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Antoñita Colomé, estrella trianera

Nombre clave del ‘star-system' patrio, llegó de la calle Pureza al corazón de los españoles.

el 23 jul 2012 / 19:42 h.

"Antoñita Colomé vivía en un pisito del barrio de Triana con la única compañía de una gata ‘más vieja que yo'. Tenía 82 y el cine la tenía en el olvido". Así arrancaba el 5 de septiembre de 2005 la noticia del obituario de la histórica actriz sevillana. Esta tarde, la Velá de Triana, el barrio del que salió para conquistar la pantalla y erigirse en la ¿primera? gran dama del star-system patrio, le rinde homenaje con motivo de su centenario -había nacido en 1912- a través de una mesa redonda en el Museo de Carruajes (20.30 horas).

La casualidad quiso que, sin conocerse, dos trianeros y apasionados seguidores de la actriz estuvieran trabajando, cada uno por su cuenta, en la preparación de un memorial. De un lado, Ángel Vela, cronista del barrio; de otro, Miguel Olid, autor de varios libros de cine y de la única referencia monográfica sobre la protagonista: Antoñita Colomé, recuerdos de una vida. Ellos, junto al periodista Joaquín Arbide, el productor de cine Pancho Bautista y el actor Antonio Dechent serán los encargados de glosar su biografía esta tarde.

"Fue como Carmen Maura en los 80 o Penélope Cruz en época reciente, Antoñita Colomé era una actriz genial", asegura Miguel Olid, unido para siempre con la estrella gracias a la coincidencia en un rodaje -el de la película Pasodoble, su último título- y más aún por haber crecido ambos en la calle Pureza, "azar aquel que le despertó hacía mí una gran simpatía". "La descubrí en 1988 y desde entonces he sentido debilidad por ella, ahora era cuestión de justicia que fuera homenajeada porque Antoñita siempre tuvo presente a Sevilla y a Triana", recuerda Olid.

Un recuerdo inevitablemente modesto por cuanto que la crisis no ha permitido al consistorio un fasto mayor y porque, además, "todo el material cinematográfico suyo se encuentra en mal estado": "En la Filmoteca Española hay películas que ni siquiera se conservan enteras, haría falta invertir para que pudieran restaurarse". Lo que sí existe, por contra, es "un suculento archivo gráfico que bien podría constituir en el futuro una exposición".

Nombre clave de la pantalla grande durante la II República, según Olid, "su estrella brilló en la década de los 30 y algo menos en los 40, pero, en general, su obra merece una valoración muy positiva". "Era una época -rememora- en la que España produjo un cine de notable calidad y en la que no existía la competencia con las películas norteamericanas que luego poco a poco se fue imponiendo". Un caballero de frac (1931), El negro que tenía el alma blanca (1934), El malvado Carabel (1935) y Forja de almas (1943) son algunos de los títulos ligados a la figura de una personalidad que "rechazó instalarse en Hollywood por el amor que sintió siempre hacia su patria".

Vivió en Triana, y de ahí fue a Madrid y Barcelona, donde le sorprendió la Guerra Civil y desde donde partió hacia el exilio en París. Luego, como era norma de la época, hizo las Américas interpretando canciones de Quintero, León y Quiroga y en 1980 recibió un homenaje en el Festival de Cine de Sevilla. En 1997 obtuvo la medalla de oro de la Academia de las Artes Cinematográficas de España. Su recuerdo, hoy en la Velá de Triana, coincidirá con otras actividades de este festivo, y especialmente populoso este año encuentro, como el juego de la cucaña (18.00 horas). un concurso de sevillanas en el Altozano (20.30) y, en el mismo lugar, un concierto de Siempre Así (22.30 horas). Todas las actividades son gratuitas.

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