lunes, 30 marzo 2020
05:00
, última actualización

Una aventura gráfica como una catedral

Daedalic Entertainment trae la adaptación del best seller de Ken Follett, ‘Los Pilares de la Tierra’, al mundo de los videojuegos con una aventura gráfica que ha cuidado hasta el más mínimo detalle

27 sep 2017 / 10:16 h - Actualizado: 29 sep 2017 / 11:51 h.
"Videojuegos"
  • La trama gira alrededor de la catedral de Kingsbridge.
    La trama gira alrededor de la catedral de Kingsbridge.
  • El juego refleja la crudeza de las clases más pobres en la Europa del siglo XII.
    El juego refleja la crudeza de las clases más pobres en la Europa del siglo XII.
  • Aunque limitada, la exploración del escenario permite completar objetivos secundarios. / El Correo
    Aunque limitada, la exploración del escenario permite completar objetivos secundarios. / El Correo
  • Los personajes son uno de los pilares de este ejemplo de narrativa interactiva.
    Los personajes son uno de los pilares de este ejemplo de narrativa interactiva.

La primera piedra de una gran aventura gráfica ha sido colocada. Muchas son las desarrolladoras que se atreven a adaptar una novela al mundo de los videojuegos pero muy pocas lo consiguen con éxito. El principal motivo del fracaso es no saber captar la esencia que transmiten las hojas del manuscrito y no poderse revivir los hechos que imagina el lector mientras se lee. Para más inri, esta tarea puede volverse titánica cuando se trata de un best seller. Daedalic Entertainment, sin embargo, aceptó el reto de adaptar la novela más famosa de Ken Follett, Los Pilares de la Tierra, y ya puede comprobarse el resultado.

Y es que los seguidores de Ken Follet tienen una cita doble con el autor este mes de septiembre. A parte de la publicación de la tercera entrega de Los Pilares de la Tierra, Una columna de fuego, también se puede disfrutar del origen de la trilogía en forma de videojuego, un proyecto que ya en su día fue adaptado en forma de serie con notable acierto y en el que el propio autor se ha involucrado.


Mil cien páginas de guion

Los Pilares de la Tierra podría decirse que es un ejemplo de narrativa interactiva, es decir, la posibilidad de vivir la historia que en su día Ken Follett presentó en 1989 y que cautivó a millones de lectores pero ahora permitiendo al jugador decidir qué camino toma. De esta forma uno se encuentra con un título que tiene la friolera de un guion de más de mil cien páginas de guion. Teniendo esto en cuenta, se entiende que Daedalic Entertainment tomara la decisión de dividir el juego en tres partes o libros, estando compuestos cada uno a su vez de siete episodios. Este análisis corresponde al primero, titulado De las cenizas, el único disponible hasta el momento ya que los otros dos restantes aún no cuentan con una fecha de lanzamiento concreta. Una primera entrega que sirve como planta, arquitecturamente hablando, de la majestuosa obra digital que se está construyendo.

El juego se sustenta en tres pilares, nunca mejor dicho, claramente definidos. Por un lado, en un videojuego basado en un libro, la clave radica en su historia. El jugador viaja a la Europa del siglo XII, a la ficticia ciudad de Kingsbridge, cuya catedral se convertirá en el epicentro de una trama de intrigas políticas y religiosas. El edificio marcará las relaciones entre los protagonistas de un videojuego que refleja a la perfección las luchas de poder entre reyes de la época medieval, las conjuras, el poder de la Iglesia y la odisea de las clases más débiles por sobrevivir a la pobreza, el hambre y la enfermedad.

La historia de Kingsbridge es la historia de los tres personajes principales del juego, todas ligadas entre sí gracias a su catedral. Tres figuras que cargan en sus hombros con toda la trama. Por un lado está Tom Builder, maestro albañil que va de un lado a otra aceptando trabajos de poca monta con tal de poder darle algo de comer a sus hijos Martha y Alfred, aunque su sueño siempre ha sido el de construir una catedral. Philip, en cambio, es un monje cuya intención es sacar al priorato de Kingsbridge de la pobreza en la que se ve envuelta debido a la mala gestión de sus superiores y devolverle su esplendor. Finalmente, Jack representa las ilusiones de todos, un niño que siempre ha vivido con su madre Ellen en una cueva en el bosque y que ansía ver castillos, caballeros y el mundo que imagina a través de los libros que lee. Estos tres personajes irán encontrándose por el camino con una gran variedad de personajes secundarios, todos con intereses propios y que por sus acciones caerán en simpatía u odio a partes iguales entre los jugadores.

La mecánica de juego se basa en la exploración de los escenarios para recoger objetos que sirven para avanzar en la aventura o para saber más sobre el contexto de la historia. El jugador puede realizar diversas acciones como mirar, explorar, hablar, coger o usar accesorios. Realmente esta entrega carece de una dificultad desmesurada. De hecho no es necesario haber leído la novela o haber visto la serie para poder entender la trama. Este tipo de aventura gráfica no es nueva. Títulos como el reciente Life is Strange: Before the Storm o cualquier juego de Telltale Games optan por renunciar a la acción y centrar todo el peso del videojuego en la historia que cuenta, con una jugabilidad basada en la exploración de los escenarios y tomar decisiones.

Los Pilares de la Tierra carece de puzles propiamente dichos. Lo máximo será encontrar algún objeto para dárselo a algún personaje para que nos dé información o permita avanzar en la historia. Por otro lado, hay momentos en los que se requiere habilidad y pulsar un botón en el momento adecuado mientras un icono recorre a toda velocidad una barra.

A pesar de basarse en una obra literaria, este videojuego permite una cierta libertad y no está totalmente anclada al manuscrito. La toma de decisiones en ciertos momentos hace que la historia varíe ligeramente. Esto quiere decir que, dependiendo de las elecciones que se hagan, por ejemplo la actitud de un personaje respecto a otro, puede ser más amable o antipática y esté más dispuesto a ayudarnos en momentos posteriores.

Con esto se consigue además cumplir objetivos secundarios, alargando al mismo tiempo la vida del juego mas allá de las cinco horas de duración.


Edad medieval en 2D

Si hay algo que hace realmente sumergirse en la atmósfera de Los Pilares de la Tierra son sus escenarios. Sus fondos han sido pintados a mano con colores muy vivos y da la sensación de estar observando cuadros en los que sus personajes están en movimientos.

Respecto al aspecto sonoro, esta primera entrega de Los Pilares de la Tierra llega con la posibilidad de escoger el audio entre el inglés o el alemán solamente, pero existiendo la opción de activar los subtítulos en castellano. Voces que van muy ligadas a la personalidad y las acciones de los personajes. No obstante, si el jugador quiere sumergirse de lleno en la Europa del siglo XII, simplemente debe cerrar los ojos y escuchar la banda sonora interpretada por la Orquesta Filarmónica de Praga. Aquellos que adquieran la edición para coleccionistas del juego podrán hacerse con una copia en físico de la misma.


Conclusiones

Los Pilares de la Tierra es una aventura gráfica que cualquier gamer amante del género de la narrativa interactiva debería tener en cuenta sentando unas bases gracias a su nivel artístico, historia y personajes para sumergirse una vez más en la obra escrita por Ken Follett. Solamente queda esperar al lanzamiento de la segunda entrega para volver una vez más a Kingsbridge, una ciudad cuyo mundo no tiene fin.


Consultorio financiero en El Correo de Andalucía Edictos en El Correo de Andalucía
Todos los vídeos de Semana Santa 2016