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Actualizado: 29 sep 2022 / 08:53 h.
  • Numerosos pueblos celebran la festividad de San Miguel, San Gabriel y San Rafael

Numerosos pueblos andaluces conservan entre sus tradiciones rendir culto a los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael en su fiesta litúrgica del 29 de septiembre. Especialmente se organizan fiestas y romerías, junto a misas y procesiones por las calles en honor a San Miguel, ya que es el más popular. Municipios como Jabugo y Cumbres Mayores (Huelva); Istán y Torremolinos y (Málaga); Arcos de la Frontera (Cádiz); Alcaudete y Úbeda (Jaén); Pulpí en Almería, Cúllar Vega en Granada y Castilleja del Campo y Lora de Estepa, en Sevilla, tienen a San Miguel como santo patrón. En el municipio sevillano de Isla Mayor es fiesta local en este día en honor de su patrón, San Rafael Arcángel.

Antiguamente había una fecha distinta de celebración para cada uno de los arcángeles, hoy queda fusionada en una sola fecha que es el 29 de septiembre. La liturgia de la Iglesia Católica en su revisión de 1969 estableció dos festividades para recordar a los ángeles, cuya existencia es una verdad de fe. El día 29 de septiembre dedicada a los arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel; y el día de 2 octubre a los Santos Ángeles Custodios o Ángel de la Guarda. Las celebraciones litúrgicas sobre los ángeles, tan numerosas en tiempos pasados, han quedado reducidas a estas fechas. Es costumbre de muchos sacerdotes en este importante día encomendar a todos sus feligreses a San Miguel para que siga siendo su protector, así como los tres arcángeles a toda la Iglesia universal.

Andalucía, con larga tradición devocional y artística de los arcángeles, atesora magníficas series de arcángeles, como las depositadas en la Catedral de Jaén y el Hospital Pozo Santo de Sevilla, también en la iglesia del Monasterio de San Jerónimo en Granada o las representaciones de los siete arcángeles (canónicos y apócrifos) situadas en conventos de clarisas de Loja (Granada) y Carmona (Sevilla) o el convento de San Andrés en Marchena. Es una de las regiones españolas con mayor patrimonio arcangélico, destacando especialmente Sevilla, Granada y Córdoba.

En la provincia almeriense despunta Pulpí, ya que San Miguel es su patrón y el pueblo celebra anualmente su fiesta litúrgica con actos religiosos y procesionales. La Iglesia de San Miguel Arcángel de esta localidad tiene una imagen de su titular a tamaño natural, realizada en madera de pino policromada por Antonio Cano Correa en 1941.

La capital gaditana mantiene en la Iglesia de San Juan de Dios (antiguo Hospital de la Misericordia donde se asentaron en el siglo XVI los hospitalarios de la orden y devotos de San Rafael), una antigua tradición -al igual que en Granada-, ya que la Hermandad de la Santa Caridad organiza el acto simbólico de veneración al arcángel de la 'Rosquilla de San Rafael', para que no falte el pan en las familias y les libre de toda enfermedad. A los asistentes se les regala una bolsita con la rosquilla de pan y una estampita de la imagen del titular del templo. En este mismo templo se halla un retablo de San Miguel, presidido por una excelente talla de 1700, atribuida a Francisco Mª Galeano. Cada año la hermandad celebra la fiesta litúrgica del arcángel, con una función solemne en honor de su santo patrono y se oficia una misa.

De la provincia de Cádiz sobresale Jerez de la Frontera, donde está la Iglesia de San Miguel, llena de arcángeles, con un impresionante retablo mayor del s. XVII, obra de Martínez Montañés y José de Arce, donde están los tres arcángeles. Por su abundante patrimonio también es importante el municipio de Arcos de la Frontera; en el pueblo hay erigida una estatua de piedra del arcángel, con la espada y el escudo, donde figura una cartela informativa con el texto “San Miguel, patrono de la ciudad. Arcos, septiembre 2006”. En el Puerto de Santa María hay que acudir a ver en la Iglesia Mayor Prioral el extraordinario Retablo de Ánimas, en cuya hornacina central está una escultura barroca (s. XVII) de gran calidad de San Miguel, obra de Ignacio López (círculo del sevillano Pedro Roldán). La presencia del arcángel -característica en las escenas del Purgatorio- se manifiesta como intercesor de las ánimas que aparecen representadas en la parte superior del altar.

