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El carnaval enseña sus más de 20 años de historia en su nueva sede

La Asociación Ecijana del Carnaval inauguró ayer por la tarde su nueva sede (3/4 de Carnaval) en la plaza de abastos, en pleno centro de la ciudad. Y lo hace mostrando al público carteles, fotos, letras de grupos, dibujos y vídeos de actuaciones carnavaleras.

el 15 sep 2009 / 22:19 h.

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La Asociación Ecijana del Carnaval inauguró ayer por la tarde su nueva sede (3/4 de Carnaval) en la plaza de abastos, en pleno centro de la ciudad. Y lo hace mostrando al público carteles, fotos, letras de grupos, dibujos y vídeos de actuaciones carnavaleras.

Es un verdadero ejercicio de arqueología del carnaval ecijano. En los tres cajones de la plaza de abastos que ocupa la recién inaugurada sede de la Asociación Ecijana del Carnaval -responsable de organizar la fiesta- hay prácticamente de todo: carteles oficiales de la fiesta desde 1987, año de su inicio, hasta 2009, incluyendo uno conmemorativo de los veinte años del carnaval ecijano; fotos de agrupaciones, tanto locales como foráneas; expositores donde se guardan los libretos editados con las letras de los grupos; y una pantalla en la que ayer no paraban de salir imágenes de actuaciones añejas.

También se convocó a los ecijanos a compartir una paella, una cerveza y muchos recuerdos, porque casi 22 años de carnaval dan para mucho. Alguno recordaba el exabrupto del brigada Manuel Herrera contra Cádiz, precisamente en una actuación en el primer carnaval, el de 1987. Y cómo el mismo Herrera pidió disculpas en el pregón carnavalero que dio años después.

También se comparó el carnaval de ahora con el de antes, entendiendo el de ahora como el que tiene un concurso regional de agrupaciones y el de antes como el que llegó a tener alrededor de veinte grupos, todos de Écija, que se subían a las tablas del ya desaparecido Teatro Cinema Cabrera para divertirse y divertir a sus vecinos. "Antes era un carnaval más del pueblo", dice Francisco de la Rosa, "aunque hubiera menos murgas y más malas, y los barrios participaban más, algo que ya se ha perdido".

Otros tiempos. Antes no había chirigotas y comparsas, sólo murgas. Luego ya aparecieron cuartetos -"el de Nico Alaya sentó precedente", dicen- y hasta dos chirigotas -la del citado brigada y la de Rafael Armenta- se unieron en un único grupo para formar el murgón, que luego derivó en un coro. Y no se buscaba la calidad para competir, sólo pasar y hacer pasar un buen rato.

Para otros, ahora no es ni mejor ni peor. "Es distinto", zanja Maribel Rivera, tres años saliendo en distintas chirigotas femeninas que, fuera cuál fuera el nombre y el tipo, han pasado a la historia local como Las Niñas. "En las calles era donde más se disfrutaba, pero los nervios detrás del telón... eso hay que vivirlo".

Ahora no hay más que un grupo local en la veintena que participa en el concurso de agrupaciones. "La gente se va haciendo mayor, se casa, se vuelve seria", dice Javier Pastor, miembro y antiguo presidente de la Asociación del Carnaval. Y falla la cantera. "El corazón del carnaval está en los barrios, como la Fuensanta y el Brillante, que es nuestro barrio de La Viña, y en los colegios, y hay colegios que no participan", sentencia Pastor.

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