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Actualizado: 05 ago 2022 / 04:00 h.
  • El técnico del City Pep Guardiola.
    El técnico del City Pep Guardiola.

Todo barco debe tener un capitán, toda cocina un chef, toda cuadrilla un manijero o toda clase un profesor, si no, ¿Quién administraría las tareas del conjunto? Efectivamente, lo mismo pasa con el fútbol. Los equipos influyentes han significado un cambio en la historia de este deporte. Pero ¿quién los maneja? Están los más intervencionistas, los que prefieren que sus jugadores tengan libertad en el campo; los hay quienes se consideran líderes del equipo, o quienes se igualan ante él; obsesos de la táctica, del análisis del juego, o partícipes del aspecto más emocional; entrenadores maestros del ataque, del contragolpe en pocos toques, del “rock and roll”; o aquellos quienes llevan el arte de la defensa a su máxima expresión.

“Hay unos cuantos que han cambiado la historia del fútbol: Rinus Michels con la ‘Naranja Mecánica’; Johan Cruyff, figura clave para entender la historia del Barça; Arrigo Sacchi, que cambió la forma de jugar al fútbol a final de los 80’... Luego, hay clubes, como el Real Madrid, que son más de jugadores que de entrenadores, y el perfil de entrenador que mejor ha encajado siempre es el que se ha sabido poner por debajo del jugador: Vicente del Bosque, Zinedine Zidane, Carlo Ancelotti, Louis Bolovni, Leo Benacker...”, introduce López Frau.

El primer nombre que ha mencionado es considerado uno de los mejores técnicos de la historia, “es el primer hombre de la escuela holandesa que intenta aplicar un buen gusto por el fútbol, transmitir a sus futbolistas la prioridad por el buen trato de balón, jugar a abierto, intentar pisar mucho campo contrario y generar muchas ocasiones de gol. Esa visión ofensiva que quizás luego Cruyff acabó de dar forma y potencial”. Esa es la opinión de Álex Delmas, quien explica que, en su forma de jugar, la presión era muy importante debido a la voluntad por tener el balón siempre, y que eso pasa por cuidarlo muy bien cuando se tiene e intentar recuperarlo muy rápido y lo más arriba posible. “El maestro fue Cruyff, pero el primero fue Rinus”, concluye.

Llegó a ganar 9 títulos en seis temporadas con el Ajax, 3 con el Barcelona en tres temporadas y uno con el FC Colonia en otras tres, además de una Eurocopa con Países Bajos.

Helenio Herrera “Es una de las grandes figuras de la historia”, comienza Alberto López Frau a describir. Relata que, a nivel defensivo, sus equipos eran extraordinarios, y que es uno de los padres del “Catenaccio”. El también periodista de Radio Marca puntúa que no es exactamente su inventor, pero sí uno de los que más se identificó con esa forma de jugar y defender. López Frau ve imposible no acordarse de su gran Inter de los 60’, a quien hizo campeón de Europa dos veces, “estamos hablando de una figura importantísima”.

Ganó 3 títulos en cuatro temporadas con el Atlético de Madrid, 4 en el FC Barcelona en cuatro temporadas, 7 trofeos en nueve temporadas con su famoso Inter de Milán y 1 título con la Roma en su única temporada allí.

El siguiente es Arrigo Sacchi. Hablar de Sacchi es hablar de una de las personas que más han influenciado al fútbol en su historia. “Hay dos palabras con las cuales podemos definir lo que ha aportado al fútbol: presión y orden”. Para Álex Delmas, el entrenador de aquel gran Milán de finales de los 80’ es el mayor maestro de la presión organizada, pues sus equipos son reconocidos por el “pressing”, por tener muy identificado quién salta a quién en cada momento, saber en qué zonas quieres presionar, en cuáles dejar libre al rival...

“En realidad, Sacchi fue muy breve. Si lo estudias, fueron seis años de máximo nivel. La etapa del Milán, y luego podemos alargar hasta la selección italiana (Mundial del 94’). Fue algo muy breve, pero súper intenso”. Irati Prat es la mejor persona para hablar sobre este equipo, y apunta que cambió el fútbol de ese momento. Hay que caer en el hecho de que la regla del fuera de juego se inventó sólo para hacer que el equipo de Sacchi, “no fuera invencible”, confirma el autor de El Milán de Berlusconi.

