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Una segunda oportunidad para implicar al espectador

el 06 jul 2012 / 19:32 h.

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¿Cuántas veces hemos visto una exposición de la que hemos salido pensando que no entendíamos nada? Pues precisamente ponerle fin a esta sensación que a veces produce el arte contemporáneo en los espectadores, es a lo que pretende dar respuesta la muestra Segunda mirada que puede visitarse estos días en la AJG Gallery.

Regina Pérez Castillo, co-comisaria de la muestra, afirma que el error parte de la actitud poco participativa de los espectadores. Y la solución pasa, en un primer momento por aceptar el error y ponerle remedio. Muchas veces la falta de conocimiento de algunas claves para entender la muestra pueden llevar a la confusión. Para ello, Pérez Castillo propone al espectador poner "interés y dedicación". "Vivimos en un mundo lleno de información, simplemente hay que tener un poco de interés para indagar sobre el artista, la obra, la técnica... que nos permitan entender mejor lo que estamos viendo".

Pero no sólo de internet habla la comisaria, el visitante también cuenta con la opinión de expertos, de galeristas... "El negarse, el decir no, esto es inaccesible para mí, es realmente el error del espectador", afirma Pérez Castillo.

Así, en Segunda mirada, los artistas implican a quienes miran a través de pequeños guiños presentes en sus obras. En el caso de Francisco Reina y Matías Costa son "creadores de novelas, de best-sellers". Las obras de Reina están llenas de pistas, detalles para que el que mira pueda construir la historia. Costa es "más sensorial", sus historias se basan en la sensación que puede producir un color, una mirada, una cara...

Cristina Garrido y Almudena Lobera trabajan sobre la desaparición del objeto. En el primer caso, la artista los oculta tras un velo y en el segundo, Lobera deja que sea el espectador quien complete los espacios blancos creados con una imagen mental personal.

Por su parte, las obras de Roberto Coromina son las únicas pinturas presentes en la exposición y en ellas emplea un pigmento mineral azul que hace que el color de la obra vaya cambiando según la luz que recibe a lo largo del día.

De este modo, estas y otras obras que completan la muestra, abierta hasta el 27 de julio, pretenden que con esta Segunda mirada, el visitante encuentre una segunda oportunidad, y acepte su papel en al arte contemporáneo. "Somos espectadores activos, es necesaria esta implicación para que funcione el triángulo artista-obra-espectador y la única manera de aprender del arte contemporáneo y de que el arte aprenda del espectador", sentencia la comisaria.

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