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Dibujos que alimentan

Una sevillana de 11 años ha ilustrado un libro cuyos beneficios se destinan a financiar becas comedor de la ONG Educo. Tuvo la idea porque no encontraba libros que le interesaran.

el 02 ene 2014 / 22:35 h.

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Mar Benítez, con un ejemplar de su libro Maruska la pirada. Mar Benítez, con un ejemplar de su libro Maruska la pirada. A sus 11 años, Mar Benítez no sólo ha ilustrado ya su primer libro infantil, Maruska la pirada, sino que ha decidido ceder los beneficios al programa de becas comedor de la ONG Educo porque tras ver su anuncio en televisión le dio “mucha pena que haya niños que no puedan comer”. Esta sevillana vecina de Castilleja de la Cuesta llevaba ya dos años queriendo escribir su propio libro, desde que hace dos veranos se dio cuenta de que no encontraba ninguno que le interesara, y el proyecto terminó convirtiéndose en familiar: sus padres la ayudaron a redactarlo y ella, que es hija única, lo ilustró con una asombrosa destreza en el dibujo que puede comprobarse en un vídeo colgado en su blog, www.maruskalapirada.com. “Ese verano, Mar se dio cuenta de que ya había leído todos los libros que tenía y quiso crear su propia historia. Nosotros la ayudamos y decidimos autoeditarlo”, explica su madre, Águeda Climent. La fórmula para hacerlo ha sido colaborar con Amazon, que los vende por internet a demanda, imprimiendo los que se solicitan, por lo que no hay una tirada con un número concreto de ejemplares. El libro salió a la venta hace dos semanas, por lo que la familia todavía no ha hecho balance, pero ya tiene un nuevo objetivo: vender ejemplares físicamente en las librerías, porque tenerlos a la vista serviría como promoción, al contrario de lo que ocurre ahora con la venta por internet. El segundo paso fue destinar los beneficios a la ONG Educo, que tiene un programa de becas comedor para niños sin recursos. “A Mar le impresionó mucho el anuncio del bocadillo mágico, el de ‘pan con pan y nos imaginamos lo que hay dentro”, explica su madre, que estuvo de acuerdo en destinar el cien por cien de los beneficios a este fin altruista. “No tenemos intención de ganar dinero con el libro, lo importante es concienciar a la gente para echar un cable entre todos, porque un poquitín de cada uno es una gran ayuda”, aclara Águeda Climent. Ahora Amazon se lleva un porcentaje importante por la edición, por lo que la familia aspira a venderlos en las librerías para recaudar más dinero por cada ejemplar, que ahora se vende por 7,85 euros. La maña de Mar con las ilustraciones y su característica forma de dibujar son dos de los atractivos del libro, pero según la autora hay más motivos para leerlo: asegura que es “más divertido, más de aventuras y más de humor” que los que ella solía encontrar. El argumento de este libro “travieso y tal vez algo gamberro” se centra en una niña, Maruska, a la que “le sale mal un experimento que hace en su colegio y convierte a unos bichos en mutantes, por lo que tiene que luchar contra ellos con ayuda de su mejor amiga”. Para crear la historia, esta niña se ha basado en ella misma –“Maruska sale de mí”, admite– y en sus amigos, incluida la cobaya que aparece en el relato, “que es mi antigua cobaya”. Sólo se libran los malos de la película, los mutantes, para los que asegura no haberse inspirado en ninguna persona real. A Mar, que dibuja desde los cinco años, no le parece un mérito hacerlo con la naturalidad con la que lo consigue, ni le da mucha importancia a haber ideado los personajes. Para hacer sus ilustraciones afirma no tener ninguna técnica más allá de dibujar y ver pintar a otros, por ejemplo a su madre, “que es dibujante”. Tampoco sabe, ahora que cursa sexto de Primaria, si le gustaría encontrar en el futuro una salida profesional en esta afición. “Todavía no lo sé, a lo mejor estudio Arte”, concede. Además de explicar cómo surgió la idea y cómo adquirir Maruska la pirada, la web de Mar Benítez solicita colaboradores y patrocinadores para poder vender el libro en librerías, y también ayuda para difundir su iniciativa, para lo que han ideado el hashtag #maruskasolidaria. Pero a quien más feliz ha hecho la iniciativa de Mar ha sido a la ONG Educo, que recibió con los brazos abiertos la donación. “Nos pusimos muy contentos cuando nos llamó su padre y nos dijo que quería donar el cien por cien de los beneficios porque Mar se había sentido muy identificada con los niños del anuncio”, explica su responsable de prensa, Marta Catalá. La emisión de este comercial ha llamado la atención de otros menores, como una madrileña de 15 años que también ha iniciado una campaña de captación de fondos. “No sólo ha reaccionado gente adulta, sino niños que se ven reflejados en la niña del anuncio”, explica Catalá, que aclara que la historia del “pan con pan” es real. “No es un anuncio morboso, pasó de verdad en un colegio de Girona”. Gracias a estos apoyos, Educo intentará mantener las becas comedor “mientras exista la necesidad, porque cada vez nos llaman más colegios pidiéndolas”.

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