Numerosos pueblos celebran la festividad de San Miguel, San Gabriel y San Rafael

Córdoba tiene cuantiosas imágenes de San Rafael, ya que lo tiene como custodio de la ciudad. No obstante, celebra su fiesta el 24 de octubre, debido a su gran devoción popular, concediéndose a esta ciudad el privilegio de mantener la fiesta según la tradición. En su honor, en muchas plazas de Córdoba, hay levantados “triunfos” para venerar su imagen. La provincia cordobesa tiene también a este arcángel como el más devocionado, siendo los municipios de Priego de Córdoba, Aguilar de la Frontera, Santaella y Lucena los que presentan una nutrida representación arcangélica.

En Huelva nos vamos a los pueblos de la provincia, donde existe una especial devoción a San Miguel, de hecho tanto Cumbres Mayores como Jabugo tienen como patrón a este arcángel, cuyas imágenes titulares salen en procesión por las calles durante su festividad litúrgica y organizan numerosos actos en su honor.

En Granada capital existe una devoción especial a San Rafael, que se manifiesta a través de la Orden de San Juan de Dios asentada en la capital granadina, cuyo patrón es este arcángel. Además, posee un valioso patrimonio artístico (en pintura y escultura) de los arcángeles -muestra de la importancia de la ciudad especialmente en el siglo XVI-, que se pueden ver en la Abadía del Sacromonte, la Basílica San Juan de Dios, la Catedral y Museo de la Capilla Real, la Colegiata de los Santos Justo y Pastor, así como en diversos conventos y en la Iglesia del Monasterio de los Jerónimos (conserva una serie de frescos de los Siete Arcángeles, al que se le añade el Ángel de la Guarda, obra de Juan de Medina).

En Jaén y su provincia es destacable la impronta de San Miguel, desde el punto de vista artístico y devocional. En la capital está la magnífica Catedral de la Asunción donde hay una espectacular Capilla de San Miguel decorada con una serie de pinturas de arcángeles canónicos y no canónicos del siglo XVII, atribuidos a Francisco Polanco. Otra pintura del XVIII sobre lienzo de San Miguel, obra del jienense José Carazo, completa la amplia decoración de esta capilla.

En la provincia jienense sobresale Úbeda, cuyo patrón es San Miguel, porque la población fue reconquistada por los cristianos a principios del s. XIII bajo la protección del arcángel, y donde se encuentra la iglesia titular que tiene un museo muy recomendable para visitar. La localidad de Alcaudete tiene también por patrón a San Miguel y su imagen titular procesiona en su honor el día de los Santos Arcángeles.

En Málaga capital si queremos ver a San Gabriel hay que acudir a la Catedral de la Encarnación, ya que tiene numerosas pinturas dedicadas a la escena de la Anunciación donde este arcángel anuncia a María que será concebida por obra y gracia del Espíritu Santo. También está la Capilla de la Encarnación, dedicada a la advocación del templo catedralicio, que incluye un grupo escultórico de mármol con la Virgen y San Gabriel, obra de Juan de Salazar, del s. XVIII. Sin olvidar la Capilla de San Rafael, compuesta por un retablo presidido por una talla dieciochesca del arcángel y a ambos lados le acompañan Tobías padre e hijo.

Dentro de la provincia malagueña es Antequera el municipio con un patrimonio arcangélico más abundante y de calidad. Sobresale el Museo de las Descalzas, con buenas imágenes de San Miguel, así como las iglesias de Los Remedios, San Miguel y San Juan de Dios.

La capital andaluza y su provincia se distinguen sin lugar a dudas por el elevado número de representaciones artísticas y la gran calidad de las mismas, autoría de artistas tan importantes como Francisco Pacheco, Pedro Roldán, Zurbarán, Cayetano de Acosta, Juan de Espinal, Valdés Leal o Murillo, entre otros muchos. Tiene el mayor número de conventos e iglesias de España, debido a la importancia que tuvo Sevilla durante la época del Barroco en el ámbito artístico y social. Por esta razón podemos afirmar que es la ciudad española que, en conjunto, alberga más representaciones de arcángeles. En la provincia destacan por su patrimonio Carmona, Écija, Marchena y Osuna, además de otros pueblos sevillanos ejemplos de la historia, la cultura y la devoción popular.

