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Los responsables del fiasco

Ahora que al Betis ya no le queda más objetivo que la permanencia parece que pueden llegar fichajes de cierto renombre para reforzar la delantera...

el 15 sep 2009 / 21:55 h.

Ahora que al Betis ya no le queda más objetivo que la permanencia parece que pueden llegar fichajes de cierto renombre para reforzar la delantera, léase Oliveira u Obbina, por quienes Manuel Ruiz de Lopera ha incrementado las gestiones en las últimas horas. Que me aspen si lo entiendo. ¿Había dinero para fichar o no lo había? Y si lo había, como así parece ahora ¿por qué esos jugadores no podían haber estado aquí a principios de enero? El Betis y Chaparro han afrontado el mes más duro del Campeonato -ocho partidos en 25 días- con la delantera bajo mínimos por culpa de las lesiones de Edu, Mark González y Pavone, así como la baja de Jose Mari. El resultado no ha sido otro que un fracaso estrepitoso en la Liga y otro en la Copa del Rey en el que a la hora de repartir culpas hay pocos que se libren.

Lopera, responsable. Para lo bueno y para lo malo Manuel Ruiz de Lopera es el máximo responsable de todo lo que ocurre en el Real Betis, así que gran parte de culpa de este fiasco la tiene él. Hace tiempo que los técnicos le vienen demandando refuerzos -delanteros y centrales, principalmente- y se ha estado haciendo el sueco hasta que le ha visto las orejas al lobo del descenso. Y es que por ahí se le pueden ir decenas de millones de euros. No hay que olvidar que Lopera hace tiempo que ha puesto en venta el Betis -aunque lo de Bsport no sea más que una burda parodia- y como el equipo se le caiga a Segunda el negocio va a ser ruinoso, pues su paquete mayoritario de acciones se depreciaría como los fondos del tal Bernard Madoff. Mientras llega un comprador convincente, al equipo hay que mantenerlo en Primera y no derrochar ni un céntimo para aspirar a metas mayores.

Y Chaparro, también. Con los fichajes del verano parecía suficiente para cumplir ese triste objetivo de consolidarse en mitad de la tabla, pero en cuanto llegaron las lesiones y se resfriaron dos o tres jugadores básicos, el equipo ha empezado a enfermar en su juego sin que Chaparro haya sido capaz de sanarlo. Los resultados, salvo aquella racha de cinco victorias en seis partidos ante Mallorca, Osasuna, Numancia, Racing y Sporting, nunca han acompañado demasiado, pero es que ahora el juego transmite tan poco que son muchos los que ya empiezan a palparse la ropa temiendo un segundazo. Osea, la misma historia de los tres últimos años, con Serra, Irureta, Luis Fernández, Cúper y el propio Chaparro, incapaz de hacer cambiar el rumbo de las cosas y responsable principalísimo del bajonazo que ha pegado el Betis.

Jugadores acomodados. ¿Tan malos son todos esos entrenadores? Los jugadores, por supuesto, no pueden irse de rositas, pues entre un grupito que no da la talla para jugar en Primera y otro al que le falta tensión competitiva, apenas hay efectivos entre los 25 de la plantilla para formar un once de garantías. De todos modos más problemas debería tener Tapia en el Málaga o Caparrós en el Athletic para hacer lo mismo y, sin embargo, suman once y cinco puntos más que este triste y desangelado Betis.

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