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Cultura

Mario Gas y Vicky Peña te enseñan las miserias de su familia

El Lope de Vega acoge hasta el domingo ‘El largo viaje del día hacia la noche’, un drama de Eugene O’Neill que comandan estos dos referentes de la escena española.

el 29 ene 2015 / 15:34 h.

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Mario y VickyLa familia Tyrone es como tantas otras, para echarle de comer aparte. Un día de agosto de 1912 están en casa con James, el patriarca, su mujer y sus dos hijos. La cosa empieza con los formalismos que se esperan pero, como ya se imaginarán, aquello acaba como el rosario de la aurora, con todos los demonios familiares saliendo a pasear y a ver quién es después el que los vuelve a encerrar en el cuarto oscuro. De eso, que es como decir que de nada o de todo, va ‘El largo viaje del día hacia la noche’, la obra de Eugene O’Neill que “hace honor a lo de teatro clásico contemporáneo” y que puede verse hasta el domingo en el Lope de Vega (entradas de 4 a 21 euros enwww.generaltickets.com). Si a los elogios al texto le unimos que en los papeles principales tenemos a Mario Gas y Vicky Peña, pues miel sobre hojuelas. “Es una obra como no soñé que haría en mi vida”, admite el director, Juan José Alfonso, que por cierto hacía un encendido alegato para que se programe teatro… en los teatros. “En muchos sitios, del teatro sólo queda el nombre”, lamenta, especialmente cuando hay textos, como el que nos ocupa “que la gente debe ver y conocer” empezando por la importancia del autor, un O’Neill que es “el maestro del subtexto y que llevó al máximo lo que a un personaje le puede pasar por dentro. Lo transformó todo, con él nació un teatro nuevo”. Tras cuatro meses en Madrid y girar por varias provincias, llega a Sevilla una obra con la que el espectador, según Mario Gas, va a pasar un “estupendo mal rato”, porque el ambiente de la obra es asfixiante, con tantos fantasmas y demonios paseando a sus anchas. Eso sí, “sales exorcizado” del teatro, porque (y aquí viene lo de clásico contemporáneo) no estamos ante un “teatro museístico sino que la gente se siente identificada”. Y eso, en gran parte, gracias a que a los personales “les damos carnalidad, jugamos al misterio con ellos”, apostilla Vicky Peña. Junto a estos dos referentes de la escena española están dos “jóvenes veteranos”, en palabras de Juan José Alfonso, como Alberto Iglesias, Juan Díaz y María Miguel. Los tres coinciden en que el grupo ha funcionado como una familia, que Gas y Peña les han dado mucho carrete pese a las tablas que tienen y que, en definitiva, se han tomado la experiencia como un juego. “La verdad es que somos una compañía de disfrutones”, resume Iglesias, y eso que hablamos de un drama con mayúsculas. “Una obra maestra”, insisten todos, hasta el domingo tiene de plazo para comprobarlo.

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