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Los medios y los días

Anda jaleo, jaleo

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06 jun 2021 / 04:42 h - Actualizado: 05 jun 2021 / 14:43 h.
"Los medios y los días"
  • Anda jaleo, jaleo

Me parece lamentable que nos estemos peleando por la duración del recreo nocturno y de madrugada. Cualquiera diría que la pelea es por una causa superficial pero no, lo lamentable es que se trata de discusiones que buscan hasta qué hora de la madrugada puede durar el jaleo, no ya de jóvenes con sus botellonas sino de personas adultas en bares, restaurantes o veladores en general. En el fondo del debate no hay ninguna causa nimia sino una pandemia que aún sigue causando muertes y repuntes serios y creo que pueden llegar sorpresas adicionales.

¿Qué pasa si el personal se organiza por unos meses y se mentaliza de que hay unos tiempos para el recreo y después todo el mundo a casa porque están cayendo chuzos de punta? No se van a arruinar los hosteleros por eso, no, porque hay tiempo para todo y a nadie están encerrando en campos de concentración. ¿Eso es coartar la libertad o usar la razón? ¿Tanto miedo se le tiene a estar en casa? ¿Tantos techos se caen encima si te dejan estar por ahí hasta la una de la madrugada en lugar de hasta las tres o si hay que recogerse incluso antes? ¿Qué narices le ocurre a esta sociedad española?

Estamos hasta las trancas de paro y de miseria comparados con los países de nuestro entorno y damos la imagen de que aquí lo que interesa es el “anda jaleo, jaleo, ya se acabó el alboroto y ahora empieza el tiroteo”. ¿Acaso la disminución del paro depende de las copas que tomemos? ¿No nos da vergüenza entonces seguir siendo un país de camareros y de suplicarles a alemanes e ingleses que vengan a darnos sus dineros? ¿Descubrimos y colonizamos América, dominamos el mundo, le damos la primera vuelta, expulsamos al islam y a los franceses y ahora no somos capaces de valernos por nosotros mismos y huimos a un recreo sin fin?

Parece como si aquí se deseara vivir en un eterno carpe diem, un carpe diem goliardo, estar todo el día en la taberna riendo y se supone que haciendo eso a lo que llaman vivir. ¿Vivir? Recibo en el móvil montones de fotos de personas conocidas en las que se muestran en grupos de supuestos amigos, caras sonrientes, botellines en mano, barbacoas y piscinas. ¿Eso es vivir? Con qué poco se conforma ese personal, el pan y circo es perfectamente comprensible, debe durar todo lo que el pueblo quiera, hasta las tres de la madrugada, hasta las cuatro, hasta cuando el pueblo desee porque eso es la libertad, claro, es que aquí no pasa nada, no hay pandemia, no hay paro, no hay necesidades, es la sociedad del anda jaleo, jaleo.

Por supuesto, estamos en el país del sol, de la claridad, no como esos esaboríos de Europa que cenan a las siete o a las ocho de la tarde, que no salen, que no saben vivir... Nosotros somos los guay y sin embargo esos esaboríos van delante de nosotros en todo: Alemania, Inglaterra, Holanda, Dinamarca, Bélgica, Francia... Nosotros somos para ellos su patio trasero para el divertimento. Francia hasta nos supera en turismo y Estados Unidos también. Pero si se les hunde el turismo no están todo el día lamentándose y rogándole a los ingleses que vengan a darnos divisas porque han desarrollado mucho otras fuentes de riqueza: industrias, tecnologías, exportaciones, influencias.

Los monopolios son siempre negativos, vivir tanto de lo que inventó Franco no resulta ya del todo adecuado a los tiempos y eso que Franco fue más allá y puso en marcha un tejido industrial público potente; tanto que criticamos a Franco, pero a vivir de sus inventos; tanto que si Franco adormecía a los españoles con fútbol y en nuestros días algunos de aquellos progres, entonces jóvenes que arremetían contra eso, son ahora empresarios de los medios que ofrecen fútbol un día sí y el otro también. Cuando se escupe al cielo la saliva te cae encima. Más valía haber dejado a Franco olvidado en su tumba del Valle de Los Caídos y nosotros levantarnos más allá del franquismo económico. Sí, vale, el sol español y su indudable utilidad, eso está ahí y adelante, pero no es suficiente, los estadounidenses tienen más turismo que nosotros y más sol y sin embargo dominan el mundo mediante sus tecnologías y sus industrias de transformación. Los franceses acogen más turismo que nosotros y los italianos nos pisan los talones en ese aspecto y jamás los hemos superado en PIB ni nos hemos acercado a sus índices de paro, nosotros somos campeones de la UE en paro en general y en juvenil en particular, nuestra población es cada vez más vieja, no sabemos cómo vamos a pagar las pensiones del futuro, las parejas no llegan ni a dos hijos de media, las mujeres dan a luz con una media de 32 años, cada vez habrá más parejas sin hijos, a los jóvenes de hoy cuando sean viejos no los cuidará nadie y habrá que sacar dinero público veremos de dónde para mantenerlos, sobre todo a viudas porque las mujeres viven de media cinco años más que los hombres, en eso no hay igualdad.

Da lo mismo, ¿verdad? A bastantes personas les quedan muchos años para eso, para qué preocuparse; otros dirán que los que vengan detrás que arreen. Mientras tanto, somos las cigarras del “anda jaleo, jaleo, ya se acabó el alboroto y ahora empieza el tiroteo”. La sociedad dormida que se cree despierta. ¿Exagero? No se preocupen, mañana les cuento lo bonita que es Sevilla y olé, así consigo más lectores para mí y para este diario.


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