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Cultura

'La purificación' será expuesta en el Museo de Bellas Artes

La pieza La purificación de María en el Templo, una de las obras más importantes del Renacimiento que realizó el maestro holandés Pedro de Campaña para la Catedral de Sevilla en 1556 y que ha sido restaurada por el Museo del Prado, se expondrá en el Museo de Bellas Artes de Sevilla antes de retornar a su templo original.

el 15 sep 2009 / 19:20 h.

La pieza La purificación de María en el Templo, una de las obras más importantes del Renacimiento que realizó el maestro holandés Pedro de Campaña para la Catedral de Sevilla en 1556 y que ha sido restaurada por el Museo del Prado, se expondrá en el Museo de Bellas Artes de Sevilla antes de retornar a su templo original.

Según explicó a Europa Press la restauradora de la pintura, Maite Dávila, después de que concluya su exposición en el Prado, el 8 de marzo del próximo año, la obra, pieza central del Retablo del Mariscal Diego Caballero, será trasladada al Bellas Artes, donde se exhibirá durante "un tiempo", a la espera de que concluyan los trabajos de restauración del conjunto de su retablo y capilla en la catedral.

Sin embargo, el restaurador del soporte, José de la Fuente, es partidario de que la obra, que "siempre va a tener el problema estructural" -derivado de que está realizada sobre paneles montados en sentido horizontal- "sufra pocos movimientos". Su recomendación habría sido llevarla a la catedral sin pasar por la pinacoteca sevillana. A pesar de que la restauración ha aportado "rigidez" a la pieza y se ha elaborado una estructura de hierro para transportarla, lo más recomendable para el experto es que "se mueva lo menos posible".

"Yo lo habría llevado a la catedral directamente porque si se pueden minimizar los movimientos, mejor", explicó De la Fuente, que, no obstante, entiende que las instituciones y los museos quieran exhibir un cuadro como éste, "muy importante para la ciudad de Sevilla".

Sobre las condiciones para la conservación de la obra cuando regrese al templo, Dávila aseguró que, al estar en una catedral, la pintura deberá enfrentarse a unas circunstancias medioambientales y de espacio que "no son tan favorables como las de un museo", pero contará con el control de los expertos de la catedral, con quienes los restauradores del Prado colaborarán en cualquier problema "que pueda surgir".

Posibles daños. Al respecto, la restauradora advirtió del daño que ciertos elementos pueden volver a producir en la obra, concretamente citó los murciélagos -"que anidan en la catedral y que no sabemos si lo seguirán haciendo", dijo-, pues sus excrementos producen daños "muy importantes" en la pintura.

La obra llegó al taller de restauración del Prado en el año 2007, la primera tras la ampliación de la pinacoteca nacional y ha sido una de las primeras en salir ya restaurada, según explicó esta semana el director adjunto de Conservación y Restauración del Museo Grabiele Finaldi. Durante estos meses, el equipo de restauración ha reabierto y encolado grietas, ha fijado colores e inyectado yeso, entre otras tareas. El resultado, según define la propia restauradora, es "muy sereno y muy equilibrado" ya que mantiene "la esencia" de la pintura y permitirá "seguir estudiando e investigando en ella".

La tabla, de 330 x 240 centímetros y 300 kilos de peso, está hecha en paneles de madera de roble, inusualmente montados de forma horizontal y es, según la jefe del Departamento de Conservación de Pintura Española del Museo, Leticia Ruiz, una de las obras "cumbre" del maestro holandés. A juicio de ésta, resume la capacidad "técnica y artística" de De Campaña y refleja la influencia que tuvieron sobre su autor otros grandes del Renacimiento, como Miguel Angel, Durero o Rafael.

Cabe recordar que Pedro de Campaña (Bruselas, 1503-1587) llegó a Sevilla en 1537, formado ya como pintor y tras pasar un tiempo en Italia. En la ciudad hispalense permaneció veinte años, asumiendo importantes encargos, entre los que el de la catedral de Sevilla fue uno de los más influyentes y alabados.

Su obra más significativa dentro de su producción sevillana es el descendimiento de la cruz realizado para la iglesia de Santa Cruz de Sevilla. Ésta fue encargada por Fernando de Jaén para su capilla en la citada iglesia. Dos años antes había realizado otra con el mismo tema para el jurado Luis Fernández, obra que se encuentra actualmente en el Museo de Montpellier. La obra de la iglesia de Santa Cruz, ha sido tradicionalmente fuente de inspiración para distintos pintores entre los que destacan Pacheco y Murillo.

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