Actualizado: 30 jun 2020 / 17:05 h.
  • Plaza de toros de La Merced en Huelva. / El Correo
    Plaza de toros de La Merced en Huelva. / El Correo

Ya lo dice el titular. Hay que dar toros, recuperar el pulso de las plazas, la ilusión del aficionado, la hermosa incertidumbre que siempre acompaña esas tardes colgadas a un hombro. En la yema de esta tragedia habíamos dado por amortizada la temporada pero las agendas vuelven a reactivarse mientras los toreros apuran sus entrenamientos para volver a sentir el hermoso e incierto tacto de la ropa de torear. Nada podrá ser igual. A las inevitables y necesarias medidas de higiene y prevención sanitaria se unen las restricciones de aforo que, en el caso de Andalucía, parte por la mitad el boletaje de las plazas de toros. Pero así y todo hay que echarse a la piscina. Todas esas historias de webs, plataformas, aplicaciones y demás están muy bien para los que entienden la vida con la cabeza enchufada a la pantalla del móvil. Pero el toro es otra cosa...

Primeros carteles

Y las campanas empiezan a sonar: Ávila ha puesto fecha al comienzo de esta peculiar temporada de la pandemia entre los días 17 y 19 de julio. Se ha programado un espectáculo de recortes y dos corridas de toros que pivotarán entre el arte y el torismo. Pero todos los dedos apuntan al estreno de agosto como definitivo punto de arranque de la campaña de las figuras, que andan concentradas, de tentadero en tentadero, para recuperar el pulso dormido y hasta echar fuera algún quilito de más. Las noticias se suceden. En Huelva no habrá fiestas colombinas pero la plaza de la Vega Larga no se quedará sin toros entre el uno y el dos de agosto. La empresa prepara dos eventos. Se trata de una corrida a pie y otra mixta en las que ya serían fijos los locales: el rejoneador Andrés Romero y el diestro David de Miranda. Pero las combinaciones, como no podía ser de otra manera, se completarán con nombres de la primera fila. Suenan Aguado, Morante, Perera... Por ahí podrían ir los tiros. Ojalá.

Garzón: atacar en vez de resistir

Son momentos de ilusión pero también de generosidad. Al esfuerzo de los empresarios que han decidido liarse la manta a la cabeza debe sumarse el de los toreros. No es momento de estirar ninguna cuerda sino de empujar de vuelta un carro que empezaba a desplomarse por el precipicio. Sí, las cosas se mueven: Pablo Aguado, uno de los toreros más ilusionantes del panorama actual, también habría puesto fecha a su reaparición. Será, previsiblemente, en la coqueta plaza de Estepona. Compartirá cartel con Cayetano y Salvador Vega, que vería así cumplidos sus deseos de reaparición. Los toros llevarán el hierro de Algarra. No muy lejos de allí, en la mismísima Malagueta, también hay movimiento de despachos. José María Garzón, que no quiere lanzar aún las campanas al vuelo, trabaja sin pausa para celebrar algunos festejos en esa orilla del Mediterráneo. Algunos medios hablan de una corrida coral de siete espadas; en otros se llega a mencionar el nombre del mismísimo José Tomás... Pero Garzón también ha apostado en la orilla atlántica y está a punto de sacar del horno los dos o tres carteles que recuperarán el pulso taurino de la bellísima Plaza Real del Puerto de Santa María. El empresario sevillano ha preferido atacar a resistir. En su agenda también bailan nombres, cifras y fechas para dar una corrida en el embudo cordobés de Los Califas –el de mayor aforo de Andalucía- y en la granadina Monumental de Frascuelo. Ya lo dijo Victorino Martín en su incesante cabalgada al frente del destacamento de la Fundación del Toro de Lidia. La mejor guinda a esta ofensiva la podría poner Canal Sur, retransmitiendo para todos los andaluces esas corridas de toros para convertirlas en auténticos acontecimientos. Pero hay otras plazas de las que nada se sabe. El silencio de Madrid –que podría abrir al 75% de su capacidad- y Sevilla, que sí vería limitado su aforo a unas justísimas 5000 localidades, empieza a ser demasiado elocuente...

Y nos marchamos, una semana más, despidiendo un mes y dándole la bienvenida a otro más que nos sirve para encarar la segunda mitad de este año incierto en el que podemos y debemos recuperar la normalidad perdida sin bajar la guardia ni un segundo. Nos jugamos demasiado en el empeño. Y por cierto, ¿han visto el vídeo del nefasto Peter Janssen chamuscado por la gasolina de su propio odio? Lo dejamos ahí. No nos olvidamos del compañero Federico Arnás, que deja atrás una vida entera en Televisión Española y la dirección de Tendido Cero, esa ventana abierta al toro y el toreo que nunca debe cerrarse. Lo bueno viene ahora, Federico...