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Livni y Netanyahu negocian con la ultraderecha para formar gobierno

La centrista Tzipi Livni y el conservador Benjamín Netanyahu comenzaron ayer los contactos para formar gobierno en Israel tras el corto margen entre ambos en los comicios del martes, una pugna con la ultraderecha de posible árbitro.

el 15 sep 2009 / 22:30 h.

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La centrista Tzipi Livni y el conservador Benjamín Netanyahu comenzaron ayer los contactos para formar gobierno en Israel tras el corto margen entre ambos en los comicios del martes, una pugna con la ultraderecha de posible árbitro.

Israel amaneció en un limbo político, que se refleja en las conversaciones de la calle y los comentarios de los medios de comunicación, que destacan la confusión reinante entre el electorado y la sensación de que todo es posible y que la balanza se puede decantar por uno u otro bando; o los dos al tiempo.

Tras el recuento de votos, los probables aspirantes a primer ministro, Livni y Netanyahu, siguen compitiendo después de dejar las urnas atrás, esta vez a la caza de aliados para formar gobierno.

Con el 99% de los votos escrutados, el partido centrista Kadima que lidera Livni se coloca en primer lugar con 28 escaños de los 120 que componen el Parlamento israelí (Kneset), seguido por el derechista Likud de Netanyahu, con 27.

El complejo sistema parlamentario obliga a los aspirantes a primer ministro a formar coaliciones con otras formaciones, siendo a priori Netanyahu, el que podría disfrutar de una mayoría más estable comparado con el Kadima. Aliado con los partidos de su entorno ideológico, el líder del Likud tiene posibilidades de formar una coalición de 65 diputados, mientras que Livni sólo reuniría 55, y ello si se incluye a 11 diputados árabes que horas después de conocerse los resultados ya le habían retirado su confianza.

Netanyahu se reunió ayer con el dirigente del partido judío ortodoxo sefardí Shas, Eli Yishai, cuya formación obtuvo 11 diputados, para analizar la posibilidad de que la formación religiosa se sume a una eventual coalición de gobierno, informó la radio pública israelí.

Por su parte, Livni tampoco pierde el tiempo y se entrevistó con Avigdor Lieberman, líder de la tercera formación más votada en los comicios con 15 escaños, la ultraderechista Israel Beitenu (Israel es Nuestro Hogar), después de hacerlo con el dirigente del bloque pacifista Meretz, Jaim Orón, que sólo logró tres escaños. El partido de Lieberman, que ha despertado las simpatías de importantes sectores de la población con un mensaje directo y propuestas como hacer un "test de lealtad" a la ciudadanía árabe del país, se reunió también para estudiar a cuál de los candidatos se unirá para formar gobierno.

En medio de los contactos, el Partido Laborista, encabezado por Ehud Barak, que sufrió el descalabro más importante de su historia al obtener 13 diputados, ha anunciado su intención de pasar a formar parte de la oposición y no integrar ninguna coalición de gobierno.

Fuentes del Kadima descartaron la posibilidad de sumarse al Likud para formar gobierno, lo que incluye un ejecutivo cuyo liderazgo rotara entre Livni y Netanyahu, una opción que habían apuntado algunos analistas. La líder del partido centrista exhortó a Netanyahu a formar un gobierno de unidad bajo su dirección, tras conocerse los primeros resultados. Los analistas creen que Netanyahu está en mejor posición que Livni para formar una coalición de gobierno incluso sin Kadima ni el Israel Beitenu.

En cualquier caso si el Kadima logra asociarse, pese a todo, con el Likud o Israel Beitenu, la presencia de cualquiera de los dos partidos en el gobierno impediría, en ultimo término, que Livni sacara adelante el proceso de Annapolis, que defiende con fervor. Tanto el Likud como Israel Beitenu se retirarían de la mayoría al menor atisbo de concesión territorial a los palestinos -poner fin a la ocupación-, y provocarían la caída del gobierno y un nuevo adelanto de elecciones generales.

Futuro incierto. Quienes pronosticaron desde el primer momento los negros nubarrones que se ciernen sobre sus aspiraciones nacionales son los interlocutores palestinos en el proceso negociador de paz. Nada más conocerse los sondeos tras lo comicios, el jefe negociador de la ANP, Saeb Erekat, advirtió que los comicios "no han ofrecido elementos para un acuerdo de paz".

Pero ante la incertidumbre de los israelíes de no saber quién será su primer ministro no faltan los apuntes de humor. El programa de parodia que es líder de audiencia en Israel, denominado País maravilloso, ya apuntaba la situación de bicefalia momentánea, cuando dos de sus humoristas imitando a Livni y Netanyahu comparecían de forma simultánea en un discurso de la victoria en el que se proclamaban ganadores de los comicios hasta que aparecía Lieberman con intención de instaurar una dictadura.

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