elevar del ser humano, la búsqueda de la perfección espiritual, avanzando sobre de religiones y dogmatismos, con una concepción del “Gran Arquitecto del Universo” mucho más amplia y menos encorsetada que cualquier otra corriente filosófica o teísta conocida. En ese momento, es cuando se empieza a saber que su conocimiento no está guardado en cajas de plomo en oscuras bibliotecas a las que se veta el acceso. No hay secreto mejor guardado que aquel que está a la vista de todos gracias al arte, la arquitectura: los maestros de las épocas pasadas, canteros, arquitectos, carpinteros, pintores, dejaron en sus obras las huellas indelebles del saber.

Si se estudia con detenimiento los objetivos de esta institución que muchos califican de milenaria, éstos se orientan hacia “el conocimiento, la filantropía, la filosofía, la beneficencia y la elevación del ser humano por encima de sus condiciones habituales de saber”, todo ello según las reflexiones del Dr. Serge Raynaud de la Ferriere. Debido a ello, se dejan pequeñas huellas que pueden ser correctamente interpretadas, ocultas para el profano pero brillantes y claramente definidas para aquel que realmente se halle comprometido con el conocimiento.

Y es que, el acceso a esos “secretos” tiene un precio. No se trata de un precio económico sino, hasta donde alcanzo a ver, mucho más valioso: tiempo y compromiso son mucho más importantes que el vil metal. Ahora bien, compromiso ¿con qué?, ¿con quién o quiénes?

El escritor César Vidal hacía una profunda referencia a la Masonería primero y concretaba en los masones después, haciendo especial hincapié en el desconocimiento que se tiene de los mismos como sociedades discretas, aunque pasen, en la actualidad, por ser sociedades secretas. Sin embargo los masones han tenido peso específico en la Historia, incluso con participación activa en ella (léase la Historia de los Estados Unidos y algunos de sus presidentes). La Masonería abarca muchas partes determinadas de su estructura siendo complejo el poder explicarla al 100%.

Si atendemos a la historia, el año clave fue el de 1641, pero pensar que antes no hubo iniciados carece de lógica. El conocimiento no surge de forma espontánea ni por azar en el siglo XVII. Los principios herméticos vienen de tiempos egipcios, griegos... se trata de conocimientos milenarios que aúnan teorías de la evolución con génesis bíblico, realización personal con toma de conciencia.

La palabra masonería es una palabra que sugiere algo de gran tamaño, a veces farragoso, a lo que parece tan difícil acercarse de una forma simple que casi desanima antes de comenzar la búsqueda, algo que está tan oculto que va a ser imposible de entender. Sin embargo, tras un primer contacto, me sorprende ver que quizá, después de todo, no sea tan complejo. Sólo hay que querer. Me quedo con el poder del fuego como elemento clave en la transmutación alquímica. Después de todas las vueltas que la humanidad ha dado pensando que la alquimia era el secreto de convertir el plomo en oro, me da la sensación de que ese fuego es más interior que exterior y que las cosas son lo que son en función de lo que representan para quien las observa.

Trece preceptos morales de la masonería

Dentro del Código Moral Masónico hay una serie de preceptos que son inmutables y de obligado cumplimiento; una serie de «normas» que deben ser aceptadas y seguidas por todos los miembros de la logia y que nos pueden dar una idea del concepto que dentro de una de estas sociedades se vive a nivel moral.

Algunas de estas máximas masónicas dicen -textualmente tomado de sus libros secretos-:

1º.-Quiere a todos los hombres como si fueran tus propios hermanos.

2º.-Estima a los buenos, ama a los débiles, huye de los malos, pero no odies a nadie.

3º.-No adules a tu hermano, porque es una traición; si tu hermano te adula, teme que te corrompa.

4º.-Escucha siempre la voz de tu conciencia.

5º.-Evita las querellas, prevé los insultos, procura que la razón quede siempre de tu lado.

