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Con acento

Hay ocasiones en las que el orgullo de ser andaluz o andaluza se hace más evidente. Eso ocurrió en la Casa Colón de Huelva con motivo de la entrega de los premios de El Público. En esta décima edición, disculpen que me permita hablar de este logro de mis compañeros en Canal Sur Radio...

el 15 sep 2009 / 22:02 h.

Hay ocasiones en las que el orgullo de ser andaluz o andaluza se hace más evidente. Eso ocurrió en la Casa Colón de Huelva con motivo de la entrega de los premios de El Público. En esta décima edición, disculpen que me permita hablar de este logro de mis compañeros en Canal Sur Radio, de nuevo nos encontramos con mucho de lo mejor que tenemos, de lo que mueve nuestra sociedad. Y si todos y todas son admirables por su trabajo y ejemplo, rescato aquí instantes que merecen ser compartidos.

El más grade fue el emotivo aplauso que todo el público, en pie, dedicó al doctor Guillermo Antiñolo. En la presentación del premiado se recordaron brevemente los méritos del científico y su equipo, como el de conseguir que un niño, con herencia genética enferma, naciera sano y que así acabe curando a su hermano. Antiñolo quiso agradecerlo, pero tuvo que esperar los intensos minutos en los que de forma espontánea se agradecían su labor. Era la emoción de la verdad, del reconocimiento y el orgullo de la gente de la calle por un trabajo tan útil, hecho en Andalucía. En alguna ocasión, este médico de la tierra ha dicho que "tanta confianza le abruma", pero sólo hay que escucharle para saber que se le puede confiar la vida.

Con la voz de la calle hubo otras voces enraizadas en lo más jondo. Como la de Carmen Linares que le ha puesto duende flamenco a Juan Ramón, con la genial sencillez de la más grande. Y junto a ella la humildad del premio revelación, Pitingo. Sus Soulería contienen el mejor mestizaje, heredero de sus raíces flamencas y los sonidos negros. El artista onubense suena auténtico y de ello debe enorgullecerse, sin complejos, sin justificarse -como lo hizo- ante los "más puros". Y éstos deben, a su vez, verlo como la renta del capital de su arte. Estas fusiones sólo hacen más grandes las raíces, que seguirán, por serlo, puras.

Y, por último, José Luis García Pérez, premio de cine, en todo los sentidos de la frase. El gran actor, agradecido por el galardón, recordó a sus seres queridos y a todos aquellos que le han enseñado, pero dedicarlo, se lo dedicó, con orgullo, a su acento.

Periodista

opinion@correoandalucia.es

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