Noche de magia, noche de sueño: la fiesta de San Juan

Si hay una noche mágica que se celebra en el año, como resto de los viejos rituales druídicos y paganos, es la noche de San Juan, aquella en la que se abren puertas al más allá pero que también está carga de símbolos y significación especial.

23 jun 2022 / 04:00 h - Actualizado: 23 jun 2022 / 04:00 h.
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  • Noche de magia, noche de sueño: la fiesta de San Juan

Todo comienza, como antesala, cuando el 21 de Junio se produce la llegada del día más largo, ese momento era aprovechado por los druidas para rendir culto a la Naturaleza, era el día en el que las gentes del campo dan gracias por la llegada del Verano y en el que se pedía por la fecundidad de la tierra y de los mismos hombres; también era el momento en el que se iniciaba el aprovisionamiento de cara a pasar el otoño y el invierno.

En víspera del verano, cuando el Sol estaba a punto de alcanzar su momento más álgido y comenzar su declive, se reunían las aldeas y realizaban grande fogatas y rituales de fuego para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía. Se solía bailar y cantar en torno a las fogatas para finalizar saltando sobre ellas buscando la purificación, y protección, frente a todo lo demoniaco así como para asegurar la regeneración del sol.

Todo ello venía por la capacidad del hombre antiguo de observar el cielo, las estrellas la Luna o el Sol y de notar como en determinada época del año el Sol se mueve desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta llegar a una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer. A estos dos momentos en la posición del Sol se les llamó solsticios de invierno y verano que suceden los días 21 Diciembre y 21 Junio. Así pues el solsticio de verano se produce cuando el eje de la tierra está inclinado 23,5 grados hacia el sol lo cual hace que en el hemisferio norte, el 21 de Junio sea el día más largo del año. Y recibió el nombre de la “puerta de los hombres”, según estas creencias helénicas, para el solsticio de verano (del 21 al 22 de Junio) y “la puerta de los dioses” del solsticio de invierno (del 21 al 22 de Diciembre).

Noche del 23 al 24 de junio

Pero la noche álgida será la que vaya del 23 al 24 de junio, es la fiesta de San Juan es una celebración propia del cristianismo, pero en otros países también se tienen ritos en torno a esta noche mágica. En todas ella hay un elemento común: el culto al Sol, el día en el que el poder de las tinieblas tiene su reinado más corto y en el hemisferio sur ocurre todo lo contrario. En cualquier caso al Sol se le ayuda para que no decrezca y mantenga todo su vigor.

Uno de los antecedentes lo encontramos en la celebración celta del Beltaine, que se realizaba el primero de Mayo. Belitiane significa “fuego de Bel” o “bello fuego” y era un festival anual en honor al dios Belenos. En ese día se encendían hogueras que eran coronadas con saltos sobre las mismas con una especie de pértiga. Posteriormente los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades. En ese momento mágico se rogaban a los dioses que el año fuera fructífero y no dudaban en sacrificar algún animal para que sus plegarias fueran mejor atendidas.

En la festividad del dios Apolo también se celebraba el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter purificador. En la antigua Roma se dedicaron a la diosa de la guerra Minerva unas fiestas con fuegos y se saltaban tres veces sobre las llamas. Curiosamente la plantas recogidas en esos días se les atribuían poderes medicinales...

Fiesta de San Juan

La NOCHE DE SAN JUAN comienza a recibir “atributos” mágicos a lo largo de la Historia cargándola de motivos casi legendarios o mitológicos, la religión se funde con ritos de lo más variopinto en incluso lo mortal convive o lo sobrenatural... Se abren las puertas de lo invisible, se tiene acceso al “otro lado del espejo”, braman los cuélebres (dragones) y vuelan los “caballucos del diablo”, salen los seres femeninos misteriosos , los espíritus duendiles; el rocío cura enfermedades y los helechos florecen al dar las doce campanadas... En la Noche de San Juan se abre la puerta al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la realidad. Es la noche en la que se dice que los entierros arden, el Diablo anda suelto y los campos son bendecidos por San Juan Bautista. Hay una tradición que nos dice que si en la mañana, muy temprano, la gente se lava el pelo y la cara con las aguas bendecidas y comienza a llamar, tres veces consecutivas: “¡San Juan!, ¡San Juan!, dame milcao (guiso de papas con manteca) yo te daré pan” será de grande viandas y logros, un periodo de bonanza.

Otras supersticiones de esa noche son:

· La joven que sale al amanecer y se encuentra con un perro su marido será un goloso perro durante su vida.

· Al salir, después de las 12, se encuentra con un gato negro es mala suerte para el futuro, felicidad si el gato es de otro color.

· Si a medianoche se hace una cruz en los árboles, producirán el doble.

· Si a las 12, mira la luna y después la higuera, la verá florecer.

· La higuera y el “pesebre” (helecho) florecen esta noche. Quien posea una de estas flores será muy afortunado.

· Quien vea florecer la hierbabuena esta noche será muy afortunado siempre que lo mantenga en secreto.

· En la víspera se planta la flor de la hortensia, en un tarro con tierra y agua. Luego se le hace un pedido poniendo fe en el bautismo de San Juan.

· Hay que lavarse las manos con agua de manantial para mantenerse joven y el cabello para conservarlo hermoso. Esa noche las aguas están benditas por el Bautista.