6º.-No seas ligero en airarte, porque la ira reposa en el seno del necio.

7º.-El corazón de los sabios está donde se practica la virtud, y el corazón de los necios, donde se festeja la vanidad.

8º.-Si tienes un hijo, regocíjate; pero tiembla del depósito que se te confía. Haz que hasta los diez años te admire, hasta los veinte te ame y hasta la muerte te respete. Hasta los diez años sé su maestro, hasta los veinte su padre y hasta la muerte su amigo. Piensa en darle buenos principios antes que bellas maneras; que te deba rectitud esclarecida y no frívola elegancia. Haz un hombre honesto, antes que un hombre hábil.

9º.-Lee y aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja, ocúpate siempre en el bien de tus hermanos y trabajarás para ti mismo.

10º.-Se entre los profanos libre sin licencia, grande sin orgullo, humilde sin bajeza; y entre los hermanos, firme sin ser tenaz, severo sin ser inflexible y sumiso sin ser servil.

11º.-Habla moderadamente con los grandes, prudentemente con tus iguales, sinceramente con tus amigos, dulcemente con los pequeños y eternamente con los pobres.

12º.-Justo y valeroso defenderás al oprimido, protegerás la inocencia, sin reparar en nada de los servicios que prestares.

13º.-Exacto apreciador de los hombres y de las cosas, no atenderás más que al mérito personal, sean cuales fueren el rango, el estado y la fortuna.

Curiosos treces preceptos morales que podrían aplicarse a la vida normal de cualquier ser humano que, incluso, no pertenezca a la masonería.

Lo que no es la masonería

La particular historia de la masonería mucho de ha deformado en cuanto a su origen y objetivos. Surgió de los maestros albañiles en la Europa del medievo, como gremios, con el paso del tiempo tomó un cariz más hermético y simbólico dando paso, con el paso de los siglos, a las actuales sociedades masónicas que si bien no son secretas si quieren ser discretas.

En torno a la masonería hay conceptos equivocados y, quizás, sea el momento de poner cota a lo que realmente no es.

1º.- La Masonería no es una religión.

Toda Logia masónica no constituye una religión, no tiene dogmas y tampoco un cuerpo doctrinal que se alcance mediante la fe.

La masonería tiene respeto por todas las creencias exigiendo al aspirante a ser aprendiz en la logia a admitir la existencia del ser supremo, o como bien se le quiera llamar.

Constituye un sistema de valores, de creencias y obediencias, de conocimientos, pero no una religión.

2º.- La masonería no es una secta.

Mucho se ha hablado sobre las logias masónicas como sectas o asociaciones sectarias. Esta opinión, o afirmación por parte de quién la profiere, carece de todo fundamento.

La masonería no busca la sumisión de sus miembros a ningún líder carismático o gurú; la masonería ofrece lo contrario: un sendero individual de autoaprendizaje para mejorarse a sí mismo.

Así la masonería y sus logias no admiten a menores de edad, sólo a personas que actúan con libertad y juicio, autonomía y convencimiento.

Las logias masónicas no dan consignas que puedan condicionar las vidas privadas de sus miembros o su actividad profesional o el desarrollo de cualquier cargo público. Tampoco someten a sus miembros a una dirección espiritual.

3º.- La masonería no es un club social.

Toda logia puede constituirse como un lugar de reunión entre los miembros de la misma existiendo entre ellos más amistad o no; pero lejos de ello la Logia masónica tiene un objetivo de Conocimiento y aprendizaje, no de ocio.

4º.- La masonería no es una organización de caridad.

Si bien es cierto que toda organización masónica o logia puede apoyar la creación y mantenimiento de actividades humanitarias o que repercutan directamente sobre el bienestar social.

5º.- La Masonería no es un partido político.

Aunque se pueda creer pues muchos políticos dicen pertenecer a logias; la masonería no es un partido político, ni tampoco se trata un sindicato o grupo de presión.

