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La tasa de basuras no incluye la rebaja anunciada por Zoido durante la huelga de Lipasam

Zoido dijo que se descontarían los 11 días que los residuos no se recogieron pero las facturas han comenzado a llegar sin ninguna bonificación.

el 10 abr 2013 / 23:39 h.

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La segunda jornada de huelga de limpieza en Rota deja unas 120 toneladas de basura.El compromiso del alcalde de descontar de la tasa de basuras los once días correspondientes a la huelga que Lipasam realizó entre enero y febrero no se ha cumplido en la factura correspondiente a esos meses. Los sevillanos han comenzado a recibir las facturas que incluyen esos días sin que figure en ellas ninguna rebaja y sin que por ahora se haya aclarado cómo realizar ese descuento, ni en ningún consejo de administración de Emasesa –en cuya factura se cobra la basura– ni a través de un decreto de Alcaldía. El 010 confirmaba ayer que la última factura no incluye esa rebaja y que no podía informar sobre cómo aparecerá reflejado en futuras facturas al no saber cómo se tramitaría, ni tampoco en qué plazo. El Ayuntamiento indicó ayer a preguntas de este periódico que el descuento de la parte proporcional se hará “próximamente porque los trámites administrativos son complicados”. Sin embargo, pese a los reiterados intentos, los portavoces del Gobierno local no aclararon cuándo se prevé hacer efectiva la rebaja ni cómo. Esta mañana, el propio alcalde ha anunciado que la rebaja se hará efectiva en el tercer trimestre. Comerciantes y hosteleros, que en su día se perfilaron como principales damnificados por la huelga de basuras, tampoco han vuelto a recibir información del Ayuntamiento sobre la rebaja en la tasa de basuras. En su caso el impuesto no se paga incluido en la factura de Emasesa y sujeto al consumo de agua como los particulares, sino que se abona una cantidad fija al trimestre, por lo que los cálculos para descontar once días serían más simples y podrían haberse realizado este mismo trimestre. Pero, a falta de una respuesta municipal a esa pregunta, tampoco parece haber sido así. El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, anunció que los sevillanos no pagarían los días que durase la huelga de recogida de basuras el pasado 3 de febrero, cuando se cumplía la séptima jornada del paro de los trabajadores de Lipasam sin que el Consistorio se hubiese sentado siquiera a negociar con los huelguistas. “La tasa de basura se calcula en función de unos parámetros y he dado instrucciones para que no se aplique durante estos días y se descuente del importe final”, dijo entonces el alcalde. Pero cuando esta semana han comenzado a llegar las facturas de este periodo –del fin de la huelga han pasado ya dos meses–, la rebaja no constaba, como pudo comprobar El Correo y más tarde confirmó el servicio de información 010. El PSOE municipal cuestionó ayer que no se haya producido el descuento anunciado y cuestionó si no se trata de “un engaño más” del alcalde. El grupo municipal socialista también confirmó que, por ahora, el Consistorio no ha aprobado ninguna directriz que permita aplicarlo ni en los órganos de dirección de Emasesa ni por ninguna otra vía, como podrían ser los decretos de Alcaldía. La orden sería necesaria porque en el artículo 9º de la ordenanza municipal que regula a recogida de basuras, que prevé las “Exenciones, reducciones y bonificaciones” a esta tasa, no está incluida la huelga. Habría que habilitar por tanto cómo se realiza el descuento, además de determinar una forma de calcular esa parte proporcional que los usuarios deberán conocer para verificar sus facturas. Fuentes socialistas añadieron ayer que no se trata tan sólo del importe que se puedan ahorrar los sevillanos, sino del incumplimiento de una promesa realizada por el alcalde durante una huelga de basuras que “pudo haberse evitado desde el primer momento”, según afirmó el PSOE municipal ayer en las redes sociales. Los socialistas fueron muy críticos con la gestión de la huelga de Lipasam porque el acuerdo se alcanzó en dos días una vez iniciada la negociación, pero el Ayuntamiento no se sentó con los trabajadores hasta la décima jornada. Recoger los residuos acumulados y reparar los vehículos averiados costó a la ciudad casi un millón de euros, según los cálculos que hizo públicos el concejal Maximiliano Vílchez al concluir el conflicto

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