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Desmontando ‘La Sed de Nervión’ la nueva obra de David Hurtado

El compositor asegura querer «dejar atrás la estela de cómo tu ninguna y hacer algo más novedoso»

04 abr 2019 / 08:00 h - Actualizado: 04 abr 2019 / 08:00 h.
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  • El compositor David Hurtado. / El Correo
    El compositor David Hurtado. / El Correo

La Sed de Nervión es una de las marchas más reseñables realizadas en este 2019, fue estrenada el pasado día 21 de Febrero en el Teatro de Capitanía General en un concierto realizado en torno a esta particular puesta de largo de la marcha del cincuentenario de la hermandad de la Sed y que conmemora e ilustra la visión que tiene su autor, David Hurtado, de la cofradía en la calle.

Su compositor

David Hurtado Torres es sin duda uno de los nombres claves para entender la música procesional en bandas de plantilla completa en la actualidad, compositor, pianista, profesor superior de armonía, composición, instrumentación, contrapunto, fuga y catedrático de flamencología. Es autor de varios libros sobre flamenco (no en vano es sobrino nieto del genial cantaor Juanito Valderrama) de numerosas marchas procesionales y poemas sinfónicos.

Ha sido galardonado además con numerosos premios a lo largo de su carrera como con el primer premio de composición “II Memorial Font de Anta”, por su obra “A la derecha del Padre” en 2009, el “Memorial Pedro Braña” en 2016 o el “premio a las tradiciones de Sevilla” concedido por la revista Claver&Egler en 2017.

Entre las mayores virtudes de David Hurtado está el haber sabido respetar la herencia musical del estilo clásico de marcha procesional y abanderar una evolución en las marchas desde el respeto a nuestro pasado y que se puede comprobar en marchas como “Subida al Calvario”, “Saeta Jerezana” ó “Cómo Tú Ninguna” composición esta última que le dio fama por conseguir poner en valor y en cierto modo resucitar la estructura de marcha clásica de “La Estrella Sublime” con un lenguaje más actual.

La marcha

La Sed de Nervión se sale de el estilo de marcha habitual de David Hurtado, siendo una obra de marcado carácter sinfónico, de una dificultad técnica bastante comentada por los círculos del mundillo musical cofrade y también porque introduce un nuevo instrumento a la plantilla, la tuba wagneriana, que adquiere un papel protagonista en la obra siendo su parte el verdadero leitmotiv de la misma.

La marcha pivota entre dos tonalidades muy marcadas que representan el discurrir de la cofradía de la Sed desde la Sevilla moderna al casco histórico y posee una fuerza arrolladora que casi no deja un momento de respiro y que con la cual, Hurtado, ha querido plasmar la juventud y vitalidad de la Hermandad.

En palabras de su autor con la Sed de Nervión «quería dejar atrás la estela de cómo tu ninguna y hacer algo más novedoso utilizando elementos de la música sinfónica y la inclusión de un nuevo instrumento por el que tenía especial predilección: la tuba wagenriana».

Al preguntarle por la tuba wagneriana el compositor nos confiesa que «soy consciente de que este instrumento no lo tiene ninguna banda, exceptuando Las Cigarreras que ha adquirido dos, por eso lo he incluido doblando a las trompas para que se pueda prescindir de ellas... Si lo pensamos bien esta no es la primera ni la última vez que un compositor introduce un instrumento diferente en una marcha, Farfán metió un solo de violín en la Estrella Sublime o instrumento aún más extraños como la ocarina” además apuntilla “Nosotros estamos muy acostumbrados a que las bandas lleven cornetas pero si nos vamos a Valencia el hecho de que una banda lleve cornetas es más extraño, por lo tanto no hay que pensar que la plantilla instrumental de una banda está toalmente cerrado, se me viene a la memoria cuando no existían los saxofones, la marcha La Guirnalda de José Gabaldá sorprende que no tenga saxofones porque no existían... Creo que no hay que rasgarse las vestiduras porque los compositores quieran experimentar con un nuevo instrumento, el tiempo dirá si se quedan o si sólo fue una nota de color».

La música de David Hurtado tiene fama de ser complicada a lo que el autor responde que «no es algo que yo me proponga, sino que mi concepto de la música es ese... cada compositor tiene una forma de expresarse, la música más difícil técnicamente no tiene por que ser mejor ni peor pero en este aspecto un compositor debe de ser sincero y si su idioma es más complejo pues para eso habrá quien tenga un lenguaje más sencillo».

La actualidad de la música procesional obviamente no le es ajena «hay un punto positivo y es que Los compositores están cada vez más preparados técnicamente pero por otro lado se escribe demasiado, la saturación es más dañina que beneficiosa porque si se escribe mucho pasan inadvertidas obras de una gran calidad porque el público no tiene tiempo de asimilar lo que se está estrenando... En épocas de Farfán o Font de Anta el número de marchas que se estrenaban era infinitamente inferior por lo que tenían un recorrido mayor de lo que se compone hoy».

También hablamos sobre si se le da el valor que se debe a la música procesional sevillana: «Creo que aunque se están dando grandes pasos en ese sentido sigue siendo la asignatura pendiente, es la hermana pobre en la puesta en valor del patrimonio de una hermandad, la música tiene el mismo valor que el bordado o la orfebrería pero lo que no es tangible es más difícil de darle el valor que verdaderamente tiene... Si se es riguroso a la hora de encargar un manto o una obra de orfebrería creo que se debería ser igual de riguroso a la hora de cuidar el repertorio o encargar una nueva composición».

Cuando se le comenta sobre el futuro inmediato, Hurtado señala que «me voy a tomar un tiempo de descanso de la música procesional, tengo que pensar, seguir estudiando y adquirir perspectiva, llevo varios años seguidos estrenando marchas y creo que necesito tomarme un respiro aunque no se de cuanto tiempo será».

Sin embargo al hablarle sobre lo que significa la música procesional responde con claridad: «La música procesional forma parte indispensable de lo que es mi vida y de mi concepto de entender la música en sí, soy de los que piensan de que no hay géneros musicales más importantes que otros, una sinfonía por si misma no tiene por qué ser mejor que una marcha procesional y pienso que tendríamos que barrer más para casa, hay quienes piensan que la marcha procesional es un género menor pero sin embargo si miramos a Viena vemos lo orgullosa que está del vals que es el equivalente a nuestra marcha procesional... me gustaría que nos quitásemos ese complejo y no hay géneros mejores o peores sino música mejor o peor y hay marchas procesionales que son verdaderas obras maestras».


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