El objetivo de la masonería no es el poder, mucho menos el poder político -aunque muchos lo deseen-; la masonería no trata de reformar la sociedad sólo de perfeccionar al hombre, individualmente considerado.

La masonería actúa y tiene un carácter moral y filantrópico, agita al espíritu crítico de los individuos y cree firmemente en la libertad.

Son cinco puntos claves que hay que tener sobre la masonería, cumplir uno de ellos implica que no se pertenezca a ella.

Masones y EE.UU. en la transición española

La transición española fue uno de los momentos claves en la Historia moderna de España, una parte de la Historia importante que marcó su presente y el futuro, un momento en el que aún no se ha descubierto lo mucho que aún queda por saber. y por conocer.

Ahora surgen las declaraciones del general Manuel Fernández-Monzón quién desvela el “apoyo masónico” al Rey Juan Carlos en una transición que impulsaron los norteamericanos situando a Carrero Blanco como el “líder de la pre-transición”.

Ahora, años después de aquel momento crucial, fallecido Adolfo Suárez con la abdicación del rey Juan Carlos, el general Manuel Fernández-Monzón ha desvelado uno de esas informaciones que guardaban los servicios secretos. Ha sido ayudado por Santiago Mata, el militar tuvo una destacada presencia en los servicios de inteligencia desde 1972, siendo el encargado de redactar el proyecto de reforma del sistema de inteligencia en abril de 1981.

El general Manuel Fernández-Monzón ahora ha escrito el libro «El sueño de la transición» en el cual afirma de los servicios secretos de Estados Unidos, Alemania y de España fueron los encargados de crear un «espejismo», una transición de régimen, donde el rey Juan Carlos y Adolfo Suárez eran meros convidados de piedra pues no tuvieron nada que ver con ello.

El general afirma que los norteamericanos hicieron “el guion se produjo, se diseñó, se elaboró y se concretó hasta el más mínimo detalle a partir del 27 de febrero de 1971, cuando visitó España el general Vernon Walters como embajador volante del presidente de Estados Unidos, Richard Nixon”.

El 20 de diciembre de 1973, el presidente español Luis Carrero Blanco, afín a Franco y “líder de la pre-transición”, es asesinado y sobre él apunta el general “el principal objetivo político de Carrero blanco fue conseguir el nombramiento de Juan Carlos de Borbón como príncipe de España”. Además consultado si confiaba tanto Franco en Juan Carlos dijo: “Yo creo que no. Confiaba en el sistema monárquico, que había durado mil años, y pensaba que por algo sería”.

Los masones también aparecen en escena en forma de hipótesis con la vinculación masónica del rey Juan Carlos “pienso a veces malévolamente el algún vínculo masónico. Si no, no comprendo por qué todo fue negociable, todo discutible, de todo se pudo hablar, menos de esto. ¡En aquel entonces, cuando Juan Carlos no era querido, ni respetado y además era joven!” y añade que se lo “trajeron los alemanes después de morir don Juan padre, de ver la fotocopia de una publicación en la que figuraba la incorporación suya (en referencia al rey Juan Carlos I) a la logia Royal Alfa de Londres, apadrinado por el duque de Kent y por el rey Alejando de Yugoslavia”.

El general Manuel Fernández-Monzón no sabe cuantificar el apoyo masónico al rey Juan Carlos, pieza clave -por imagen pública- en la transición que contó con el apoyo del dictador Franco, al respecto -según sus vivencias- relata que “no lo he entendido nunca. Porque cuando todo el mundo se está moviendo en coordenadas no solo democráticas, sino suprademocráticas y excesodemocráticas, tener un jefe de Estado que es el rey de Franco, y que se obligue a todo el mundo a tragárselo desde el principio, y que todo el mundo se lo trague, Felipe con más entusiasmo que Carrillo, pero todos, absolutamente todos, resulta sorprendente”.

