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Zoido se queda sin constructoras para sus dos primeros aparcamientos

Declarado desierto el concurso para los parkings de la plaza San Martín de Porres y de la glorieta de El Cid. El Ayuntamiento inicia ya un proceso para negociar la adjudicación directa de las obras y su explotación.

el 30 ago 2013 / 23:50 h.

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Un coche de caballos pasa por la glorieta de El Cid, en cuyo entorno está proyectado un aparcamiento subterráneo. / JAVIER DÍAZ Un coche de caballos pasa por la glorieta de El Cid, en cuyo entorno está proyectado un aparcamiento subterráneo. / JAVIER DÍAZ Ha sido un cóctel explosivo, argumentan en el Ayuntamiento de Sevilla. Uno, la elevada cuota de plazas para residentes. Dos, las “estrictas” condiciones de los pliegos de licitación. Y tres, las dificultades para acceder a la financiación bancaria. El resultado final: ninguna empresa quiere construir los aparcamientos subterráneos de San Martín de Porres, en el barrio de Triana, ni de la glorieta de El Cid bajo los requisitos actuales. El proceso de licitación a través de concurso, desierto. A partir de aquí, negociar con las compañías y ejecutar una adjudicación directa. La consecuencia política: al finalizar su mandato, el alcalde, Juan Ignacio Zoido, no habrá concluido ni uno solo de los parkings (cuatro más el sobrevenido de la Alameda) que había prometido en campaña electoral. En un comunicado de prensa, la Gerencia de Urbanismo reconocía ayer por la tarde lo que era un secreto a voces: que constructoras interesadas las había –de hecho, actualmente, y en ausencia de ladrillo, buscan este tipo de proyectos que les reportan ingresos seguros– pero ninguna aceptaría el encargo en los términos redactados en los pliegos. Cuestión de rentabilidad. Es más, a principios de esta misma semana el portavoz municipal socialista, Juan Espadas, lanzó la advertencia: no hay. En cambio, el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y el propio regidor replicaron que sí. “Varias”, dijo incluso Zoido. Ni las palabras de uno ni las del otro dejaban entrever que hubiera problemas. Al contrario: cargaron contra el PSOE. “Las fuertes exigencias del sector financiero a la hora de acceder a la concesión de créditos para la financiación de este tipo de proyectos y las firmes condiciones de solvencia técnica y financiera fijadas en el pliego de condiciones para evitar una crisis anticipada de la concesión han podido incidir en la falta de concurrencia en la primera fase de la licitación”. Fueron ayer las explicaciones desde Plaza Nueva. Pero habría tres claves más. La primera, el número de plazas de residentes, ante la reclamación de las constructoras de que el porcentaje fuera el mínimo posible, pues al fin y al cabo lo que realmente genera dinero es el carácter rotatorio, y no la reserva para los vecinos. La segunda atañe a las ubicaciones: el de San Martín de Porres, a sólo un tiro de piedra del aparcamiento de la plaza de Cuba, que no suele estar precisamente lleno, y el de El Cid, en un entorno donde existen bolsas de suelo en superficie y conectado con autobuses, Metrocentro y Metro. Y la tercera habla también de este último, puesto que su enclave –en la confluencia Prado de San Sebastián-Rectorado-Parque de María Luisa– es proclive a la existencia de restos arqueológicos, posibilidad que ahuyenta a las compañías porque hallarlos supondría paralizar las obras. Desde la Comisión Provincial de Patrimonio (Junta de Andalucía) advirtieron ya de su afección al entorno y de que requería cambiar el PGOU. Caso omiso. Desde Urbanismo reconocieron que la reserva de plazas para los residentes y las condiciones ventajosas barajadas, por ejemplo abonos mensuales y rebajas, podrían haber influido en la negativa de las constructoras. El Ayuntamiento, eso sí, “ha tratado de beneficiar en todo momento” a los vecinos. El Consistorio asegura que son “varios” operadores que gestionan aparcamientos públicos en Sevilla capital los que estarían interesados en hacerse cargo de los proyectos pero con otras condiciones de construcción y explotación que garanticen su viabilidad. Y en Plaza Nueva no sólo están abiertos a esa negociación sino que ya lo están haciendo, revelaron justo el mismo día de anunciar que la licitación en concurso quedó desierta. 249 plazas de coches y 26 para motos era la previsión para el aparcamiento subterráneo del Caballo. Para el de San Martín de Porres, 315 plazas de automóvil y 34 de motos, con 6 millones de inversión, medio millón menos que en el Prado. “Pedimos otro concurso y no un traje a medida del inversor” El portavoz municipal de los socialistas, Juan Espadas, exigió ayer al Ayuntamiento que arbitre un nuevo concurso público corrigiendo los errores que han llevado a declarar desierta la licitación ordinaria del parking de San Martín de Porres y que realice catas arqueológicas en el entorno de la glorieta de El Cid antes de decidir si allí comienza la construcción de otro, cuya conveniencia cuestionó. Espadas rechazó que Urbanismo inicie un proceso de negociación para la adjudicación directa de los aparcamientos, al entender que esto es hacerle un “traje a medida” a las constructoras interesadas ahora con ventajas no conocidas previamente. De hecho, dijo que la experiencia demuestra que este tipo de adjudicación directa cuando se trata de cantidades importantes terminan en impugnaciones por parte de compañías rivales que no se encontraron con tales ventajas en el proceso de licitación ordinaria. “Es mejor la libre concurrencia que un proceso negociado por debajo de la mesa. Pedimos transparencia”, indicó. El dirigente del PSOE denunció que tanto el delegado de Urbanismo como el alcalde “mintieron” cuando hace sólo unos días revelaron que había ofertas aun sabiendo que no había nada.

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