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Benditos animales

Grandes o pequeños, de un color u otro, de tal o cual raza,... pero todos se fueron a casa impregnados del agua bendita. Ayer fue el día de San Antón, y los animales fueron los protagonistas de un acto de bendición que revolucionó el porche de la parroquia de Santa María de la Mesa.

el 15 sep 2009 / 21:20 h.

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Grandes o pequeños, de un color u otro, de tal o cual raza,... pero todos se fueron a casa impregnados del agua bendita. Ayer fue el día de San Antón, y los animales fueron los protagonistas de un acto de bendición que revolucionó el porche de la parroquia de Santa María de la Mesa.

Mientras la perra Paquita llamaba la atención de algunos asistentes por su salero al mantenerse a dos patas o sentarse posteriormente, atendiendo a la llamada de su dueña, otros ejemplares se mostraban nerviosos con la gran cantidad de asistentes a la convocatoria. Ladridos, muchos ladridos, resonaron ayer en el porche del templo mayor de la ciudad, mientras de fondo sonaban algunos cánticos procedentes de la megafonía instalada para la ocasión. Y es que 'el mejor amigo del hombre' fue también el más numeroso en la fiesta de San Antón.

Pero no fue el único. Pájaros, gatos y tortugas también se dejaron ver, acompañados de sus dueños, esperando el momento en el que párroco, Diego Pérez, les rociara con el agua bendita. Algunos, más traviesos, se intentaban escaquear; mientras otros, tremendamente dóciles, no había quien los pusiera nerviosos.

Mayores y niños lucieron sus mascotas en una soleada tarde que acompañó al paseo. María Jesús, una pequeña de siete años, estaba pendiente de sus dos perros: Hugo, que se portó como todo un hombrecito; y Oliver, más gracioso, pero también más travieso. La necesidad de estar tan pendiente con su mascota no la tenía Gabriel que, a sus ocho años, llevaba en un recipiente a plástico a Colón, su nuevo tortuga de un mes de vida.

Entre los ladridos de los perros estaba también Isabel, que llegó a Santa María acompañada de su familia y de Nina, la perrita de su tía, porque la suya -Linda- era muy pequeña para que saliera a la calle. El año que viene, que ya sea más mayor, seguro que también la bendice. Y frente a la juventud de algunos de los dueños participantes, la madurez de otros como Reme, que fue acompañada de su jilguero Cuqui, su tortuga Mariana, y su perra Luna.

Precisamente este nombre parece estar de moda porque fue el que más se repitió a lo largo de la tarde. Según explicó el párroco, varias veces lo tuyo que acompañar del "yo te bendigo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo".

Pero, sin duda, la familia más numerosa es la que llegaba de la mano de María José, que tiene en casa un pájaro de raza ninfa, dos tortugas, tres canarios y dos loritos de raza inseparable. Un auténtico zoológico del que llevó tan sólo algunos de sus ejemplares.

Con el éxito de participación, con la presencia de muchas decenas de mascotas, Diego Pérez espera poder realizar este acto de nuevo el próximo año "ante la buena respuesta de la gente", ya que "es una forma de vivir en tono festivo el don de Dios que también son los animales". San Antón, representado iconográficamente con su cerdito, espera ya que llegue la edición del próximo año 2010.

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