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La crisis aumenta la solidaridad

1.500 menores viven en centros de acogida a la espera de encontrar una familia

el 17 ago 2012 / 19:24 h.

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La crisis económica ha acentuado el número de menores que quedan en situación de desamparo y que son acogidos por la Consejería de Salud de la Junta, a la vez que ha incrementado el número de familias de acogida. Así lo explicó ayer la consejera del ramo, María Jesús Montero, quien agradeció el "enorme esfuerzo" de miles de familias andaluzas que demuestran su "solidaridad" con estos menores a los que aportan "un gran beneficio a nivel afectivo". Este gesto además de constituir una "esperanza para los menores" supone para las familias de acogida una "fuente de satisfacción" por la transmisión de valores que se establece, explicó.

Cada año, la Junta de Andalucía decreta el desamparo de más de un millar de menores, a los que se les abre dos posibilidades: que vayan a un centro de acogida, atendido por especialistas pero lejos de un entorno familiar, o bien que vayan a una familia de acogida. Actualmente, Andalucía tiene 6.141 menores con algún tipo de medida de protección. De ellos, 1.500 viven en residencias pendientes de ser acogidos por una familia y 174 son menores de siete años. Por ello, Montero hizo un llamamiento a las familias andaluzas para que se planteen esta opción ya que "siempre es mejor que los niños sean acogidos en un seno familiar a ir a un centro". De hecho, la Consejería de Salud se ha marcado para esta legislatura que ningún menor de siete años esté ingresado en una residencia, cumpliendo así una recomendación del Senado.

El programa de acogida familiar de la Junta ha permitido reducir en dos años un 30% la cifra de niños menores de siete años ingresados en centros de protección. Así, mientras que en junio de 2010 había 249 menores de esta edad ingresados en centros, en el mismo mes de 2012 el número descendió hasta 174, unos datos que "demuestran que el programa funciona", según Montero. Este descenso ha sido posible gracias al aumento de los acogimientos de urgencia, una modalidad destinada exclusivamente a los menores de siete años y que se da fundamentalmente en niños abandonados.

Cuando se decreta el desamparo de un menor se activa un protocolo para buscar una familia de acogida. Aunque depende de cada caso concreto, lo habitual es que en primera instancia se recurra al entorno para llevar a cabo esta atención. Actualmente hay 3.824 menores del sistema de protección que disfrutan de un acogimiento familiar. De ellos, 2.528 viven con un familar suyo -abuelos o tíos-, lo que propicia que los pequeños no sufran una separación total de su entorno.

Dentro de los grupos de acogida, la consejera destacó el de los niños con necesidades especiales. Se trata de mayores de siete años con discapacidad física, intelectual o sensorial, con una enfermedad crónica o portadores del virus VIH o bien se trata de un grupo de hermanos y por tanto deben ser acogidos conjuntamente. Hoy día hay 238 niños en centros de menores con estas características pendientes de encontrar familia. Las provincias de Huelva, Málaga y Sevilla concentran el mayor número de niños con estas necesidades. La consejera recordó que este tipo de acogida está remunerada y que entre los requisitos que se exigen, aparte de cumplir los criterios de idoneidad y que uno de los integrantes del núcleo de acogida tengan una formación adecuada, es que"deben tener gran paciencia".

En los programas de acogida siempre prevalece el interés del menor ya que lo primordial es que el desamparo no afecte a su desarrollo posterior.

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