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La Policía vigilará las Tres Mil por las noches tras el incendio de dos pisos

El fuego se produjo en viviendas de ‘Los Perla’, el clan que participó en el tiroteo en el que murió una niña. Los vecinos alertan de que la presencia policial es insuficiente en el barrio porque siguen los saqueos.

el 06 sep 2013 / 13:54 h.

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 La Policía Nacional vigila el exterior de la vivienda en la que murió una menor en un tiroteo. / EFE La Policía Nacional vigila el exterior de la vivienda en la que murió una menor en un tiroteo. / EFE

Desde que el pasado 21 de agosto muriese por error una niña en un tiroteo en la barriada de las Tres Mil Viviendas, en el Polígono Sur, los saqueos y los destrozos en las viviendas de la familia que presuntamente fue la autora de la refriega, el clan de Los Perla, no han cesado. El último incidente tuvo lugar en la madrugada de ayer, cuando dos de las casas, que esta familia ha abandonado por temor a represalias, fueron incendiadas, según confirmó ayer la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo.

El fuego no puso en peligro los pisos colindantes gracias, según la delegada del Gobierno, a la rápida intervención de la Policía Nacional, puesto que en la zona se encontraban en esos momentos cuatro coches patrulla.

Fue un particular el que alertó a las 4.30 horas de la madrugada a los servicios de emergencias del 112 del primero de los incendios, que se localizó en el bloque número 103 de la calle Luis Ortiz Muñoz. Apenas diez minutos después se registraba en el 112 una segunda llamada, también de otro vecino, en la que se advertía de otro fuego declarado en una vivienda del bloque 108 de la misma calle. Los incendios, que no ocasionaron herido alguno, fueron extinguidos rápidamente. Hasta el lugar se acercaron, junto a los efectivos de Bomberos, sanitarios del 061 que no tuvieron que actuar, y agentes de la Policía Nacional, que se hicieron cargo de la investigación.

Crespo informó de que la seguridad se ha incrementado en el Polígono Sur con una Unidad de Intervención Policial (UIP) por las mañanas y una Unidad de Prevención y Reacción (UPR) por las tardes, a lo que se une un dispositivo especial por la noches a raíz del tiroteo.

La delegada remarcó que el dispositivo policial es “contundente”, pero anunció que en la reunión de seguridad que mantuvo ayer con responsables de la Guardia Civil y la Policía Nacional se acordó implantar un refuerzo policial permanente por la noche, “porque es lo que más nos preocupa”.

Actualmente, con el dispositivo extraordinario de noche hay cuatro patrulleros que vigilan el barrio, pero Crespo no pudo concretar qué efectivos compondrán el refuerzo permanente. “Lo determinarán los técnicos” aclaró.

Asimismo, anunció que la Brigada de Seguridad Ciudadana mantendrá contactos con todos los colectivos que han mostrado su preocupación por la falta de seguridad en la zona, como vecinos y trabajadores de Tussam, para que expongan sus temores.

Sin embargo, este mensaje de la delegada del Gobierno no convenció a los vecinos, aunque estos entienden que el problema de la seguridad tiene una solución compleja. Admitieron que los patrulleros “pasan, pero sólo están cinco minutos y se van”, por lo que denunciaron que esta presencia policial en el barrio no se puede considerar “permanente”. Como ejemplos de esta vigilancia insuficiente pusieron el de los dos pisos incendiados en la madrugada de ayer y que hayan continuado los saqueos en los 15 pisos de Los Perla “de los que se han llevado hasta las ventanas de aluminio y las rejas de los bajos”.

Por esta razón, los vecinos reclamaron ayer que, como primera medida a adoptar, se debería instar a la Empresa Pública del Suelo de Andalucía (EPSA) a que precinten estos pisos e impida el acceso a los mismos, porque ahora “no tienen puertas ni ventanas y cualquiera puede entrar”, lo que genera un clima de inseguridad entre quienes viven en esa zona. El fin de semana siguiente al tiroteo un grupo de personas desvalijó quince pisos y locales del clan de Los Perla, como adelantó este periódico.

“Ya sólo falta que se lleven las tuberías de gas y de agua”, se quejaron los vecinos, que temen que utilicen las viviendas para hacer fogatas, para trapichear con drogas o que sean ocupadas por otras personas ajenas a las mismas, alertaron.

Ante esta situación, la plataforma Nosotros también somos Sevilla anunció que están estudiando nuevas acciones de protesta, más allá de las movilizaciones llevadas a cabo hasta el momento, para “concienciar” a las administraciones y conseguir que se reúnan conjuntamente Estado, Junta y Ayuntamiento para dar una solución a la inseguridad.

Y es que la tan demandada comisaría de Policía Nacional no se instalará en breve. Crespo afirmó que se está trabajando en ello, pero aclaró que como en un principio se iba a construir en una zona y luego se decidió acercarla al barrio se están haciendo los trámites para la permuta del suelo con EPSA.

 

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