martes, 26 enero 2021
23:38
, última actualización
Local

El vicepresidente que no quiere protagonismo

Mientras los integrantes del grupo socialista aplaudían satisfechos por la aprobación de los Presupuestos de la Junta para 2009, el vicepresidente segundo y consejero de Economía, José Antonio Griñán permanecía sentando en el banco del gobierno...

el 15 sep 2009 / 20:27 h.

Mientras los integrantes del grupo socialista aplaudían satisfechos por la aprobación de los Presupuestos de la Junta para 2009, el vicepresidente segundo y consejero de Economía, José Antonio Griñán permanecía sentando en el banco del gobierno, con gesto serio pero, al mismo tiempo, de emoción contenida. Los diputados querían así felicitar al consejero por el objetivo alcanzado: salían adelante unas cuentas que han de jugar un papel fundamental para actuar contra la crisis, de ahí su especial trascendencia. Son muchas las expectativas que se depositan en la actuación de la administración autonómica para paliar, en parte, los efectos negativos de una coyuntura que, según los pronósticos, será mas adversa aún a medida que nos adentremos en el próximo curso. Queda claro que para salir de esta situación no es suficiente sólo con la actuación de este estamento. Nos encontramos ante un fenómeno global de extrema complejidad que requiere de múltiples actuaciones y en todas las direcciones pero las distintas instituciones están obligadas a articular respuestas serias y solventes.

Nada de táctica defensiva

Adiferencia de otras ocasiones, en este pleno, Griñán no se empleó a fondo. No intervino en los dos días de debate en la Cámara. Pensaría que el trabajo ya estaba hecho. Tal decisión nos privó de contemplar las evoluciones de uno de los integrantes con más crédito y reconocimiento del gobierno de Chaves. Ese paso atrás, esa falta de ganas en asumir determinados protagonismos, se ha convertido en marca de la casa, en una seña de identidad de un Griñán dado, más bien, a asumir los titulares justos y precisos y ni uno más. Se trata de una rara costumbre en la clase política que vive, desde luego, de estar en un permanente y continuo escaparate. Podría pensarse que estamos, simplemente, ante una táctica defensiva, esto es, a menor exposición pública, menos riesgo de ser objeto de discusión y ataques. Sin embargo, no es el caso, sobre todo, si se tienen en cuenta los últimos acontecimientos en los que se ha visto envuelto.

Las cajas y la financiación autonómica

El capítulo más ruidoso ha sido el de las subastas de Tesorería, pero no el único. Aquí se ha visto a un Griñán correoso y peleón y, a pesar de sentirse firmemente convencido de la bondad y legalidad de su actuación, ha demostrado tener la suficiente mano izquierda como para provocar la reacción esperada en las entidades financieras contrarrestando con eficacia la irresponsable ofensiva del PP. No deja de ser un mero incidente si se tiene en cuenta la envergadura del gran asunto que preocupa a su departamento, la negociación del nuevo sistema de Financiación Autonómica. Por lo trascendido hasta ahora las cosas van bien para Andalucía. Debe ser así puesto que ni siquiera se ha molestado en dar explicaciones de cómo van las cosas. Otros, mientras, siguen gritando y amenazando. La discreción por un lado y por otro, el griterío y la amenaza. Pronto sabremos que nos trae más cuenta.

  • 1