Una nueva conspiración y un nuevo punto donde fijar la atención en torno a uno de los episodios más importantes de la Historia de España.

Símbolos principales de la masonería

La masonería tiene una serie de símbolos entre los que destaca, por encima de todos, la escuadra y el compás, que son los más tradicionales y conocido.

Inicialmente eran y estaban relacionadas con las herramientas de la construcción de las catedrales por parte de los maestros masones en cuanto a maestros albañiles se refería y cuya influencia primordial se tuvo en una época muy especial: la Edad Media en Europa.

La simbología masónica habría que definirla brevemente, así tenemos:

1º.- La G en el medio de ambos símbolos representa la Gnosis o conocimiento superior, a ello se trabaja por medio del trabajo y el esfuerzo.

2º.- El Ara o sanctum, también llamada shekinah es un símbolo repetido en instituciones esotéricas tales como la masonería, el rosacrucismo o el martinismo.

Tiene un gran significado esotérico y cabalístico, representa el ser el centro y proyección de la presencia divina en todas direcciones.

3º.- El Aguila Bicéfala que tiene una síntesis en el simbolismo masónico del grado 33. En ella encontramos el águila bicéfala representada de forma triunfante sobre las herramientas de construcción masónicas.

4º.- Hiram, se apoya en que leyenda de Hiram es tradicionalmente la de mayor simbolismo para los iniciados masones.

En el Hiram se «funde» el maestro con los paramentos correspondientes e, igualmente, con las herramientas simbólicas de la masonería. Es visible con el pavimento de mosaicos y ante las puertas del templo universal. También cargado de simbolismo espiritual y esotérico.

5º.- La Piedra Bruta y Piedra Cúbica, representa al simbolismo de la tarea del estudiante de conocerse a sí mismo, del trabajo, de hacerse a uno mismo. Es indicativo a lo anterior, el reflejo simbólico de la personalidad profana y el despertar de la conciencia.

6º.- El Pelicano representa simbólicamente a uno de los grados más hermosos de la Masonería.

El pelícano abre su pecho para dar de su cuerpo alimento a sus hijos, es el símbolo del amor y del principio avatar.

7º.- El Ojo del Gran Arquitecto, representa al Gran Arquitecto del Universo, con su acrónimo GADU, símbolo tradicional masónico cuyo contenido, interpretación y relevancia varían según la corriente masónica de que se trate.

El Gran Arquitecto del Universo es representado por GADU o Ser Supremo, su invocación en la práctica del rito es imprescindible.

En la vertiente adogmática, establecer la condición de la creencia en un Ser Supremo es el equivalente a limitar la libertad de conciencia de sus miembros; la invocación o la creencia en el GADU no son preceptivas.

8º.- Mazo y cincel: Son las herramientas que todo estudiante debe entender para empezar la construcción. Representan la fuerza de voluntad.

9º.- Plomada y nivel: Simboliza la armonía de la construcción. La plomada es la verticalidad y el nivel, la horizontalidad.

10º.- Escuadra y compás: Representan, respectivamente, el Cielo y la Tierra, y simbolizan la creación del Cosmos. Son los símbolos más conocidos de la masonería.

11º.- Columnas “J” y “B”: Columnas que dan la bienvenida al templo masónico y que separan el mundo profano del mundo sagrado. Representan las iniciales de Jakin y Boaz, tal y como aparecían en el templo de Salomón.

12º.- Delta luminoso: De forma triangular, representa el “Gran Arquitecto” que también se puede representar con la estrella de cinco puntas. De origen pitagórico.

13º.- Cuerda: Representa la cadena de unión entre los miembros de la logia.

14º.- Tres velas: Es la luz que ilumina la logia y representa los tres principios de Sabiduría, Fuerza y Belleza.

