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Cristianos temerosos

Con frecuencia, la práctica religiosa se toma como índice de religiosidad. Sin embargo, pudiera estar aconteciendo un cambio cualitativo que pondría en cuestión al mismo. Aunque refiriéndose a jóvenes y alertando sobre los peligros de generalizar, la sociología religiosa (J. M. Velasco, Elzo y G. Anleo) comienza distinguiendo entre cristiano practicante...

el 15 sep 2009 / 20:58 h.

Con frecuencia, la práctica religiosa se toma como índice de religiosidad. Sin embargo, pudiera estar aconteciendo un cambio cualitativo que pondría en cuestión al mismo. Aunque refiriéndose a jóvenes y alertando sobre los peligros de generalizar, la sociología religiosa (J. M. Velasco, Elzo y G. Anleo) comienza distinguiendo entre cristiano practicante y militante postconciliar, añadiendo que la militancia cristiana evoluciona hacia el voluntariado como forma de autorrealización en torno a proyectos concretos.

El cristianismo del peregrino constituye un nuevo avatar en la evolución de las sensibilidades religiosas, que ha ido cristalizando durante el Pontificado de J. Pablo II. Supone una opción voluntaria y autónoma, realizada en grupos, en los que la viveza de la experiencia desplaza a la importancia de la creencia, reduciendo las exigencias éticas a unos pocos valores: amor, tolerancia y diálogo. En el límite de la filiación religiosa se encuentran los católicos autónomos, con estos rasgos: alejamiento de la Jerarquía (son aeclesiales), mantenimiento de una vaga referencia al Catolicismo y cierta radicalización en sus creencias. Al margen de toda filiación religiosa se encontraría un humanismo ilustrado, de carácter ético y laico, en el que permanecen ciertos valores de raíz cristiana.

Estos dos últimos grupos, apartados de cualquier práctica cultual y alejados, por no decir enfrentados, con la Jerarquía, constituyen prueba de una permanencia de lo cristiano más allá de los límites de la pertenencia visible a la Iglesia y de la práctica explícitamente religiosa. Pero, según S. Mateo, se han encontrado con el Señor los que han dado de comer al hambriento y de beber al sediento, los que han vestido al desnudo y visitado al preso y al enfermo. No se habla de más nada.

La Iglesia Católica pierde espacio en España y el Régimen de Cristiandad en que hasta ahora hemos vivido tiende a desaparecer. ¿Hay motivos para temer?. Quizá haya un defecto de Fe.

Colectivo de profesionales andaluces

vicenteplural@hotmail.es

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