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Deportes

El Banca Cívica no sabe ganar un partido que tenía ganado a Bilbao (108-110)

el 25 mar 2012 / 15:15 h.

El pívot de Banca Cívica Juanjo Triguero (i) y el alero argentino Pancho Jansen (d) bloquean al alero del Gescrap Bizkaia Alex Mumbrú.

Una concatenación de detalles catastróficos llevaron al Banca Cívica a arruinar uno de esos partidos grandes de una temporada. Los sevillanos lo hicieron todo para ganar y todo para perder. Y ante un equipo como Bilbao, que tiene mucho y buen material en la rotación, ducho en rifirrafes de gran exigencia, picado en su orgullo por el zarandeo de Moscú, con conceder una oportunidad te mete en la caja de madera de pino. Y el Banca Cívica fue doblemente caritativo, porque erró gravemente en el momento de ganar y arrastró durante todo el choque la ausencia por faltas de Paul Davis, una de esas circunstancias que por repetitiva, dado el peso del jugador en la vida del equipo en la pista, está poniendo en riesgo el objetivo del play off.

Porque sobrevivir sin el estadounidense 35 minutos ante un cuartofinalista de la Euroliga es poco menos que una utopía. Aún así, Earl Calloway, que iba camino de la matrícula de honor, falló en los dos instantes más decisivos. Con 79-76 y poco más de siete segundos, el base cajista no hizo falta a su homónimo Aaron Jackson para evitar un lanzamiento de tres, o al menos su intento fue demasiado timorato. El balón llegó a la muñeca de Álex Mumbrú, que la clavó desde 8 metros y mandó el partido al tiempo extra.No fue la primera vez que el Banca Cívica dejaba respirar al entonces moribundo Gescrap. En el último minuto y medio falló cinco tiros libres. Curiosamente, fueron protagonizados por dos de los mejores jugadores del día, Calloway y Bogdanovic, excelsos en casi todo lo que hicieron: entre el casi y el todo se escapó el partido. Desde la línea de tres, el ala-pívot local había desestabilizado el choque durante los primeros 40 minutos. Cinco de seis lanzamientos, pero no solo eso. En los últimos ataques de Bilbao puso dos tapones que abrían las puertas de la sentencia justo en el otro aro, donde en cambio, no acertó con los tiros libres. Y llegó la no falta y el triple de Mumbrú.

Desde el banquillo, con 5 faltas contemplaba la secuencia Paul Davis, que en sus únicos minutos con continuidad en pista había demostrado su enorme capacidad para dominar el choque con puntos, rebotes y asistencias (39-31), después de un primer cuarto donde los equipos mostraron extraordinarios porcentajes de aciertos en los tiros. Bilbao sufría por su inferioridad en el rebote y su facilidad para sumar pérdidas, aunque su infalibilidad desde el triple (4/4) le mantenía cerca en el marcador.Pero la tercera de Davis llegó antes del descanso y la cuarta, pocos después del regreso, cuando quedaba un mundo. Al tiempo que Bogdanovic desaparecía como anotador en la prórroga (21 puntos en el partido, sólo tres después), surgía la figura de Aaron Jackson, que hasta entonces había pasado más bien desapercibido. Pero el doble tiempo extra tuvo su firma de cabo a rabo. Dividió la defensa cajista mil y una veces para asistir a los jugadores abiertos, cuando no se colaba hasta dentro con esas penetraciones eléctricas que realiza, tan difíciles de parar.
English forzó con un triplazo la segunda prórroga, pero ni en la primera ni en la segunda el Banca Cívica tuvo ya el partido en sus manos. Lo tuvo antes y no supo agarrarlo.

Ficha técnica:

108 - Banca Cívica (31+12+15+21+12+17): Calloway (19), Jasen (10), Urtasun (13), Triguero (6), Bogdanovic (24) -cinco inicial-, English (17), Davis (6), Satoransky (2), Rubio (6) y Tepic (2).

110 - Gescrap Bizkaia (28+7+21+23+12+19): Hervelle (5), Blums (3), Mumbrú (14), Fischer (10), Jackson (24) -cinco inicial-, Banic (17), Vasileiadis (11), Grimau (11), López (5), Mavroeidis (0) y Fisher (10).

Árbitros: Arteaga, Sánchez Monserrat y Castillo. Eliminaron por cinco faltas a los locales Paul Davis, Triguero y Calloway, y a los visitantes Hervelle, Grimau y Fischer.

Incidencias: Partido disputado en el Palacio Municipal de los Deportes de San Pablo ante unos 5.000 espectadores.

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