Actualizado: 01 feb 2020 / 05:40 h.
  • El ‘milico’ que murió impune en el Aljarafe

Las últimas décadas exiliaron a miles de sevillanos fuera de España, por la guerra fratricida (1936-1939), la sangrienta posguerra, el hambre y la emigración económica de los 50s y 60s del pasado siglo. Aquí refugió muchos nazis el cónsul germano Gustav Dräeger en ‘Mi capricho’, finca de Sanlúcar la Mayor. En 1936 promovió la muerte del ingeniero antinazi Otto Engelhardt El líder pro-nazi belga León Degrelle aterrizó en Constantina; allí erigió una fortaleza, ‘La Carlina’, reutilizada hoy por monjas Jerónimas.

Entre otros tantos, se afincaron aquí refugiados latinoamericanos y africanos por dictaduras y guerras en sus países. Hay un coronel libio, a quien encantan paellas y la Cruzcampo. Le apodan ‘Gadafi’; huyó de su país y trajo el mote de su colega-dictador. Chilenos, saharauis, marroquíes, ecuatorianos, guineanos, colombianos y cubanos entrañan la mayoría de quienes encontraron asilo, y la hospitalidad sevillana, a su expatriación.

El hombre discreto, poco hablador

Un tribunal de familia argentino, en un pleito de filiación que promovió un poderoso empresario, es el detonante para descubrir el oculto paradero de un ‘milico’ argentino. El padre de una menor a la que llevaba años sin ver contrató a un detective en Nueva York y otro en Londres. En sendas capitales angloparlantes trabajó la que fuera su pareja. A posteriori, se subcontrató otro detective en Sevilla, cuando todo conducía al sur español.

Tan adinerado e exigente cliente ansiaba fotos de su hija, saber cómo vivía, con quién y si estaba escolarizada. La que fuera su pareja, al parecer, ocultó la paternidad real en favor de un testaferro norteamericano con la única idea de legalizar su residencia en los EEUU. Perseguida por autoridades migratorias por falsedades huyó de Nueva York, recaló en Londres para acabar en Sevilla. Y en la capital de la Giralda se abrían interrogantes: ¿Dónde y de qué vivía?, ¿Tenía nueva pareja? y ¿Estaba su hija con ella?.

Tras semanas de adversidades, turismo y vacaciones alcohólicas, unos investigadores privados británicos tiraron la toalla para subcontratar un colega local. En apenas días, ADAS Detectives trazó las pistas para desentrañar varias verdades explosivas que estallaron sobre un ingenuo y privado conflicto por la paternidad de una menor.

El olfato detectivesco llegó hasta varias identidades falsas y de familiares de un señor con ochenta y tantos años ‘discreto y poco hablador’, según testimoniaban quienes tuvieron contacto con dicha persona. Financiaba y escondía a la que fuera pareja del poderoso argentino. En verdad era un fantasma: hablaban todos del mismo, pero nadie le conocía. Nada, además, figuraba a su nombre. Usaba testaferros de su círculo familiar para todo.

Pistas suplementarias concretaron que tan cauto personaje había sido Vice Comodoro de la Fuerza Aérea argentina La leyenda sobre el personaje lo ligaba a los ‘vuelos de la muerte’ que llenaban aviones ‘Skyvan’ militares de narcotizados con pentotal sódico que arrojaron al Atlántico y Río de La Plata. Los despegues fueron desde el Aeroparque bonaerense.

Los ‘pasajeros’ eran subversivos -encarcelados en El campito, CCC y Olimpo- a la genocida dictadura argentina. La que presidieron los Generales Videla, Viola y Galtieri (1976-1982). Entonces, ‘desaparecieron’ casi 50.000 argentinos; a miles de embarazadas ‘opositoras’ o parejas de subversivos les arrancaron por cesárea -y mercadearon- con sus bebés miserablemente.

El padre-abuelo

Desde Argentina recalaron en Sevilla historias más sórdidas sobre tan singular personaje. Vivió, en la Argentina de los ‘milicos’ en el poder, en una pomada de privilegiados. Su esposa representaba ser rica heredera y dama de ‘alta sociedad’. Pero llegó la democracia al país hermano en 1983 con el Dr. Raúl Alfonsín, que presidió Argentina entre 1983 y 1989. Comenzaron a buscar ‘desaparecidos’, pedir cuentas sobre ciertas fortunas, hojas de ruta de ‘vuelos de la muerte’, qué pasó en la ESMA, a buscar adoptados sin progenitora..... Los banquillos se llenaron de la peor milicia.

