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Cae el primer muro de la esclusa

La nueva infraestructura del Puerto ya está inundada y unida al Guadalquivir. El siguiente pas será el montaje de las compuestas y de los puentes móviles. 

el 28 oct 2009 / 19:16 h.

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A las 12.55 horas de ayer el Gudrum procedente del norte de Europa navegaba junto a la nueva esclusa lleno de contenedores y haciendo sonar su sirena. Cinco minutos después, la draga holandesa Para I rompía el muro norte del cuenco de la nueva infraestructura, conectándolo con el Guadalquivir. Sirenas y aplausos se mezclaban entonces ante la atenta mirada de los muchos trabajadores allí presentes.

Hace cuatro años que empezaron las obras de la nueva esclusa del Puerto y, por fin, afronta la recta final para que esté en uso en el primer trimestre de 2010. Hace sólo once días su cuenco empezó a llenarse de agua gracias a dos bombas, dentro de unos días se instalarán las cuatro compuertas –de 42 metros de largo por 20 de ancho y 800 toneladas de peso–, se montarán los tableros de los tres puentes –dos para tráfico de vehículos y uno para el tren–, se tirará el muro sur del cuenco y empezarán las pruebas de la esclusa.

Después, se aterrará la parte del río por el que pasan ahora los barcos antes de llegar a la vieja esclusa, que seguramente se utilizará como muelle. De todo lo que resta, la operación más delicada es la instalación de las compuertas que se pueden ver junto a Astilleros, donde se han construido. Se arrastrarán flotando por el río y se levantarán (sin salir totalmente del agua) gracias a una grúa de grandes dimensiones que ya luce junto a la esclusa. El margen de desviación es de apenas unos centímetros, así que la operación debe ser muy precisa.

Tras todo esto, se dará por finalizada la obra –realizada por Azvi, FCC y Sedra– de la esclusa, con 450 metros de larga, 40 de ancho y 20 de altura. Ha costado unos 200 millones de euros y ha necesitado 300.000 metros cúbicos de hormigón, 19.000 toneladas de acero en armaduras y casi un millón de metros cúbicos de rellenos.

Con ella podrán entrar en el único puerto fluvial de España barcos de hasta 35 metros de ancho, once más que los que pueden pasar por la vieja esclusa, inaugurada en 1949. Y gracias a ello el Puerto prevé duplicar su tráfico de mercancías e impulsar el turismo de cruceros.

Eso sí, también será necesario el dragado del río (del canal del Alfonso XIII) en sus zonas menos profundas. Se prevé que la obra se licite a mediados de 2010 y que esté lista en 2011, ya que sólo requerirá unos meses, según explicó el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Fernández. Con todo, lo más difícil es garantizar que no habrá impacto ambiental en el entorno, especialmente en Doñana.

Otro fleco pendiente es la conexión con la SE-40 para absorber el tráfico de camiones –4.000 salen al día del Puerto por la SE-30, saturando el tráfico del Puente del V Centenario–. Además, Fernández subrayó ayer que ya se está redactando el proyecto  de la nueva línea ferroviaria, dedicada exclusivamente al Puerto. Se espera que salga a concurso y se ejecute el próximo año.

Sobre otro de los asuntos por resolver, el futuro del Acuario, el presidente de la Autoridad Portuaria aseguró que confía en cerrar un preacuerdo con inversores privados antes de final de año para que el nuevo concurso no quede desierto. Por ahora hay empresas interesadas, pero la crisis financiera podría frenar el proyecto, que debe  aprovechar el esqueleto levantado para abrir el futuro Acuario.

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