Y es que, hasta ese Milán, cualquier jugador que estuviera detrás de la línea defensiva, estaba en fuera de juego, influyera o no en la jugada, por lo tanto, se anulaba la acción. Pero este equipo comenzó a lanzar la defensa muy arriba, por lo que se hacía imposible que no hubiera algún jugador del rival que terminara quedando atrás, aunque sea en el extremo opuesto a donde está el balón. “Fíjate si era arrollador para que se tuviera que cambiar el reglamento” (actualmente, si el jugador no interviene en la jugada, no está en fuera de juego), se sorprende Albert Morén. “Su Milán ha sido un equipo influyente, sobre todo, en entrenadores. Hay muchos técnicos que reconocen gran repercusión de aquel conjunto”.

El italiano ganó 8 títulos en cinco temporadas con el Milán. Además, dirigió a equipos como el Atlético de Madrid, el Parma o la selección italiana durante seis años.

“CREO QUE ES LA PERSONA QUE MÁS HA INFLUIDO EN EL FÚTBOL EN LOS ÚLTIMOS 40 AÑOS”

Johan Cruyff es “el maestro”. “Creo que es la persona que más ha influido en el fútbol en los últimos 40 años”, admira Delmas, quien, además, continúa diciendo que ha aportado al fútbol una visión mucho más alegre y ofensiva y que enseñó que jugando así se podía ser también competitivo. “Fue el líder, el capataz del fútbol asociativo, del juego con el balón, que era la base de todo”. Era un entrenador que apostaba por las triangulaciones en todo el campo y por la amplitud máxima. Por lo tanto, también fue el que comenzó a dar un rol más protagonistas a los extremos, recalca Álex, y el que empieza a implantar, de manera más sostenida, las defensas y delanteras de tres jugadores (3-4-3 o 4-3-3), “sistemas de juego y estructuras muy trigonométricas, basadas en que cada jugador tuviera, al menos, dos opciones de pase en todo el campo”, cierra el periodista y exjugador catalán.

Además de todas estas innovaciones que trajo el Johan Cruyff entrenador al fútbol, destacan otras como el juego con los pies del portero, la introducción de laterales en posición de central para la salida de balón o la invención de los carrileros. Con el Ajax, consiguió 3 títulos en tres temporadas; y con el FC Barcelona, 11 en nueve campañas.

Para Eduardo Eustáriz, Louis Van Gaal inventa al entrenador del siglo XXI. Y continúa detallando que no solo se inventó y consolidó una revolución de juego, sino que generó un estilo agresivo de manejar a los medios, súper personalista, en el que “sus equipos son los equipos de Louis Van Gaal”. Machacó con un nivel de personalidad que no tenía nadie.

Kundera enfatiza en que su fútbol se acabó imponiendo y causando impacto en toda la gente con la que se relacionó. “La lista de posteriores entrenadores a los que entrenó e influyó, no creo que la tenga nadie más”.

He aquí un punto muy importante que también hay que remarcar: enseñó cómo dirigir a un equipo después de la Ley Bosman. “Aunque tuviera un repertorio y potencial económico que no tenía antes, sabía que había que mirar abajo. Reconcilió ese aspecto en los clubes grandes. Su trabajo enfocado en potenciar a jugadores de la cantera marcó un camino sobre cómo se dirige un club grande y cómo puede convivir su identidad con el potencial económico, cosa que, por ejemplo, el Milán, no pudo hacer”, puntualiza.

El holandés consiguió ganar 11 títulos en seis temporadas con el Ajax de Ámsterdam; 4 en cuatro temporadas con el Barcelona; 1 título en cuatro campañas con el AZ holandés; 3 trofeos en dos cursos con el Bayern de Múnich; y 1 en dos temporadas con el Manchester United. Con la selección de Países Bajos ha tenido tres etapas: la primera, entre el año 2000 y 2001; la segunda, de 2012 a 2014; y la tercera, desde el pasado 2021, hasta después de la próxima Copa del Mundo, que será en noviembre de este año. “Ancelotti es un entrenador que siempre va a ser discutido”, asiente Irati Prat sobre el técnico italiano. “Es verdad que se le puede echar en cara el hecho de que haya ganado menos campeonatos ligueros de los que se pudiera, viendo los equipos a los que ha entrenado, pero tiene un palmarés espectacular”. Aunque se habla mucho de su gestión de vestuario, afirma que hay que recordar aquella famosa estructura en “árbol de navidad” del primer Milán de la final de Old Trafford contra la Juventus (2003). “Él también ha influido en temas tácticos, se ha evolucionado... Es hijo futbolístico de Sacchi o de Fabio Capello, y eso, evidentemente, le ha marcado”.

