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EEUU admite su error en Afganistán y reclama ayuda contra los talibanes

La nueva Administración de Estados Unidos, liderada por Barack Obama, reconoció ayer que se han cometido errores en Afganistán. Pero esta vez no pidió a los aliados que envíen más tropas y se limitó a solicitar que eleven su capacidad logística.

el 15 sep 2009 / 22:20 h.

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Ingrid Haack (EFE)

La nueva Administración de Estados Unidos, liderada por Barack Obama, reconoció ayer que se han cometido errores en Afganistán. Pero esta vez no pidió a los aliados que envíen más tropas y se limitó a solicitar que eleven su capacidad logística.

El consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos, James Jones, reconoció ayer en la Conferencia de Seguridad de Munich, que la OTAN y la comunidad internacional han cometido errores con respecto a Afganistán. Jones señaló que se reconocieron demasiado tarde los problemas en la región en su conjunto y se empezó demasiado tarde con la reconstrucción de la Policía y el sistema jurídico. "Nos centramos demasiado en el componente militar", dijo Jones en la última jornada de la conferencia, centrada en el futuro de Afganistán. También admitió que la coordinación internacional ha sido insuficiente y que no se ha hecho bastante en la lucha contra la droga en ese país asiático.

Por su parte, el comandante en jefe del Mando Central en Afganistán de EEUU, David Petraeus, al cierre de la conferencia de Munich solicitó a los aliados un compromiso de apoyo, que no necesariamente implica el refuerzo de las tropas. "Pido a todos los países que analicen si pueden elevar su contribución a ISAF", dijo Petraeus para añadir que no se trata únicamente del componente de combate de ISAF, sino que la aportación adicional puede ser de otro tipo. Como ejemplo citó la necesidad de ampliar las capacidades logísticas, el número de helicópteros, aviones, de unidades de informaciones o equipos de tutores policiales en Afganistán.

En las intervenciones previas, ante la conferencia o en los corrillos de prensa, algunos europeos ya habían dejado claro que no pensaban elevar sus efectivos humanos en Kabul, por lo que la intervención de Petraeus fue muy bien acogida.

Así, por ejemplo, el ministro alemán de Defensa, Franz-Josef Jung, insistió en la necesidad de dar más importancia al componente civil de la reconstrucción y a la necesidad de "ganar los corazones" de la población. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo que España está dispuesta a seguir con su contribución, pero subrayó que considera que los esfuerzos deben tener más carácter político que militar. Actualmente hay "un déficit político y un superávit militar que hay que equilibrar. España cree que hace falta un componente militar pero sostiene que la contribución española es suficiente".

Petraeus tranquilizó también los ánimos de los propios afganos y sus vecinos paquistaníes, quienes se habían quejado de los ataques indiscriminados estadounidenses y la falta de sensibilidad frente a la población local.

Contra la coalición. El presidente afgano, Hamid Karzai, habló de detenciones y registros domiciliarios arbitrarios y el ministro de Exteriores paquistaní, Shah Mehmud Qureshi, sostuvo que "la lucha contra el terrorismo no se gana en los campos de batalla sino en las aulas de las escuelas". Karzai coincidió con otros ponentes que uno de los errores fundamentales de los últimos años en Afganistán que han posibilitado un incremento dramático de los ataques ha sido la falta de coordinación internacional.

A juicio de Karzai, el proceso de pacificación de su país no ha tenido una evolución positiva por errores fundamentales al comienzo, especialmente por no haberse ocupado los aliados de los santuarios terroristas a los que se replegaron los talibanes y Al Qaeda. Hoy, dijo, vuelve a haber problemas graves en 10 provincias, todo por no haber actuado en santuarios terroristas.

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