domingo, 16 febrero 2020
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Los medios y los días

5.000 millones de años

12 feb 2020 / 03:56 h - Actualizado: 11 feb 2020 / 23:56 h.
"Los medios y los días"
  • El cuerpo celeste fue observado por el telescopio ALMA, está ubicada a 600 años luz en la constelación Orión y tiene un radio de mil 400 veces más grande que nuestro Sol.
    El cuerpo celeste fue observado por el telescopio ALMA, está ubicada a 600 años luz en la constelación Orión y tiene un radio de mil 400 veces más grande que nuestro Sol.

El sol está en el ecuador de su vida, dentro de unos 5.000 millones de años implosionará y puede que se trague a la Tierra, aquí no habrá quien viva a menos que se meta uno a cura o a fraile porque la Iglesia sobrevive a todo. Según me explica la BBC, el Sol se transformará en un anillo luminoso de gas y polvo interestelar, conocido como nebulosa planetaria. Cuando una estrella muere, expulsa al espacio una masa de gas y polvo, conocida como envoltura, que puede llegar a la mitad de su masa total. Esto deja expuesto al núcleo de la estrella, que en este punto se está quedando sin combustible, apagándose y finalmente muriendo.

Por su parte, La Vanguardia añade que, en los próximos 2.000 millones de años, el Sol irá envejeciendo y se irá haciendo tan y tan caliente que hará que los océanos hiervan. La vida será imposible, a pesar de que nuestro planeta sobrevivirá a la muerte del Sol, que se producirá dentro de 5.000 millones de años. Cuando el Sol muera, se tragará a Mercurio y Venus. La Tierra podría librarse, aunque para entonces no habrá vida en ella. ... A medida que el Sol aumente hasta 250 veces su tamaño actual, perderá más de un tercio de su masa en un fuerte "viento estelar".

Hay estrellas mucho más grandes que el sol que en estos momentos están a punto de cascarla, montones de telescopios están mirando cómo se muere una en concreto. El diario Excélsior nos cuenta que la estrella gigante Betelgeuse, una de las más brillantes de la Vía láctea, disminuyó su luminosidad desde hace unas semanas y el acontecimiento agita a los astrónomos pues podría anunciar su explosión en supernova, fenómeno rarísimo en nuestra galaxia. Situada en la constelación de Orión, esta "super gigante roja", casi mil veces más grande que el sol, brilla con intensidad en el cielo de invierno, donde es visible gracias a su color rojo. No hay que temer que si explota nos afecte porque está mucho más lejos que Matalascañas, en concreto a 600 millones de años luz. Por lo que veo, todo el personal que está mirando a ver si se muere de una puñetera vez lo que está haciendo es un acto de morbo sideral.

Yendo al grano, que han acertado al mandar una nave al sol, que eso hay que estudiarlo bien para que cuando se muera y se convierta en un punto de luz visible desde el quinto carajo –pero muerto- nos hayamos ido ya de aquí, que hombre previsor vale por dos y yo ya me pongo a hacer la maleta porque en cuestiones de tiempo no hay que poner fronteras a la providencia. Vayan pasando este mensaje que el que avisa no es traidor.


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