· Cuando llueve esa noche o al día siguiente, va a haber abundancia de manzanas.

· Antes de la salida del sol hay que regar los árboles con agua de manantial, para que den bastante fruta durante el año.

· Para tener buena siembra hay que tirar un pedazo de vela la noche de San Juan.

· Para aprender a tocar guitarra hay que colocarse durante esta noche bajo una higuera.

“La noche y el amanecer, están dedicado a San Juan en un esfuerzo por cristianizar las numerosas fuerzas que se manifiestan en esta mágica jornada, en la que todas las sociedades tradicionales de Europa ponen en marcha numerosos rituales de antiguo origen y profunda funcionalidad cultural. La fiesta no es específica de localidades concretas, sino que se extiende por toda Europa con diversas variantes. Un personaje–símbolo de la cristiandad y un astro presiden la celebración. Por una parte el Sol que, según la tradición popular, sale bailando al amanecer del día 24. Por otra parte el santo de la fecha, San Juan, encargado de dotar de sacralidad a la fiesta, pero que no ocupa lugar central en los rituales”.

Es una fecha de transición astral en la que se avisa de cambios en la naturaleza equivalentes a una ruptura de orden cósmica propiciadora de emergencias del inframundo. Por eso la noche de San Juan es noche de brujas, entes que pueden provocar numerosos males a los humanos.

En la noche de San Juan, en otras épocas, los participante arrojaban al fuego, antes de su encendido, pequeños objetos, conjuros, deseos e incluso apuntes del curso con el objetivo de hacer desaparecer los malos espíritus.

La tradición de enramar las fuentes está relacionada con la prosperidad, la abundancia y la fecundidad. La tradición dice que al amanecer del primer día de verano, las mujeres recogían de las fuentes la flor del agua con la esperanza de encontrar pareja, concebir hijos o hacerse con poderes curativos. Al amanecer, cuando las mujeres iban a la fuente, se cantaba a la flor del agua.

De San Juan (Bautista) celebramos su nacimiento y no la muerte. Su fiesta, el 24 de Junio, es una fiesta solar, de luz y de fuego, decantación de los más antiguos ritos de la humanidad en la más grande de todas las fiestas. Jesús, curiosamente, ocupa el solsticio de invierno... Según la tradición san Juan Bautista es el personaje que se consideró comos un Sol menor que abre camino al gran Sol que es Cristo.

Y si quiere convocar en Sevilla toda la magia de esa noche hágalo donde lo celebraban los antiguos druidas en Sevilla, en los lugares de poder: la Catedral de Sevilla o en los asentamientos dominicos sevillanos, tanto en Valencina de la Concepción, Alcalá de Guadaira o Almadén de la Plata.

Rituales para la noche de San Juan:


La tradición nos proporciona varios rituales mágicos relacionados con la noche de San Juan. Estos son algunos de ellos:


- Enciende una hoguera en tu jardín y avívala hasta entrada la medianoche o, en el caso de que vivas en la ciudad, utiliza 12 velas blancas.

-Corta una vara de San Juan y cuélgala en las ventanas de tu casa para protegerte contra la negatividad.

-Coloca flores en las rocas más grandes de tu propiedad.


-Para tener sueños proféticos recoge 9 flores de cualquier clase y colócalas bajo tu almohada. Acuéstate y pide que el sueño te revele algún aspecto que desees conocer sobre tu futuro.

-Pide un deseo: pon muérdago bajo tu almohada y se convertirá en realidad.

-El agua de manantial recogida la mañana siguiente a la noche de San Juan tiene propiedades curativas y ahuyenta el mal de ojo. Asimismo, lavarse la cara y el pelo con esta agua o la de rocío de la noche de San Juan asegura salud y belleza para el resto del año.

-Si después de las doce de la noche nos cruzamos con un gato negro es un mal augurio, pero si el gato es de otro color representa suerte.

-Hacer una cruz en los árboles a medianoche hace que las promesas hechas junto a ellos se mantengan toda la vida.

-Para conseguir que un deseo se cumpla la víspera de San Juan se planta una hortensia en una maceta. Si florece, las aspiraciones se harán realidad.

-Regar los árboles frutales antes del amanecer con agua de manantial asegura una abundante cosecha.

-La fertilidad de la tierra se consigue enterrando en ella un pedazo de vela que haya ardido durante la noche de San Juan.

-Las plantas que se recogen esa noche aumentan su poder curativo o pueden utilizarse como amuletos protectores. De ahí la leyenda de que un trébol de cuatro hojas encontrado esa noche es un talismán mágico capaz de darnos victoria en las empresas y ahuyentar los malos espíritus.

-Recoger verbena a las doce de la noche la víspera de San Juan ayuda a conseguir el amor deseado.

-Si cuando se está saltando el fuego se arroja una trenza hecha con flores o cintas de colores a la persona amada y esta la recoge antes de que caiga, habrá felicidad entre ambos y buena fortuna.

-Darse un baño en el mar durante la noche de San Juan, asegura salud para todo el año. Si se saltan nueve olas dando la espalda al mar, se consigue también la eliminación de energías negativas.

La noche de San Juan es celebrada desde tiempos inmemoriales por el ser humano, su carácter mágico, su carácter ritual va más allá de lo trascendental rayando casi lo metafísico, es una noche cargada de magia y misterio donde lo desconocido se abre al profano para llenarlo de energía y positividad.


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