Aspiraciones y prohibiciones de la masonería

En toda orden, organización, agrupación, existen filias y fobias, aspiraciones y prohibiciones, que se encargan de establecer las normas -escritas o no- de la misma. En la masonería sucede lo mismo, existiendo una serie de puntos, relacionado con todo ello, que deben llamar nuestra atención.

1º.- No permiten ateos -o no se quieren-: las logias masónicas no permiten que los ateos integren sus filas. Una de las normas básicas es que los miembros que ingresan en la misma deben tener fe o creencia en alguna fuerza (sobrenatural) que le guie.

No se pida que se crea en algo o alguien, o se pertenezca a una religión específica, sólo aquella que pueda explicar esa creencia para ti mismo.

Igualmente, dentro de los Masones, suele haber cierta discriminación hacia los homosexuales y otras tendencias.

2º.- Corrupción: en organizaciones muy rígidas y estructuradas -como las fuerzas armadas o las policiales- que están gobernadas por un miembro de la masonería, sólo pueden ascender otros miembros de la Logia. Esto constituye una grave falta contra la democracia estando perseguido y penado.

En el Reino Unido el investigador Stephen Knight descubrió que la policía londinense tenían tantos masones que un 60% de los agentes pertenecía a diferentes órdenes.

3º.- Mensajes en el billete de un dólar: a veces también en la masonería, o de esta, se dejan mensajes sorprendentes, simbólicos y sólo al alcance del iniciado para poder interpretarlo. Así en el billete de dólar estadounidense podemos encontrar claras huellas de la masonería.

En la esquina superior derecha, junto al «1» del valor podemos encontrar un animal, se trata de un búho, que representa al dios Moloch mesopotámico, además el búho es la insignia de los Illuminati de Bavaria.

En ese mismo billete de dólar, de curso, vemos que el número «13» está muy presente, a saber: la pirámide tiene 13 escalones, el escudo del pecho del águila está formado por 13 barras y, a su vez, sostiene en cada una de sus patas 13 flechas y una rama de laurel con 13 hojas.

Los expertos creen que lo que nos quiere decir esta reiteración del número «13» en el billete es una representación simbólica de la cantidad de estados que lograron independizarse de Inglaterra. Otros creen que el «13» hace referencia directa a la alquimia.

Un elemento que llama poderosamente la atención es en la parte superior de la pirámide el ojo del dios egipcio Horus, o el ojo que todo lo ve, este símbolo es una clara referencia a la importancia del deísmo para los masones.

4º.- El asesino Anders Breivik era masón: así se calificó el responsable -dada su culpabilidad- de la masacre noruega en la cual murieron 77 personas en el año 2011.

Breivik era miembro de la Logia Masona de San Olaf. La Logia trató de desmarcarse de toda relación con el asesino afirmando que la Orden indicó que sólo mantuvo contacto mínimo con él. Así el Gran Maestro de los Francmasones de Noruega, Ivar A. Skaar, dijo que se le expulsó de la organización por comportamiento impropio a los valores que promueve la organización.

5º.- La Masonería en la Luna: uno de sus mayores logros habría sido llegar a la Luna de la mano de determinados astronautas que eran miembros de logias masónicas o hijo de masones.

Se identifican como relacionados con la masonería a Buzz Aldrin, compañero de Neil Armstrong en la misión Apollo XI. Incluso no faltan quienes deforman la realidad de la llegada del hombre a la nuestro satélite y al «izado» de la bandera de Estados Unidos añadiendo que junto a ella también se encuentra la del Consejo Supremo Masónico.

Son curiosidades, prohibiciones y aspiraciones de la masonería, algunas como fruto de la realidad y otras más propias de la ficción pero que hoy día parecen incuestionables dado lo reservado de muchas de estas logias.

Es una breve aproximación a la Masonería, desvelando secretos y derribando viejos mitos o falsas informaciones sobre ella, en cualquiera de los casos, se crea lo que se crea, pasado, presente o futuro, parece que jamás dejará indiferente a nadie.


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