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La música amansa a los ‘fieras’

El CAAC reúne a pequeños y mayores en La Cartuja con su iniciativa ‘Música por juguetes’

el 14 dic 2013 / 23:46 h.

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Marco tiene dos años y cuatro meses y no para de tocar el tambor con dos palos que ha recogido del suelo en uno de los patios del Monasterio de la Cartuja. Aunque su pasión actual son los sones típicos de la Semana Santa, es capaz de quedarse embobado ante la pantalla del ordenador viendo un concierto del grupo estadounidense de rock The Black Crowes y tararear con media lengua sus canciones, a pesar de no entender ni una palabra de lo que dicen. Por eso sus padres, Paco y Reyes, decidieron llevarlo ayer al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), que acogió una edición más del encuentro Música por juguetes, repleto de talleres infantiles, conciertos y hasta un photocall con los protagonistas de la saga Star Wars, aunque ahí hubo muchos padres que disfrutaron más que los hijos a los que decían acompañar para hacerse una foto con Darth Vader. Pero si algo triunfó de verdad entre los más pequeños, fue el camión de bomberos. Con el casco puesto y pudiéndole dar a la sirena todas las veces que se le antojara, más uno aprovechó para hacer música a su manera, mientras que otros corrían al regazo de sus padres entre tanto estruendo.  “La escala es lo que suele llamar más la atención a los más pequeños, así como poder darle a la sirena y tirar agua y espuma”, explicaba Javier, uno de los bomberos que como todos los años enseñan a los niños cuál es la labor que desarrollan a diario. De hecho, la espuma fue el principal juego para muchos. Como si fuera nieve, en una jornada soleada y espléndida en la capital hispalense, muchos pequeños –los había de todas las edades, sobre todo entre 2 y 12 años– chapoteaban sobre ella y fantaseaban con que fuese esa nieve que nunca llega a Sevilla por Navidad, por mucho que salga en anuncios y películas de la tele. También pudieron conocer la cabina de mando de un helicóptero y observar el interior de una ambulacia para conocer de primera mano cómo funciona el trabajo de los profesionales que día a día salvan cientos de vidas. También los talleres rebosaban para conocer de cerca el mundo de Juan Sebastián Bach o desarrollar la creatividad musical. Por la tarde se abrieron un hueco los títeres, con la representaciom de La ratita presumida, y el taller de coro para mayores de cinco años. Pero para disfrutar de toda esta oferta, a cambio había que llevar un juguete (no bélico) a modo de entrada para que en las próximas fiestas los juguetes puedan llegar a los niños con menos recursos económicos, ya que se donarán a través de la Operación Buena Gente, la campaña de recogida de juguetes de Radio Sevilla (SER). Y se cubrieron todas las expectativas. Cientos de juguetes desbordaban la sala destinada a almacenarlos al mediodía, cuando aún quedaban varias horas por delante hasta que finalizaran las actividades, donde había de todo tipo: desde los típicos camiones y juegos de coches, a libros, juegos educativos o playmóbil. No faltaban tampoco los personajes que triunfan ahora entre los niños, como Peppa Pig o Hello Kitty. Los había de primera y segunda mano y para todas las edades.

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