En cuanto a su palmarés, se puede encontrar 1 título en tres temporadas en la Juventus de Turín; 8 títulos en ocho temporadas en el Milán; 3 trofeos en dos temporadas en el Chelsea FC; 1 título en dos años en el PSG; 7 títulos con el Real Madrid en tres campañas; y 3 con el Bayern de Múnich en dos años. Además, ha militado en clubes como el Parma, el Nápoles o el Everton. Es el único entrenador en la historia en ganar las cinco grandes ligas (Milán, Chelsea, PSG, Bayern y Real Madrid).

Sobre Vicente del Bosque, “yo creo que su gran logro ha sido no ser vanidoso, aunque también ha sido su gran cruz. Ser director técnico, por vocación, requiere ser vanidoso”, comienza Kundera, que cree que se debe tener personalidad para poder hacer todas las cosas que tiene que hacer un entrenador. “Vicente no lo fue”, y, en su opinión, le permitió no pensar en sí mismo, sino en lo que tenía, y cuando encontró cosas que podía potenciar, logró grandes triunfos, tanto en el Real Madrid, como en la selección española.

“Es un técnico que reivindicó a los jugadores de fútbol. Y, obviamente, el palmarés que tiene es absolutamente respetable. Estoy seguro de que otros entrenadores más de pizarra no hubiesen conseguido que ese grupo de jugadores evolucionara tanto. Habría sido un buen equipo, habría competido y habría ganado, seguro, porque por generación, es la mejor que he visto en el fútbol, pero hacer lo que hicieron en 2012, desafiar la historia del fútbol...

Solo pudo ser a través de cuatro años con un entrenador que permitió que eso creciera y que no quiso imponerse por encima de las posibilidades de sus jugadores”, nada más que añadir. En cuatro temporadas al frente del equipo merengue, consiguió 6 títulos. Con la selección española, en la que estuvo desde 2008 hasta 2016, logró una Copa del Mundo (2010) y una Eurocopa (2012). Además, estuvo una temporada en el Besiktas turco (2004-2005).

Todo lo contrario, en cuanto a carácter, es José Mourinho. Alberto López Frau, para hablar del portugués, distingue al entrenador, del personaje. “Como entrenador, sobre todo, en sus primeros años, a finales de los 90’ y principios de los 00’, me parecía un fenómeno. Hacer a aquel Oporto campeón de Europa, prácticamente en el fútbol actual (2004), tuvo un mérito extraordinario”. Pero cree que con los años “le ha ido devorando el personaje”, entonces, piensa que ha perdido como entrenador. “Opino que no se ha reciclado lo necesario”.

Idéntica opinión es la que tiene Pakillo Mariscal, que menciona,, también, el término “reciclaje” en cuanto a su modelo de fútbol, porque piensa que hoy no está entre los mejores del mundo. “Y yo he sido muy pro-Mourinho, me enamoró su primer Oporto, su Chelsea, su Inter ha sido su obra maestra, su Madrid... Pero creo que lleva tiempo que no se encuentra”, sentencia el analista deportivo andaluz.

En sus tres años en el Oporto, ganó 6 títulos; en sus siete temporadas en el Chelsea, consiguió 8; como 5 ganó en sus dos temporadas en el Inter; 3 títulos en sus tres temporadas en el Real Madrid; y mismo número en las mismas campañas con el Manchester United. Además, ha dirigido banquillos como el del Benfica o el Leiria en Portugal; Tottenham, en Inglaterra; y Roma, en Italia, donde se encuentra actualmente y ha ganado la nueva Conference League.

“SE INVENTÓ UN CLUB DE FÚTBOL”

“La carrera de Simeone es muy curiosa porque uno solo tiende a pensar en términos de Atlético de Madrid, pero ya marcó tendencia en Argentina mucho antes. Y lo hacía jugando de forma distinta”. Kundera, que domina como pocos el fútbol sudamericano y todo lo que lo rodea, traza la trayectoria del técnico argentino desde su inicio. “Él se consideraba alumno de Bielsa. Con River, jugaba con 3-2-3-2, y al ataque de manera descubierta, por lo que tenemos un entrenador con una amplia carrera (ya va para 20 años) mucho más flexible y camaleónica de la que uno se imagina”. ¿Quién se lo iba a imaginar viendo su Atlético de Madrid?. “Luego, se inventó un club de fútbol. El Atlético de Madrid tenía una historia grande, pero se lo inventó como gigante en el siglo XXI”. Además, reconoce que lo hizo en tiempo récord. “No es como Fergunson, que tuvo 6 o 7 años”. También reivindica que ha reflotado una forma de ser técnico que se hacía del pasado: el que se identifica tanto por un club, que se mete tanto en el escudo, que conecta con la afición... “Ese tipo de grandes personalidades que crean marca”.