Numerosos pueblos celebran la festividad de San Miguel, San Gabriel y San Rafael

Significado de los arcángeles e iconografía

La palabra arcángel traducida del griego significa “mensajero principal”. Según San Isidoro, los arcángeles son los principales enviados de Dios en la tierra. La tradición, la devoción y el arte han popularizado a lo largo del tiempo los nombres de los tres arcángeles canónicos, reconocidos por la Iglesia de Roma: San Miguel, San Gabriel y San Rafael. Son los únicos citados por sus nombres en la Biblia.

Se identifican en el arte porque suelen llevar atributos alusivos a la función que cumplen en el ámbito terrenal con los seres humanos. San Miguel es el más próximo a Dios y se le identifica por sus siglas QSD (Quis Sicut Deus), que significa Quién como Dios; estas palabras figuran casi siempre en sus representaciones en pintura y escultura. Es el guerrero celestial supremo en continua batalla contra los demonios o ángeles caídos, ataviado como militar romano derrotando al diablo con la espada o lanza, el escudo y el casco. También es el protector de la Iglesia Universal y se encarga del pesaje de las almas de los difuntos en el Juicio Final.

San Gabriel es “El nuncio de Dios”, el mensajero de Dios. Se le identifica en la escena de la Anunciación, junto a la Virgen María. Porta la filacteria con la inscripción “Ave Maria, gratia plena“ y una vara de azucenas (símbolo de la pureza).

San Rafael es la Medicina Dei (”Medicina de Dios”), el tercer arcángel canónico que encarna la curación. Simboliza la sanación para las dolencias físicas y espirituales y es el protector de los caminantes y patrón de los hermanos hospitalarios. Va vestido con la túnica y esclavina sobre los hombros, decorada con conchas y sujetando entre sus manos el pez y el cayado con la calabaza de peregrino, sólo o en compañía de Tobías. La iconografía juandediana o granadina lo refleja con una cesta de pan, ya que se le apareció en Granada a San Juan de Dios con numerosos panes para aliviar el hambre de los más necesitados.

Numerosos pueblos celebran la festividad de San Miguel, San Gabriel y San Rafael

Oraciones de protección de los arcángeles

El Papa León XIII, después de una visión que tuvo en 1888 donde percibió la actividad de los espíritus malignos en contra de la Iglesia, compuso una oración dedicada a San Miguel Arcángel y decretó que fuera recitada al final de la misa para ayudar a protegerla. Tradición que continuó en el siglo XX, aunque en la década de los 60 se convirtió en opcional, ya que la obligatoriedad de dicha plegaria fue suprimida en la reforma de la Misa posterior al Concilio Vaticano II. Actualmente su rezo se ha suprimido en la mayoría de las celebraciones litúrgicas, aunque algunos sacerdotes la rezan al final del Santo Rosario en el Padrenuestro que se ofrece por el Papa.

La oración abreviada es la siguiente: “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. ¡Reprímale Dios!, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los espíritus malignos que vayan por el mundo para la perdición de las almas. Amén“.

La devoción a San Gabriel está mayoritariamente vinculada a la Virgen por la Anunciación. Es el arcángel devoto de María Santísima por excelencia, ya que fue quien la saludó por primera vez con el Ave María. Una de sus oraciones más conocidas es “Oh, Dios, que entre todos los ángeles elegiste al arcángel Gabriel para anunciar el misterio de tú Encarnación; concédenos benignamente que los que celebramos su festividad en la tierra, experimentemos su patrocinio en el cielo. Amén”

Con respecto a San Rafael, en la actualidad se mantiene vigente la tradicional jaculatoria para la devoción al arcángel: “Señor San Rafael, protector mío, dignaos interceder con Dios para que me conceda lo que

os pido; entra en mi casa como entraste en la de Tobías. Amén“.