La vida del revés

Amancio Ortega, Díaz Ayuso y las máquinas contra el cáncer

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24 ene 2023 / 11:24 h - Actualizado: 24 ene 2023 / 11:31 h.
"Sanidad","Salud pública","La vida del revés","Amancio Ortega","Isabel Díaz Ayuso"
  • Amancio Ortega, Díaz Ayuso y las máquinas contra el cáncer

La MR Linac Unity es una máquina de última generación que se utiliza para tratar a enfermos de cáncer. En algunos países, cientos de personas son tratadas con una de ellas dado que su gran efectividad garantiza un tratamiento con enormes posibilidades de éxito. El precio de la máquina ronda los nueve millones de euros. Pues bien, en un centro asociado al Hospital Clínico La Paz de Madrid hay una de esas máquinas y solo 12 personas han sido beneficiarias durante el año 2022. Doce personas mientras en otros países son cientos. Y esta máquina es una de las que donó Amancio Ortega a la sanidad pública española. Un directivo del hospital es el único paciente que estaba recibiendo sesiones diarias hasta hace unos días.

Una donación millonaria, discutida y, sin duda, desaprovechada. Alguien podrá pensar que este desaguisado es cosa de un peligroso comunista bolivariano, pero ya saben que las competencias en materia de sanidad están transferidas a las comunidades autónomas y, por tanto, la responsable de esto es Isabel Natividad Díaz Ayuso. Heroína para unos y la gran villana para otros.

La máquina (reservada para enfermos Vips, por lo que parece) es de gran precisión, no provoca grandes secuelas, o al menos son menos que las que dejan otras máquinas inferiores que usan rayos X en lugar de resonancia magnética, y su toxicidad está controlada.

Dicen en el hospital que el problema es la formación del personal (largo y costoso) y que no todos los tumores pueden tratarse con este aparato. En el resto del mundo parece que esos problemas están minimizados. Sea como sea, el desastre en la gestión política de la sanidad pública es aterrador. En este caso, resulta sangrante que Díaz Ayuso defienda las donaciones de Ortega de forma explosiva y, más tarde, permita que sean olvidadas o infrautilizadas de este modo tan tosco. El postureo político (incluido el de esta señora) es doloroso y sangrante.

¿Qué pensará Amancio Ortega al ver estas cosas? Seguro que se le quitan las ganas de ayudar.

Entre los que discuten la bondad de las donaciones y los que se hacen fotos junto a ellas para ganar elecciones, Ortega debe pensar que nos estamos luciendo y no le debe hacer ni pizca de gracia.


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