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Deportes

Míchel: los pros y los contras

Aunque la suerte del equipo en la Liga está ya decidida, el club guarda silencio a la espera de que finalice la temporada.

el 07 may 2012 / 21:36 h.

Míchel, dando instrucciones.

El futuro del banquillo del Sevilla está en el aire. La temporada ha sido decepcionante y Míchel, el segundo de los dos técnicos que ha tenido el equipo en menos de un año, no puede hacer valer ya la renovación que tenía firmada en caso de ir a la Champions. Su continuidad está en manos del club. El nombre de Joaquín Caparrós suena por todas partes, pero el madrileño confía en que su labor sirva para que Del Nido y Monchi apuesten por él.

El adiós a la Europa League y la derrota en el derbi han puesto al club en un serio dilema... cuando parecía estar decidido a seguir contando con Míchel incluso si no se iba a la Champions. La esperanzadora victoria sobre el Zaragoza reforzó sus opciones, pero el posterior caída -tres derrotas en cuatro partidos antes de ganar al Rayo- fue mortal.

LOS PROS: FE EN SU CAPACIDAD, DON DE MANDO, UN FÚTBOL QUE GUSTA... Míchel ha demostrado ser un técnico que confía ciegamente en su capacidad para lograr las metas que le planteen. Nada de vaivenes, y esto es algo que se valora. Además, su don de mando es innegable. Lo demostró desde el primer día con la decisión de dejar fuera de la convocatoria a Gary Medel y Spahic por pelearse. Lejos de amilanarse con dos jugadores de peso, impuso su criterio y decidió aplicar la disciplina a rajatabla. Míchel, por otra parte, ha revitalizado la figura del entrenador en el Sevilla, se ha hecho respetar. Lanzó elogios a los jugadores cuando fue necesario y recurrió al puño de hierro con guante de seda -nada de salidas de tono- cuando también lo fue. Ha demostrado ser un hombre de club pero con mucho carisma.

A todo ello hay que unir un estilo de juego que aboga por tener la pelota, atacar con determinación y no estar a expensas siempre de lo que haga el rival, como ocurría antes. Este estilo gusta a la afición y, pese al fracaso de no ir a Europa, ha permitido al Sevilla de Míchel -7 victorias, 2 empates y 7 derrotas- sumar casi tantos puntos (23) como el Sevilla de Marcelino (26) habiendo dirigido cinco partidos menos que el asturiano.

LOS CONTRAS: COGER UN PLANTEL MUY TOCADO, JUGADORES 'AUSENTES', CAPARRÓS... Míchel llegó con la temporada ya en marcha para hacerse cargo de un equipo muy tocado -2 victorias en 14 jornadas- cuyo rendimiento, pese a la renovación veraniega, ya era muy cuestionado la pasada campaña. Un alto porcentaje de los futbolistas ha estado por debajo del nivel exigible; con Míchel y también antes de su llegada, con Marcelino. Los refuerzos invernales, para colmo, no han aportado lo que se esperaba y a todo ello se ha unido la incierta situación de Joaquín Caparrós, un técnico querido por el sevillismo y que lo ha hecho bien en el Mallorca.

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