Facebook Twitter WhatsApp Linkedin
Actualizado: 15 jul 2022 / 04:00 h.
  • ¿Sabe dónde está el «Callejón del Duende» en Sevilla y su historia?

En la actualidad, si quiere ir al callejón de Duende en Sevilla lo hará en la zona centro en las proximidades de la calle Harinas, pero... ¿Siempre estuvo allí? Lo cierto es que hay un punto donde se funde la leyenda con la realidad y hemos de desplazarnos al barrio de Triana para conocer esta historia popular.

Tras la “Guerra de la Independencia” española se desarrolla esta historia en el popular barrio de Triana.

Las tropas francesas fueron expulsadas de la ciudad y con la ayuda inglesa acaba la dominación de Francia sobre el territorio hispano. En las luchas por la expulsión de franceses y afrancesados de la capital hispalense se produjo una escaramuza donde hoy está ubicado el hospital de la Cruz Roja de Triana o Clínica Infanta Luisa, y la Cava -hoy Pagés del Corro- en unas huertas llamadas “El Matillo Alto”. En esta escaramuza, entre callejones murió un oficial francés que quedó tirado en el suelo.

Sevilla crecía y se edificaba. En las oscuras noches trianeras los vecinos veían salir a altas horas a un hombre que entraba y salía de la calle, todos comenzaron a creer que se trataba de algún fantasma o incluso del oficial francés caído en la retirada de las tropas.

Los vecinos acudieron a la vecina calle San Jacinto a pedir a los frailes que rezaran por su alma pero de nada sirvió las misas, los exorcismos y demás intentonas... por las noches el “Fantasma del oficial francés” era visto entrar y salir de aquella calle que todos comenzaban ya a llamar la “Calle del Duende”.

La verdad del “fantasma”

En 1824 se produjo una amnistía y el duende se transformó en el oficial francés que todos dieron por muerto meses atrás.

El oficial había creado una familia con su joven salvadora y a partir de entonces pudo disfrutar de una vida abierta sin estar sujeto al temor de las represalias de los españoles. La calle se llamó como “Del Duende” hasta 1890, hoy es la actual calle Ruiseñor.

Las ciudades andaluzas, por su luz, por la idiosincrasia de su gente, por su propio estilo de vida, son proclives a historias de fantasmas y aparecidos, a leyendas que se enredan con la realidad y que es complejo se separar cual es cual aunque con nuestro espectro hubiera más implicaciones del “más acá” que del “más allá” en una ciudad que tiene mucho duende.