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Actualizado: 25 ago 2022 / 10:58 h.
  • La gran desconocida de Sevilla: la Torre de la Plata

Se trata de la Torre de la Plata, que tiene planta octogonal y que data del siglo XIII cuando fue construida por los musulmanes, por los almohades. Está ubicada en las proximidades del puerto, antaño lugar por donde entraban las riquezas de la «Flota del Oro» y que se unía a la Torre del Oro por un tramo de muralla que corría desde su ubicación en la calle Santander hasta su hermana mayor. Así era parte del sistema defensivo que tenía, en la época, la ciudad.

Musulmana de origen esta singular torre fue llamada por el rey santo, Fernando III, como Torre de la Victoria y su hijo, Alfonso X «el Sabio» la llamaría Torre de los Azacanes.

En época de comercio y finalizada la reconquista de Sevilla, su función defensiva dejó de tener relevancia y el tramo de muralla hasta la Torre del Oro se perdió. Fue entonces cuando se le «anexionaron» viviendas y se fue, paulatinamente, ocultando. En el siglo XVIII el responsable de este «atentado» patrimonial fue el célebre arquitecto Vermondo Resta, entendiendo que, obviamente, eran otros tiempos.

En 1898 queda aislada y comienza un grave deterioro y abandono, su fallada octogonal queda muy «tapada» y se dificultaba la visión de un edificio que es parte de la Historia de la ciudad, igualmente, en el siglo XX llegó a albergar a indigentes en su interior siendo foco de problemas para la ciudadanía. Afortunadamente la situación cambió cuando llegó la Expo'92 de Sevilla y se aceptó una restauración que dejó al descubierto su hermosura.

Hoy se puede contemplar con amplitud y ver, perfectamente sus detalles.

Una de sus curiosidades más singulares es que hay, en un lateral, un pequeño azulejo que está dedicado a la Virgen del Carmen, que tiene muchas devociones en Sevilla y que es patrona de los marineros.

Desde el 4 de junio de 1931 está declarada como Bien de Interés Cultural (BIC) y es un claro ejemplo de la arquitectura defensiva musulmana, almohade, cuya construcción llevo casi 37 años, desde 1252 a 1289. También dispone de un aljibe así como de una bóveda de crucería en su planta inferior de estilo gótico primitivo.

Un monumento histórico que no debe dejar de visitar si, en verdad, quiere conocer en profundidad, la Historia de Sevilla.