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Sevilla, Jerez y Cádiz unidas por la palabra

La Cámara de Comercio acogió una mesa redonda en la que los pregoneros debatieron sobre el acto del pregón y contaron curiosidades

Juanmi Vega @Juanmivegar /
22 feb 2019 / 11:27 h - Actualizado: 26 feb 2019 / 10:35 h.
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  • Charo Padilla, Fran López de Paz, Vicente Rodríguez y Ángel Luis Rodríguez. / El Correo
    Charo Padilla, Fran López de Paz, Vicente Rodríguez y Ángel Luis Rodríguez. / El Correo

Mesa redonda de excepción donde el tema principal fue la palabra. Los pregoneros de Sevilla, Jerez y Cádiz, se reunieron para intercambiar anécdotas y opiniones sobre el pregón que pronunciarán el próximo domingo de pasión.

Charo Padilla (Sevilla), Vicente Rodríguez (Cádiz) y Ángel Luis Rodríguez (Jerez), moderados por Fran López de Paz, coincidieron todos en que su pregón está «casi terminado». Por no decir que sólo faltan los remates.

Padilla se estrena en el mundo del atril y aseguró que está «disfrutando de este tiempo previo. Al principio no sabía cómo iba a poder disfrutarlo porque cuando llegué al Consejo para ser presentada a los medios como pregonera me llevé una gran impresión. Con los días me fui mentalizando y ahora lo estoy disfrutando».

Tanto Vicente Rodríguez como Ángel Luis Rodríguez sí tienen más experiencia versando sobre la Semana Santa.

Casi todos coincidieron en la medida que tiene que tener su pregón. Tanto Padilla como Vicente Rodríguez hablaron de hora y cuarto a hora y media, mientras que Ángel Luis aseguró que firmaría quedarse en sólo hora y cuarenta y cinco minutos, sin duda el más largo de todos.

Cuando a uno le encargan dar el pregón de la Semana Santa de tu ciudad, lo primero que se le pasa por la cabeza es ¿cómo arranco? Padilla lo tuvo claro «arranqué de una situación personal y muy íntima que saldrá en el pregón». Vicente Rodríguez explicó que «lo más complicado es tenerlo en la cabeza. Lo más complicado es el qué y el cómo. No le he tenido miedo al ‘folio en blanco’ porque he tenido mucho tiempo para escribir». Por su parte, Ángel Luis Rodríguez aseguró que «me compré un cuaderno y empecé a garabatearlo. Vas escribiendo lo que te sale por la cabeza».

Otras de las cosas que recuerdan todos los pregoneros son las muestras de cariño por parte de la gente de la calle. Padilla, que ha recibido muchísimas, tiene claro que «el despelleje viene después del pregón porque no le puedo gustar a todo el mundo. Sí tengo claro que quiero que digan que el pregón es de la misma Padilla. Entonces me sentiré satisfecha».

Las innovaciones en el acto son otras de las cosas que más generan debate. Para Ángel Luis Rodríguez «la gente se tiene que ir habituando a cosas nuevas. No tiene que ser un acto encorsetado». Vicente Rodríguez, por su parte, comentó que «el pregonero tiene que valerse de su voz» y Padilla cerró explicando que «no hay que aderezarlo mucho. Ante todo es lo que dice la persona. En Sevilla, en general, cuesta mucho cambiar las cosas. Cambiar cosas en el pregón no es tan fácil».

Siguiendo la línea de las innovaciones, al pregonero de Jerez le preguntaron sobre qué necesitaba para dar su pregón. Rodríguez reconoció que «dudé en meter imágenes. A mi pregón va a venir gente de fuera a escucharme e introducir imágenes para que los de fuera puedan entender mejor lo que voy diciendo puede ayudar mucho».

¿Se puede hacer un pregón sin carga cristiana? Los pregoneros lo tienen muy claro. «El pregón tiene que ser un anuncio y tiene que tener una carga de compromiso cristiano» aseguró Vicente Rodríguez. Padilla continuó en la misma línea «no entiendo que no se diera un pregón desde una base cristiana. Mi pregón sale de lo más emotivo. Tiene mucha emotividad que me ha hecho llorar y me ha emocionado. Si no te sale de dentro... yo no sé hacer otra cosa. Y dentro de todo eso hay una carga de religiosidad».

También se conversó sobre la ropa que llevará la pregonera en el Teatro de la Maestranza y aseguró que hasta el arzobispo le preguntó por qué iba a llevar puesto. «De mantilla seguro que no. Debe ser algo discreto y elegante».

Por último, Charo Padilla cerró su intervención asegurando que «tengo ganas de verme sentada comiendo en el Alcázar (el Consejo celebra un almuerzo con el pregonero y autoridades al término del acto). Hasta tengo ya una pared escogida para colgar el pergamino que da el Consejo a los pregoneros. Cuando pasen los días y lo vea será cuando me dé cuenta de que todo ha pasado».

El 7 de abril será su momento. Vuestra es la palabra.


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