El rincón de nuestras mascotas

Una historia de mascotas: Klaus, el gato insumergible

Una de las historias más fascinantes que nos deja el mundo animal es el del gato Klaus, que vivió como tripulación uno de los sucesos más impactantes de la IIª. Guerra Mundial. ¿Lo conoces?

07 dic 2022 / 04:00 h - Actualizado: 07 dic 2022 / 04:00 h.
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  • Una historia de mascotas: Klaus, el gato insumergible

Klaus era el gato, la mascota, del acorazado alemán Bismarck, era un animalillo que solía estar en los muelles de Gotenhafen (Polonia) y los miembros de este buque de guerra lo adoptaron.

Acaparó atenciones y mimos pues, en un marco, pocas distracciones había y aquel gatito era una cura anti estrés para todos.

El acorazado Bismarck estaba en el punto de mira de la Marina aliada, era un buque peligroso con un alto poder destructivo, muy rápido, y ya había dado muestra de su poder para la Kriegsmarine.

Una noche se dio la llamada de alarma, un avión de la RAF, un Spitfire les había descubierto y se iba a enviar un nutrido conjunto de barcos a darle caza. El HMS Suffolk, el crucero pesado HMS Norfolk, el crucero HMS Hood y el HMS Prince os Wales participan en la caza del acorazado de bolsillo alemán.

Atenazado por la persecución pone rumba a Francia, a Saint Nazarie, había sido alcanzado por y se escoraba a babor. A la cacería se unen más barcos sumando un total de 6 acorazados y cruceros de batalla, 2 portaaviones, 13 cruceros y 21 destructores, uno de los proyectiles alcanza el timón del barco y lo deja inutilizado, el final estaba sellado y la tripulación decide un acto final: hundir ellos mismos el acorazado Bismarck antes que entregarlo a los Aliados, era el 27 de mayo de 1941 y también había causado bajas importantes entre los barcos perseguidores.

Al rescate de los supervivientes acuden el HMS Dosertshire y el HMS Maori. Salta una alarma de submarino y deben dejar las tareas de rescate, hasta ese momento, de los 2221 tripulantes se habría salvado 114 y el gato, Klaus, que estaba sombre un mamparo, mojado y muy enojado.

Los rescatadores ingleses llevan a Klaus al crucero HMS Cossak donde lo adoptan y rebautizan como Óscar. Su vida se presenta placentera durante 5 meses, en los que corre por cubierta y recibe los mimos de la tripulación. Pero el 24 de octubre de 1941 el crucero es alcanzado por un torpedo. Klaus-Oscar, logra salvarse y es trasladado al portaaviones HMS Ark Royal donde lo llamarán Sam.

Allí vive a cuerpo de rey, comiendo y tomando el sol, pero el 14 de noviembre de 1941 un torpedo, del U81, hunde el portaaviones. Alguien pone a nuestro gatito en una canasta en el mar y es salvado.

En este caso, el Almirantazgo británico, conmovido por la historia del gato, decide destinarlo a tierra, a la residencia de marinos en Belfast (Irlanda) donde seguiría viviendo plácidamente 11 años más ganándose el respeto de todos y el cariño así como el apodo de Sam “el insumergible”.

Una bella historia con final feliz que todos deberíamos saber valorar por el amor y respeto a los animales.


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