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¿80.000 firmas a favor del señor Roig?

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26 ene 2023 / 05:01 h - Actualizado: 26 ene 2023 / 05:01 h.
"Los medios y los días"
  • ¿80.000 firmas a favor del señor Roig?

La izquierda de verdad, la roja, no la rosa oscura de Sánchez en cuyo seno los rosas de la rosa rosa andan bien callados hasta no sé cuándo... Digo que los rojos pijos están como en el siglo XIX europeo y como en la Latinoamérica actual: contra los ricos. Mira tú qué fácil, inmovilismo puro, carcas prematuros, la lógica de que como el rico es rico por fuerza tiene que ser malo y explotador de trabajadores. Muy bien, entonces, si están contra los ricos y ellos, los rojos, se hallan en el poder, ¿por qué no prohíben todos los sorteos de juegos de azar que convierten en ricas a muchas personas con un simple número o les dan un sueldo para toda la vida sudando menos que los propios rojos pijos? Eso ya serían palabras mayores, perderían las elecciones con toda seguridad y además por siempre jamás. Y en esta vida, como cantaba Patxi Andión, todo se compra y se vende, menos el cariño verdadero (esto último era cosa de Manolo Escobar, el casposo de “que viva España”).

A mí me gustan los ricos desde que me hice progresista revolucionario y reaccionario de izquierdas como Woody Allen. Cansado ya de escuchar durante decenios a los que sostienen que otro mundo es posible, cuando me di cuenta de que ni eran capaces de aplicarse a ellos el eslogan y que los que lo estaban construyendo eran los ricos, aunque a su manera, lo que me interesa ahora es escuchar a los ricos, no a los progres, una vez que he comprendido que los progresistas de verdad son los ricos. Miren, le voy a hacer la pelota al dueño de este diario. Con unas horas charlando con don Antonio Morera Vallejo aprendo más de la vida que con cien encuentros con los progres que llevan diciendo lo mismo desde que Adán agarró la hoja de parra para taparse sus asuntos.

No veas si pudiera hablar sosegadamente con don Juan Roig, nuestros apellidos sólo están separados por una letra, debería concederme audiencia. A mí me parece que en España hacen falta unos cuantos millones de Juanes Roig y de Amancios Ortegas. Los tíos, ninguno son accionistas explícitos de los medios y sin embargo todos esos medios creen que son buenos por naturaleza. Ahí están los medios, esperando a ver si sueltan más pasta en publicidad que en eso gastan menos que Tarzán en calcetines.

Por mi despacho de profesor han pasado alumnos y alumnas colocados en Mercadona hablándome muy bien de esa empresa, de la que soy cliente, las lentejas que venden como comida para llevar están ricas, ricas. Habrá opiniones para todos los gustos, como en el Inditex de Ortega, pero, oye, 80.000 puestos de trabajo es mucho personal y espero que continúe subiendo ese número que hace falta ganar dinerito y consumir, si no, la bicicleta se cae. Si los 80.000 currantes -o menos, con unos miles bastaría- hubieran firmado un escrito a favor de su patrón cuando lo han puesto a parir, los retrorrojos se habrían quedado pasmados. Claro que entonces hubieran llamado idiotas a los firmantes porque ya se sabe por el libro blanco de los rojos que no hay persona más idiota que un trabajador apostando por el capitalismo. Tienen razón, podrían apostar mejor por colocarse en el rojerío que siempre va a existir, los Pepitos Grillos son imprescindibles.

Puede que sean tontos los llamados obreros de derechas, pero al país que -aún- marcha mejor en esto del capitalismo y cuyos productos compran los rojos, le va de maravilla colocando banderas por todas partes en las casas de su territorio, afirmando que lo que es bueno para ellos es bueno para todos los americanos y además ven a sus multinacionales como otros estandartes de la libertad, teniendo en cuenta que también millones de yanquis sienten esa especie de amor-odio que se siente por los ricos.

Tal y como está el mundo -en el que por ahora los ricos vencen y los rojos muerden el polvo aunque ganen elecciones- creo que hay una forma de combatir a los ricos: bajando a la arena del mercado y fundando multinacionales. ¡Hala!, a competir, hablar menos y crear como mínimo 80.000 puestos de trabajo por empresa, desde el gobierno o desde la famosa iniciativa privada esta vez de los rojos. Cuando yo era rojo del PCE, nos poníamos la mar de contentos si captábamos a ricos para la causa porque aportaban unas cuotas de escándalo. Y haberlos, habíalos. Hasta los bolivarianos se han hecho amigos de determinados ricos que ya lo eran antes de llegar los rojos venezolanos al poder. Los ricos de allí ya ni quieren a Guaidó, lo quieren más en la UE y en EEUU que en Venezuela. Y nuestros rojos dale que te pega con Roig y demás millonetis. Nunca le perdonarán a Roig haber dicho que aquí hay que trabajar como chinos, en ese aspecto los rojos sí que son racistas.


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