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Economía

La Junta comprará la envasadora de Fedeoliva para el olivar jiennense

La fábrica jiennense de la quebrada Fedeoliva se quedará en manos de la Junta de Andalucía. Su fondo de inversión empresarial Invercaria se ha quedado solo en la subasta judicial que se celebrará la próxima semana. El objetivo, respaldar con una envasadora la unión del olivar.

el 15 sep 2009 / 22:30 h.

La fábrica jiennense de la quebrada Fedeoliva se quedará en manos de la Junta de Andalucía. Su fondo de inversión empresarial Invercaria se ha quedado solo en la subasta judicial que se celebrará la próxima semana. El objetivo, respaldar con una envasadora la unión del olivar.

La Junta de Andalucía, a través de su fondo de capital riesgo Invercaria -que invierte en empresas nuevas o respalda la expansión de las ya existentes-, va a comprar las instalaciones industriales de la quebrada aceitera jiennense Fedeoliva para ponerlas al servicio de los olivareros y respaldar, así, el movimiento estratégico de unión de cooperativas aflorado tanto en esa provincia como en las de Málaga y Granada.

En concreto, la fábrica, ubicada en el municipio de Guarromán, será adquirida por Invercaria, por 2,4 millones de euros, en la subasta judicial que se celebrará la próxima semana y a la que concurrían dos únicas ofertas. La primera, la de la empresa Sovena Ibérica, filial española del grupo portugués del mismo nombre, cuyas instalaciones se ubican en Brenes (Sevilla) y está especializada en el envasado de aceites de oliva y semillas bajo marcas blancas -entre ellas, la de Mercadona-.Y la segunda, la presentada a principios de este mismo mes por Invercaria, una sociedad íntegramente propiedad de la Administración autonómica a través de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía, IDEA -el antiguo IFA-, y adscrita a la Consejería de Innovación.

Fuentes empresariales indicaron a este periódico que, al final, Sovena se ha retirado de la puja, de forma que sólo queda en pie la oferta de capital público, "que es un poco más alta que la presentada por la compañía portuguesa", según confirmaron desde el Ejecutivo andaluz.

Se trata, pues, del estreno del capital público regional en la compra de una embotelladora de aceite de oliva, si bien todavía la Junta de Andalucía mantiene una porción minoritaria en el accionariado del grupo Acesur, que heredó de la antigua empresa estatal Coosur, hoy integrada en la compañía alimentaria que controla la familia sevillana Guillén.

Dos claves tiene esta operación auspiciada por el Gobierno de Manuel Chaves. Por un lado, casa con la política de su Consejería de Agricultura de impulsar las ventas de aceite de oliva envasado, frente a los graneles -esto es, al por mayor y, por ende, sin valor añadido-. Y, por el otro, a nadie se le escapa el proceso de concentración de la producción aceitera labrado en Jaén de la mano del secretario general de UPA-Andalucía, Agustín Rodríguez, y cuyo máximo exponente es la recientemente gestada sociedad comercializadora Interóleo Picual, a la que cabe agregar el empujón que, a las alianzas entre cooparativas, está dando Faeca en torno al grupo Hojiblanca.

Desde la Junta, no obstante, indican que no es su intención convertirse en un industrial, sino que la planta de Fedeoliva -en su día fue una de las cooperativas oleícolas más modernas, pero suspendió pagos en 2006 con un agujero de 44 millones de euros- "será puesta al servicio del olivar, con un plan estratégico que será consensuado con un sector que, gracias a los últimos movimientos de unión, está viviendo un cambio histórico". Un matiz más. Ya no hay ayudas para más dispersión de la oferta, sino para aglutinarla.

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