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Un error en un ajuste de cuentas acaba con la vida de una niña

La pequeña estaba en casa con su familia cuando su vivienda fue tiroteada. Todo apunta a un enfrentamiento por deudas de droga.

el 21 ago 2013 / 09:10 h.

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tresmil02Una niña de siete años muerta y sus padres heridos, aunque sin lesiones de riesgo, es el balance del tiroteo ocurrido cerca de la medianoche del martes en el conjunto Orfebre Cayetano González, en los pisos conocidos como Los Amarillos, de la Tres Mil Viviendas. El Grupo de Homicidios de la Brigada de la Policía Judicial se ha hecho cargo de la investigación de este suceso mortal sin que al cierre de esta edición se hubiese realizado detención alguna, aunque, según informó ayer por la mañana la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, las averiguaciones están “muy avanzadas”. No obstante, el juez que lleva el suceso, el de Instrucción número 20, decretó el secreto de sumario ayer por la tarde, para evitar filtraciones que puedan interferir en la investigación. Fuentes cercanas al caso indicaron que, según relataron testigos presenciales, en el tiroteo participaron entre seis y siete personas que se bajaron de varios coches para acribillar a balazos la casa de la pequeña. Al parecer, se confundieron de vivienda y dispararon contra el piso equivocado. Todo apunta a que el ataque se debió a un ajuste de cuentas entre dos familias, Los Perla, que ayer se ausentaron de la barriada, y Los Marianos, por una deuda relacionada con la droga. Se de la circunstancia de que a esta última familia hace unos años también se le murió un menor por una bala pérdida durante una refriega entre clanes, entre ellos el de Los Caracoleños, y en la que aquellos no participaron. Vecinos de la zona explicaron que tras producirse el tiroteo vieron como el padre, aunque herido, salió de la casa corriendo con la niña, Encarnación S.S., en brazos, llena de sangre, para pedir ayuda y trasladarla al hospital Virgen del Rocío. La pequeña, según la misma versión, llegó en un vehículo privado al centro sanitario, donde los médicos la intentaron reanimar pero sin tener éxito. Según la autopsia que se le realizó a la pequeña ayer en el Instituto Anatómico Forense de Sevilla, la chiquilla murió de un sólo disparo que le entró por la espalda y le salió por la cara exterior del tórax y le afectó a los pulmones y a las arterías. El piso tiroteado, un bajo, se encontraba ayer acordonado por cintas de la Policía Nacional que impedían el acceso y custodiado por un buen número de agentes que tras recibir la autorización judicial procedieron a registrar tanto la vivienda en la que se produjo el suceso como la que supuestamente era el verdadero objetivo de los delincuentes. Los dos pisos se encontraban cerrados a cal y canto, con las persianas bajadas, aunque la vivienda que presuntamente era la diana de los atacantes tenía ropa tendida en la calle. En la casa atacada se podían observar varios agujeros de bala que había atravesado las persianas de las habitaciones y en el suelo la Policía había marcado con círculos los puntos donde se habían encontrado casquillos, aproximadamente una veintena. A consecuencia de este luctuoso suceso ayer todo el Polígono Sur estuvo fuertemente custodiado tanto por agentes de la Policía Local como de la Nacional, estos últimos incluso estaban realizando controles en alguna de las calles, parando a los vehículos que consideraban que podían ser sospechosos. Y es que después del tiroteo, según declaró el presidente de la asociación de vecinos Martínez Montañés, Rafael Pertegal, se produjeron más disparos en la zona conocida como Las Vegas. La plaza donde ocurrió la refriega, según los residentes en la misma, se está degradando mucho en los últimos tiempos, a pesar de que se encuentra junto a los comerciales de la barriada, donde hay varios bares, tiendas de comestibles, una farmacia y la asociación de vecinos, un lugar muy transitado y con mucho bullicio de gente, puesto que es el lugar donde los vecinos del entorno acuden a realizar sus compras. Es más, los padres de la niña asesinada, Loli y El Golete, tienen una pequeña tienda o quiosco de chucherías y de alimentación en su propio domicilio. Por este motivo, el matrimonio es muy conocido en el barrio y calificado por sus vecinos de “buenas personas y honradas”. Al estar la casa en la zona de los comerciales, cuando se produjo el tiroteo la zona estaba muy concurrida de personas. En la misma esquina, a escasos metros del bloque, hay un bar que en el momento del incidente estaba abierto, aunque en la mañana de ayer se encontraba cerrado, puesto que había un precinto que impedía acceder a él. Las personas que se acercaron a la plaza, aunque muchas de ellas negaban que conociesen a la familia agredida, lamentaban lo sucedido y decían que no había derecho a que haya muerto una niña inocente por una pelea entre familias por temas de droga. De hecho, la vecina del piso de arriba afirmó que estaba deseando poder irse a vivir a otro punto menos conflictivo, recordó que en el bloque lleva viviendo 10 años, pero que le gustaría salir del barrio. De forma similar se pronunciaron otras mujeres, quienes remarcaron que en la barriada viven “personas buenas y trabajadoras”. “Una cosa es que no seamos ricos, pero somos tan honrados o más que algunos de los que tienen mucho dinero”.

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