• Fotografía: EFE
    Fotografía: EFE

Los gestos amables en política son tan necesarios como irrelevantes pasado un corto periodo de tiempo. El anuncio de la subida del Salario Mínimo Interprofesional que hacía ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es una buena noticia aunque ninguna novedad puesto que esa subida ya estaba descontada y solo faltaba saber qué plazos se seguirían para llevar a cabo la subida del SMI. Será de entre 15 y 20 euros mensuales y no afectará gran cosa a la recuperación económica española. Afectaría, eso sí, esencialmente un acuerdo entre Gobierno, empresarios y sindicatos, respecto a las políticas salariales del futuro. Y afectará inmediatamente para relajar tensiones entre los socios de Gobierno.

Es mucho más relevante que el presidente Sánchez no haya tenido en cuenta el conflicto catalán en este inicio de curso (ya hizo lo mismo en el cierre del anterior). Parece que se quiere tomar un respiro al dar protagonismo a esos políticos de los que Sánchez es preso desde el comienzo de la legislatura.

Es importante que los gestos y la estrategia dé paso a políticas económicas y sociales adecuadas que permitan a España salir de esta crisis fortalecida y en condiciones de afrontar el futuro inmediato con garantías.

A primeros de octubre habrá que estar atentos para comprobar que la política presupuestaria no se ve lastrada por conflictos localizados y comprobaremos si los políticos catalanes son capaces de pensar en el bien común de todos los españoles.