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Rentas de la memoria

Los dirigentes europeos llevan un tiempo pretendiendo al presidente electo Obama. Todos quieren ser la novia, o el socio privilegiado, del mandatario norteamericano en Europa cuando, a ver si es verdad, emprenda su política de cambio en cuanto a las relaciones internacionales.

el 15 sep 2009 / 19:27 h.

Los dirigentes europeos llevan un tiempo pretendiendo al presidente electo Obama. Todos quieren ser la novia, o el socio privilegiado, del mandatario norteamericano en Europa cuando, a ver si es verdad, emprenda su política de cambio en cuanto a las relaciones internacionales, con permiso de doña Clinton, por cierto, fervientemente celebrada en su nuevo cargo por el lobby y gobierno hebreos. Los ansiosos pretendientes, y la oposición española, se quedaron planchados- como si no te sacaran a bailar- cuando el prestigioso, cinematográfico y también progresista Washington Post, dejó entrever en una de sus columnas que sería España la agraciada en el nuevo noviazgo. Y nadie se explica por qué. Una investigación científica recientemente publicada en el American Journal of Human Genetics ha dado una nueva pista. Según científicos británicos y catalanes, los españoles mantienen sus genes árabes y hebreos. Todo ello a pesar de los Reyes Católicos, Felipe II, el Cardenal Cisneros, el pogrom del Arcediano de Écija, la Santa Inquisición, la historia oficial y los intelectuales, columnistas y opinadores, en general, que ha dado al mundo la muy católica, apostólica y romana España. A este mestizaje, ya sospechado, visible en las caras de algunos de nuestros vecinos, parientes e incluso en el espejo,- hasta en el espíritu de los banqueros, añadía un compañero de café, cosa a la que no llego- hay que añadir el quilombo hispano americano. Con este currículo no me extraña que Obama, con raíces musulmanas y nombre árabe de igual significado que el del Papa, piense de verdad en España como Gran Visir de las ilusiones de la nueva administración americana con hispanos, árabes y hebreos. Le queda trabajo por delante, sobre todo en España, en donde el personal suele ser duro de memoria pero también, en América, de donde no salimos entre trompetas, en Israel, donde recuerdan aún cómo arreglamos la crisis financiera de la Corona y qué decir del Islam: contentos están con que en su Al Andalus soñada hubiera una venta para repostar camino a Guantánamo.

Licenciado en Derecho y Antropología. aroca.javier@gmail.com

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