Actualizado: 24 mar 2018 / 17:29 h.
  • Consuelo Carvajal, en el taller en el que fabrican las peinas de mantilla y los complementos de flamenca. / Jesús Barrera
    Consuelo Carvajal, en el taller en el que fabrican las peinas de mantilla y los complementos de flamenca. / Jesús Barrera

sevilla

{¿Cuándo y cómo nació Artesanía Carvajal?

—En la actualidad la empresa la dirigimos mi hermana Inmaculada y yo. Fue mi padre el que, en 1942, la fundó. Él trabajaba antes en otra compañía, ya trabajaba el carey, al igual que su hermano. Mi padre nos enseñó a nosotras el oficio. Yo trabajaba por la mañana con él y por la tarde estudiaba la carrera. Tengo 59 años y llevo 43 en el negocio familiar.

—¿Qué fabrican?

—Peinas de mantilla y complementos de flamenca, como broches, peinas y pendientes.

—¿Cuántas hacen al año?

—Peinas de mantilla podemos hacer unas 2.000 al año.

—¿De qué material se hacen?

—Son de acetato de celulosa porque el carey está prohibido porque la tortuga carey está protegida. El carey que hay es de contrabando y viene del Caribe o de Asia.

—¿Dónde venden?

—En Sevilla, toda Andalucía y en algunos lugares de España. Además, vendemos peinas de mantilla en Estados Unidos, en Miami, así como complementos de flamenca que también nos compran en países como Alemania, Suiza y Japón. En España las provincias en las que más vendemos son Granada, Córdoba y Madrid. También nos piden algo en Valencia y menos aún en Galicia. Con todo, un 80 por ciento o más se vende en Sevilla.

—¿Cuántas venden en Miami y debido a qué?

Pues no lo sé, pero al año podemos vender allí entre 30 y 50 peinas de mantilla, más complementos de flamenca.

—¿Cuáles son los principales clientes de Artesanía Carvajal?

—Las tiendas que venden mantones y mantillas, trajes de flamenca y complementos. Y los modistos también nos encargan. No tenemos tienda para el público.

—¿Prevén vender online?

—Sí, lo estamos pensando. A través de Comercio de la Junta estamos intentando conseguir asesoramiento y subvenciones que están disponibles para artesanos. Además, a través de Extenda de la Junta de Andalucía nos estamos asesorando para salir al exterior con más fuerza. Nuestro objetivo es llegar a distribuidores y minoristas de países europeos, de Asia y de Estados Unidos.

—¿Cuánto vale una peina de mantilla?

—El precio más bajo es de 12 euros y la más cara vale unos 300 euros. El material y la forma de hacerla es igual, pero unas tienen más dibujos que otras y requieren muchas más horas de trabajo.

—¿Hay competencia china?

—No. La peina de mantilla de los chinos no es barata, puede estar entre 20 o 30 euros. No han encontrado la forma de hacerlas en serie.

—¿Cuánto tiempo se tarda?

—Las más laboriosas y caras requieren entre 16 y 20 horas de trabajo, mientras que las de 12 euros se tarda una hora o poco más. Tienen entre 50 o 60 calados, frente a los casi 2.000 calados que puede tener una peina de las antiguas. Y hay que ir muy despacio porque se puede partir.

—¿Cómo es el proceso de fabricación?

—El proceso empieza haciéndole el dibujo a través de una plantilla, luego se hace el calado, con adorno o no, se curva y se le da brillo.

—¿De dónde viene el material que usan?

—El acetato de celulosa lo compramos al distribuidor oficial de un fabricante italiano. Antes la Unión Explosivo Riotinto hacía celuloide hace muchos años, pero dejó de hacerlo. En España ya no hay acetato de celulosa.

—¿Cuántas empresas hacen peinas de mantilla?

—En Sevilla sólo nosotros. En España puede haber tres más, una en Barcelona, dos en Valencia y quizás una pequeña en Madrid.

—¿Les afectó mucho la crisis?

—Con la crisis bajó la producción bastante, un 40 por ciento. Y notamos la recuperación muy poco, aunque en algunas bodas parece que se ha puesto de moda que las amigas de las novias vayan con mantilla, además de la madrina, por supuesto.

—Entonces, están adquiriendo más protagonismo.

—Pero se venden muy baratas, piden las más económicas. El trabajo de artesanía es muy difícil que se valore. No se paga.

—¿Las diseñan?

—La mayoría de las peinas de mantillas son diseños antiguos, los clásicos de toda la vida que los tenía mi padre. Lo único que vamos sacando nuevo son los diseños de las piezas más económicas. La rentabilidad cada vez es menor.

—¿Qué tendencia impera?

—Se tiende a que la peina cada vez sea más baja. Antiguamente eran más altas, pero quizás ahora las jóvenes se ven raras con una peina tan alta. Aunque es por zona, depende de la población española.

—¿Qué famosas han lucido peinas o complementos de Artesanía Carvajal?

En la boda de la infanta Elena se vendieron muchas a través de Casa Rubio, que ya no existe, Díaz y Foronda. Nosotros le hicimos una expresamente a la mujer del entonces presidente de la Junta, que era Manuel Chaves. Lola Flores también ha lucido peinas nuestras que nos encargaron modistos suyos. Y muchas más famosas. ~