A una de las hijas del Vice Comodoro la embarazó un militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) lo que conmocionó el estatus familiar. Nadie sabe quién fue el padre de la criatura, pero familiarmente la pequeña fue tratada como otra hija del militar y esposa, una ferviente católica-apostólica-romana que creía así solventar los pecados de la carne filial.

Son de imaginar las chispas intrafamiliares que saltaron a posteriori. Sobre todo, tras adoptarse a nueva hija un matrimonio ultraconservador y arrogante que -en realidad- era su nieta. La distancia solvento el papelón. Enviaron lejos de Argentina al fruto del amor prohibido para que dominase idiomas, se cultivara en universidades elitistas y no regresara más al templo familiar mancillado. La afortunada de tal exilio aprendió la lección.

Más leyendas ¿Más verdades?

El ‘milico’ evidenció que manejaba millones de dólares allá donde fuera, pero parecía invisible. Aterrizó en Madrid a principios de los ochenta con voluminosas maletas; también, una misteriosa valija le llegó por conducto diplomático a la embajada chilena en Madrid. La alergia a la democracia hizo lo propio de un individuo tan callado como efectivo en sus maldades. La temporada madrileña del personaje se acortó cuando hacían preguntas sobre el mismo algunos periodistas, investigadores, espías, diplomáticos....

La verdad posterior fue cuando adquirió en billetes una discreta vivienda en el Aljarafe en la década de los ochenta. El ‘milico’ fue quien pagó, pero no compraba; vivía allí pero no residía oficialmente, su rastro se disfrazaba con nombres de ancianos moribundos. Apenas salía del hogar, lo que agrió un carácter presidido por la soberbia que jamás amilanó en su exilio dorado

Indiscreciones de familiares a la hora de presumir de fortuna lograron que la casa aquella fuera vendida al poco de ser comprada e iniciara un peregrinaje por varios pueblos de la comarca aljarafeña. En una lujosa urbanización se apiñó el clan familiar hasta que llegó la hija-nieta pródiga con ‘una bebita’ y sin ningún céntimo. Le seguían unos detectives británicos haciendo lo que podían para revelar el paradero de la menor y su estatus a un padre que la añoraba desde la otra parte del charco.

La familia del ‘milico’ era una piña hasta que se desgajó por dineros, herencias en vida, incapacidades de los patriarcas, preguntas y más preguntas que entraban por la ventana cuando se les cerraba la puerta. La muerte llegó discreta al personaje-leyenda que pilotó aviones cargados de bombas y personas. La lápida del difunto tiene la identidad hábilmente cambiada para paliar tantas cuestiones que le persiguieron en vida. Las referencias del caso sitúan en Sevilla a periodistas argentinos, investigadores del CONADEP (Comisión de la verdad) y documentalistas del ‘proyecto desaparecidos’-Equipos Nizkor y Farenheit indagando sobre el mismo objetivo que los detectives británicos.

Los espías, la impunidad

Por la lujosa vivienda del ‘milico’ aparecieron más personas preguntando. Ya enterrado el Vice Comodoro discretas vigilancias de agentes del SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado) argentino agregados a la embajada madrileña certificaron que la muerte de su objetivo sepultó también la responsabilidad que pudiera tener ante desfalcos, muerte de inocentes y estafas que ligó la leyenda del ‘milico’ a su vida en el país que le vio nacer.

La inteligencia argentina armó un informe sin aviones, ni balas, ni sangre donde las palabras certificaban la impunidad con que murió un individuo que habría tenido pocos escrúpulos con vidas y ahorros ajenos. Nadie sabe si la fortuna por vía marital que le adjudicaban era -al cabo- propia. Se apunta que la amasó al sacar de la lista de pasajeros de sus vuelos a quienes pagaban por la vida una millonada de pesos, después conversos a dólares.

La historia del ‘milico’ sabemos cómo terminó, no cómo discurrió en el país hermano. Nadie sabe si sus deudos lo son si nos atenemos a la literalidad. Son veteranos en el silencio, callan igual que calló el patriarca difunto. Los dólares se reparten en el Aljarafe y nadie sabe de dónde venían tantos millones aunque es poco probable que salieran de la nómina oficial del Vice Comodoro ‘silente’.

A diferencia de León Degrelle, el ‘milico’ tuvo mucho dinero para callarse y huir. Al belga le embargó La Carlina una extinta cajas de ahorro. Su faraonismo pudo a los ingresos de sus actividades. Ahora la mini-ciudad de que erigió el nazi-valón es lugar de retiro espiritual y obrador de excelentes pasteles y chocolates que endulzan hasta el misticismo más sincero. El ‘milico’ argentino del Aljarafe ha dejado en Sevilla dudas, silencios, dólares, deudos y muchos a los que segaron la existencia y atracaron los ahorros familiares. ¿Será real su leyenda?

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