Paco Mariscal deja entrever su admiración hacia el argentino a la primera. “Es un técnico que ha trasladado su figura como jugador a los banquillos. Incluso más que Guardiola”. El ‘Cholo’ ha basado su éxito reciente en hacerse fuerte en defensa, priorizar el juego directo, buscar tener delanteros autosuficientes, buenos porteros y centrales... “Pero en las dos últimas temporadas ha modificado el sistema. Sobre todo, el año pasado, en la liga que ganó, que jugó con tres centrales”. Para el espectador neutral, entiende Mariscal que sea aburrido, que la gente quiera ver un regate, ocasiones... Pero, al final, “esto es un deporte y lo que importa es ganar”. Simeone llegó en un momento complicado, “cuando se sabía que era inferior a Madrid y Barcelona, y ha conseguido más que competirles muy bien” admira.

En su palmarés, podemos encontrar 1 trofeo con Estudiantes de la Plata en dos temporadas y uno con River Plate en otras dos, en Argentina; y 8 en doce temporadas con el Atlético de Madrid. Además, ha dirigido a Racing de Avellaneda y San Lorenzo del Almagro (Argentina) y Catania (Italia).

En esta lista no podía faltar Pep Guardiola. “Guardiola es un tipo que persigue una perfección que roza la enfermedad”, confiesa Adrián Blanco, periodista deportivo. “Tengo a un compañero que quería entrevistar a un futbolista del Manchester City, ya que se enfrentaban al Real Madrid en la semifinal de Champions, y afirma que ‘quieren matar’ a Guardiola, porque está siendo insoportable estos días, queriendo llegar a un nivel de enajenación absoluta para preparar todos los detalles del partido”, cuenta con curiosidad y entre risas. Blanco admite que ve a este City como el equipo más redondo que ha tenido Pep, en el que más ha podido intervenir él para que todo funcione como si lo dirigiese con un mando de consola desde la banda. “Su barça era una pasada, pero era un equipo donde le daba bastante libertad creativa a los Xavi, Iniesta o Messi. En el City hay futbolistas que responden muy bien a los movimientos que Guardiola les pide en la pizarra”.

Y, además de esa perfección, otra cosa que destaca Adrián Blanco del catalán es el hecho de atreverse a fijarse más en las características de los futbolistas que en sus posiciones para poder mejorarlos, para construir jugadores que nosotros no teníamos en nuestra cabeza. El ejemplo que pone es Joao Cancelo, jugador del que, cuando apareció en el Valencia CF, se creía que iba a ser un lateral “normalito”, nadie se imaginaba que se convertiría en el primer o segundo mejor lateral izquierdo del mundo. “Esa capacidad que ha tenido Pep (también Bielsa) de ver en sus jugadores condiciones individuales y no tanto la etiqueta de la posición que tienen, es algo que debemos ensalzar en él y que los jugadores mismos agradecen”.

En el equipo culé llegó a ganar la friolera de 14 títulos en cuatro temporadas. En el Bayern de Múnich consiguió 7 títulos en tres campañas. Y en el Manchester City, donde está actualmente cumpliendo su sexta temporada, lleva 11 trofeos en la buchaca.

Esta cuantía termina con Zinedine Zidane. “Yo creo que antes de cualquier cosa, hizo muy bien siendo asistente de Carlo Acelotti”, piensa Paco Mariscal sobre su etapa como segundo técnico del Real Madrid. “Porque le sirvió para ser ese enlace entre plantilla y entrenador, se quitó esa presión de encima y pudo aprender cómo gestionar a un vestuario siempre tan complicado”.

Zidane, para Mariscal, es un tipo al que se le ha azotado y criticado mucho con esa etiqueta que se les pone a los técnicos de ‘gestor de vestuario, pero poca profundidad táctica’, “y yo creo que no es así. No es, quizás, el más erudito, como, por ejemplo, Julian Nagelsmann, que tiene un libreto muy amplio. Pero sí es verdad que Zidane es una de las figuras que, hoy en día, más podemos destacar sobre el paradigma de tipo de técnico que ha sabido aunar la capacidad de gestionar un vestuario lleno de egos y plantillas muy potentes con la introducción de matices tácticos diferentes”.

