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La crisis explicada a los de Letras

El auténtico galimatías en que se están convirtiendo las explicaciones sobre las causas de la profunda crisis económica en el particular caso de España, requeriría que de manera didáctica se nos explicase a los de Letras qué es realmente lo que está pasando.

el 15 sep 2009 / 22:06 h.

El auténtico galimatías en que se están convirtiendo las explicaciones sobre las causas de la profunda crisis económica en el particular caso de España, requeriría que de manera didáctica se nos explicase a los de Letras qué es realmente lo que está pasando. El presidente Zapatero anunció una serie de medidas destinadas a proporcionar liquidez a las entidades bancarias para que éstas a su vez pudiesen atender las demandas de créditos de sus clientes, especialmente medianas y pequeñas empresas.

El presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, manifiesta que a las empresas les siguen cerrando las ventanillas los Bancos, que no se ha notado el traslado al público del dinero obtenido en las subastas del Estado. Sin embargo, el presidente de la patronal bancaria, Miguel Martín, afirma todo lo contrario y asegura que el ritmo de concesión de préstamos sigue aumentando. Para mayor confusión, el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, entre asalto y asalto con Esperanza Aguirre, reconoce que se han extremado las condiciones de ayudas financieras, con lo que viene a dar la razón a quienes opinan que el grifo sigue casi cerrado.

Esta última parece ser la gran verdad, por mucho que los portavoces bancarios digan lo contrario. Y la prueba más evidente es que por tres veces el presidente del Gobierno ha llamado a capítulo a los grandes jefes de los Bancos, por cierto con nueva escenografía -mesas de reunión y carpetas de apuntes por medio- y caras algo más serias que en las precedentes escenas del sofá.

Los de Letras, es decir todos aquellos ciudadanos que solo tenemos conocimientos económicos de andar por casa, no sabemos a qué atenernos, no sabemos quien dice las medias verdades y quien oculta los ases en la manga. Si fuera cierto que las entidades bancarias siguen dando créditos, aunque sea con menos alegría, no se estaría viviendo la situación de extrema angustia en numerosas empresas, incluidas ya también las grandes y las grandísimas, como ha denunciado la patronal y cualquiera puede comprobar a diario en los lamentos oídos la hora del café. Esta teoría queda avalada por el dato de ayer mismo: 198.838 nuevos parados en enero.

Un análisis al que aplicásemos más sentido común que teoría financiera nos llevaría a algunas conclusiones difícilmente refutables. La primera es, a nuestro juicio, que el dinero que el Gobierno está concediendo a la Bancos mediante subastas adolece de un defecto capital: ha debido ser adjudicado con carácter finalista, es decir asignado con un simple pliego de condiciones, el de dar oxígeno a las empresas y a las familias, y mediante un sistema de control por parte del Banco de España para exigir el cumplimiento de tales requisitos.

Es el caso de la inyección a los Ayuntamientos: el Gobierno no va a dar ni un solo euro si no es previa presentación del proyecto con su correspondiente memoria económica. O lo que es lo mismo, no se trata de una indiscriminada lluvia de millones a las Corporaciones locales para administrar ad líbitum, sino de apoyos, estos sí, con carácter finalista, cuyos aportes no podrán destinarse a tapar ningún otro agujero.

Periodista

gimenezaleman@gmail.com

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