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Actualizado: 02 jun 2021 / 17:34 h.
  • El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda junto con el consejero de la Presidencia, Elías Bendodo.
    El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda junto con el consejero de la Presidencia, Elías Bendodo.

Parece ser que, por fortuna, desde el Gobierno de la nación y desde los Gobiernos autonómicos están entendiendo que las necesidades de los jóvenes españoles son unas muy claras y no las que alguien se inventa para cubrir el expediente en el despacho de un ministerio o de una delegación cualquiera.

La Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía quiere que los jóvenes andaluces puedan dibujar la línea del horizonte un poco más allá. Ahora, los jóvenes soportan unas tasas de paro tremendas y arrastran una formación académica muy desigual y deficiente que plaga de fracasos escolares todas las provincias andaluzas. Para enmendar una situación que es del todo irregular, desde la Junta han preparado una oferta de ciclos formativos de Formación Profesional para el próximo curso (240 en concreto) que representa un salto muy considerable respecto a lo que actualmente pueden elegir y cursar los jóvenes andaluces. La inversión supera los 26,2 millones de euros y se busca con todo ello que la llegada al mercado laboral de los jóvenes sea mucho más sencilla y rápida.

Big Data, inteligencia artificial, robótica o 3D, son campos que se van a incluir en los ciclos de formación profesional. Se intenta que las demandas actuales sean cubiertas por los estudiantes que ya desde su etapa de formación pueden hacer prácticas en las empresas que necesitarán sus servicios. La modalidad de ‘formación dual’ casi asegura el empleo del estudiante al finalizar su proceso académico.

Otra novedad a tener en cuenta es que se intenta impulsar y potenciar el aprendizaje de idiomas para lo que se podrán realizar estancias en el extranjero.

Es necesario abrir las puertas para que los jóvenes entren en el mercado laboral y no hay mejor manera de hacerlo que procurándoles una formación excelente. Un país que quiere progresar tiene la obligación de cuidar la formación de sus jóvenes y de sus profesores, de buscar salidas que les permitan integrarse en el mercado laboral. Un país en el que los jóvenes están condenados a empleos precarios no tiene futuro.

La Junta acierta con esta iniciativa y afianza una política que Juanma Moreno Bonilla ha instalado en sus consejerías: rigor, gasto controlado y ejecución rápida y transparente. Por otra parte, sería injusto no recordar que este es un objetivo que ha propuesto el Ministerio de Educación y que desarrollan las Comunidades Autónomas.