Testifica que el francés, tácticamente, estaba muy infravalorado en cuanto a salidas de balón y en detectar los problemas que tiene su equipo. “El Real Madrid era un equipo más alegre con él, sobre todo en las dos últimas finales de Champions, cuando introducía a Isco, modificando ese 4-3-3 hacia una especie de rombo”.

Sin embargo, también hay que pensar en su segunda etapa, y es que la Liga “de la pandemia” (19-20’), es una donde el Madrid sustentó el título sobre una defensa más férrea, ritmo más bajo, menos alegre, menos propositivo... “Creo que puede gustar más o menos, pero, rápidamente detectó que el equipo tenía que basar su éxito en una salida de balón tranquila y pausada, y, luego, en ser defensivamente una roca”, ya que el club perdió, acaba Mariscal, voracidad, creatividad y potencial ofensivo, con hombres que habían ido saliendo y con la poca aportación de los que llegaron.

Tan solo ha entrenado al Real Madrid durante cuatro temporadas completas y partes de otras dos. En ese tiempo ha conseguido 11 títulos.

Pensar en todos estos nombres conlleva adherirles, de manera automática, “el cartel” de mejores técnicos de la historia, pero ¿Por qué? Es verdad que se trata de algo meramente subjetivo, pero, también es verdad que hay ciertos entrenadores sobre los que suele haber unanimidad a la hora de colocarlos en el olimpo de los “coaches”. ¿En qué parámetros hay que basarse? El primero, está claro: ganar. Lo demás son matices.

“Nosotros, como periodistas o como aficionados, recurrimos mucho al palmarés”, afirma Adrián Blanco, a quien se le puede leer en MarcadorInt. “Yo creo que la condición que diferencia a los entrenadores super élite de aquellos que son muy buenos, es la capacidad que tienen para construir nuevas formas de jugar, nuevos estilos, sistemas, trasformar a sus jugadores”. Al hilo, Marcelo Bielsa decía que, para él, lo más importante no eran los títulos, sino el tener la gratitud de sus futbolistas por haber conseguido cambiarles la carrera y permitirles mejorar, fichar por un equipo más grande o tener mejor contrato, ya que, al final, son personas. José Luis Mendilibar, cuando estaba en el Éibar, decía que inventores hay dos o tres, y que el resto se dedicaba a copiar. Entonces, aquellos que se consideran que son inventores, que se salen de las reglas, son los que se consideran realmente buenos.

“Para mí, el primer punto es ganar. Al final, es fútbol es un deporte. Si quieres entretenimiento, vete al cine. Si no ganas, por mucho que tengas propuestas interesantes, alternativas, bonitas, no te vas a quedar en el podio”, afirma Irati Prat, que pone el ejemplo del Rayo Vallecano de Paco Jémez y a varios equipos de Europa. “‘Qué valiente es el Rayo’, se decía al principio, pero, en cuanto se iba viendo que no ganaba, ya pasó a ser un incauto. El mismo Gasperini va a marcar época, pero, si acaba su era y no gana ningún título, el público general no guardará su recuerdo como algo tan trascendental. Nagelsmann es otro ejemplo; si pasan los años y es incapaz de ganar con el Bayern en Europa, todo lo que prometía su estilo va a quedar en un segundo plano”.

“Yo pienso que hay dos caras”, comienza Kundera. “Primero, el palmarés”. Pero afirma que el fútbol es un deporte muy literario, donde hay grandes historias, narrativas... “Yo pienso que, más allá de la vitrina, lo que hacen los grandes técnicos de la historia es tener grandes narrativas, y cuánto más satisfactoria sea, la sensación que tiene uno es que más grande es ese entrenador. Ahora, estas narrativas se apoyan en gestas, que suelen ser títulos, innovaciones tácticas, cambios... Pero yo creo que eso es posterior. Nadie tiene es un gran revolucionador hasta que gana, hasta que tiene una gran narrativa que se intenta imitar”. “Yo creo que cuando decimos ‘qué gran técnico’, ahí está el palmarés. Pero también hay que ver en qué equipos ha estado, cómo se ha adaptado, qué jugadores ha tenido... Creo que es muy frío decir que los mejores técnicos del mundo son los que más títulos tienen, no comparto esto. Hoy hay una corriente que crea una adicción hacia Marcelo Bielsa, y Bielsa es uno de los técnicos de la historia con peor trayectoria y carrera en cuanto a grandes clubes entrenados y títulos conseguidos. Siempre el contexto es un parámetro muy importante y no porque hayas conseguido más o menos títulos serás mejor o peor entrenador”, concluye Paco Mariscal, que le quita un poco de importancia a lo ganado.