Actualizado: 31 ene 2017 / 08:02 h.
  • El disco singular de la Soledad
    La banda de la Soledad de Cantillana, que prepara su segundo trabajo discográfico, posa en grupo frente a la iglesia. / Fotos: Banda de la Soledad
  • El disco singular de la Soledad
    Una de sus múltiples actuaciones en las calles del municipio.

Es la banda de música de Nuestra Señora de la Soledad de Cantillana una formación destacada en la música procesional. Fruto del trabajo de años y de la mayor preparación de sus integrantes se encuentra entre el elenco de las más destacadas de la provincia. Hace solo unos días, ha salido del estudio de grabación. Está inmersa en la preparación de su segundo trabajo discográfico. Un proyecto del que desvelan apenas leves pinceladas, a sabiendas de que será «un disco singular, único y novedoso» en el panorama musical procesional y que vendrá a «cubrir una importante laguna en la música procesional», explica su director, Carlos José Carvajal.

El nombre de la Soledad de Cantillana destaca en la música cofrade, siendo reconocida y solicitada incluso fuera de la provincia. «Nos encontramos en una trayectoria ascendente, fruto del trabajo y del personal que compone la banda». Muchos de sus integrantes «se forman en Ginebra, Londres, Berlín o EEUU». Ello supone «un plus de calidad que se nota en las interpretaciones». Porque sobre todo su éxito es del equipo humano: «tenemos la profesionalidad de músicos con larga trayectoria en la banda, que la hacen funcionar. Se acopla cada pieza como un engranaje y hacemos que suene con calidad», asegura Francisco Javier Lozano, su presidente.

El nuevo trabajo, del que aún no se desvela el título, sigue la filosofía del primer disco, Ottocento. Este, grabado como conmemoración del cincuentenario de la agrupación, muestra cómo sonaba la Semana Santa del siglo XIX. Las marchas que lo integran son recuperaciones históricas y primeras grabaciones. Un exhaustivo trabajo de investigación al que hubo que sumar la reinstrumentalización de las composiciones, «al estar hechas para bandas con instrumentos que no existen o no se usan». Sobre todo, consigue mostrar «de dónde viene la música procesional actual», aclara Carvajal. Aunque «no estuvo dirigido al gran público cofrade, tuvo aceptación en músicos de orquestas de cuerda», explica el director, quien reconoce «el valor intrínseco del disco», que «se ha emitido al completo tres veces en Radio Clásica de RNE».

El segundo disco, en proceso de edición, versa en torno a un concepto alrededor del cual se han vertebrado «tres épocas de marchas procesionales. Hay recuperación histórica, marchas conocidas y nuevas composiciones», adelanta Carvajal. Son «marchas procesionales no específicamente de Semana Santa. Creemos que a nadie se le ha ocurrido un disco de este tipo». Igualmente, conlleva investigación histórica y recuperación, hasta conseguir un compendio musical «bien planteado teológicamente por el número de composiciones y contenidos», señala.

Saldrá a la luz en junio, en el «momento oportuno» que el disco exige para su presentación en función del contenido. Culminarán así meses de trabajo de «un enriquecedor proyecto que no es solo la música, sino todo el proceso de concepción, investigación, grabación,...». Con él se consiguen muchos objetivos: «Trabajo, como actividad de la banda, trascendencia, reconocimiento de calidad interpretativa, y poner en valor cierta parte de la música procesional». El nuevo disco confirmará el «buen momento» de la banda y su calidad, gracias a un «proyecto original e inédito, singular y con repercusión».

Reseñas históricas hablan de una banda en Cantillana en el último tercio del siglo XIX. La posterior «banda de los flechillas, de cornetas y tambores y un coro de campanilleros son el caldo de cultivo para crearla a mitad de los 50». El estreno oficial y nacimiento de la banda se fija el 18 de julio de 1960, «en la actuación en la conmemoración del alzamiento».

Se tiende a vincularla con la Hermandad de la Soledad, al tomar el nombre de su titular como denominación de la agrupación. Sin embargo, a pesar de la «buena relación histórica» que se mantiene con la corporación, «la banda es autónoma e independiente». En «un pueblo dual y una sociedad católica y muy religiosa se tomó el nombre de la patrona como elemento aglutinador». Su gestión y financiación dependen del trabajo propio. Aunque «hubo un bienio en que fue municipal», actualmente mediante convenio con el ayuntamiento comparte la titularidad y la gestión de la escuela de música local, de la que también se nutre de componentes, además de ofrecer actuaciones en distintas ocasiones.

En la actualidad está integrada por 72 componentes, y actúa como acompañamiento en hermandades destacadas como la Borriquita y la Palma de Cádiz, la Defensión de Jerez o la Paz de Córdoba, además de hermandades de gloria de Sevilla, Vera Cruz de Alcalá del Río y Jesús de La Algaba. Con todas «firmamos por un solo año renovable», lo que hace que «la banda se eleve su nivel de exigencia. Trabajamos siempre para estar al máximo nivel», señala Lozano.

El espaldarazo definitivo se lo ha dado a la banda su propio pueblo. Acompañan a las hermandades del Consuelo y la Soledad, así como Corpus, pregón de Semana Santa y «las dos glorias más importantes de la provincia», Asunción y Pastora. «Supone un referente muy importante y una confirmación de que somos buenos, por ello nuestro propio pueblo es el primero que cuenta con nosotros». El segundo disco vendrá a asentar a la banda en esta posición destacada en la música procesional.