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CAFÉ: CAlidad de tu FElicidad

Hay muchos tipos de ‘CAFÉ’: según el grano, la preparación y la presentación; es decir, en función de la materia prima, tu habilidad para prepararlo y la forma

María Graciani m_graciani /
24 feb 2018 / 21:40 h - Actualizado: 25 feb 2018 / 11:16 h.
  • CAFÉ: CAlidad de tu FElicidad

Primera hora de la mañana, hay que ponerse en marcha ¿un café? ¡por favor! así enciendes el motor de la jornada y es que no hay nada que espabile más tu vida y la haga verdaderamente funcionar que saber cual es la CAlidad de tu FElicidad. Ya lo advertía Rubén Darío: «una buena taza de su negro licor, bien preparado, contiene tantos problemas y tantos poemas como una botella de tinta», ciertamente, la vida está compuesta por problemas y poemas y para descubrir cual de los dos prima en tu existencia, de tu particular «CAFÉ» deberás conocer la esencia.

Los árabes lo llamaban «Qahwah» que quiere decir «estimulante», pues no hay nada que avive más los cinco sentidos que ser consciente de que en la CAlidad de tu FElicidad has invertido. Hay muchos tipos de «CAFÉ»: según el grano, la preparación y la presentación; es decir, en función de la materia prima, tu habilidad para prepararlo y la forma; con nuestro singular «CAFÉ», la CAlidad de tu FElicidad, pasa exactamente igual, puesta ésta depende de:

–Lo que tienes –la materia prima, «el grano»–: En este caso, hablaríamos de tus circunstancias. Indudablemente, unas circunstancias favorables tienen su influencia en la CAlidad de tu FElicidad pero no son determinantes. Imagina que tienes entre tus manos unos granos del mejor café del mundo pero no tienes ni idea de qué hacer con él, no sabes cómo prepararlo o no le pones el interés y el empeño necesarios para extraer toda la magnífica esencia del grano... ¿resultado? en una palabra: desperdicio. Contar con una buena materia prima es importante pero lo es aún más el saber qué hacer con ella.

Tal y como aseveraba el filósofo inglés John Locke: «Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias», esto quiere decir que puede que tengas unas circunstancias normalitas o incluso regulares y sin embargo, ¡sonríes y le sacas partido a tu vida! ¡tu «CAFÉ» te ha quedado delicioso! (y eso que tu grano era más bien chungo) y aquellos que contaban con una materia prima de calidad superior, unas circunstancias inmejorables, se sorprenden al ver la magnífica CAlidad de tu FElicidad y se preguntan: «¿cómo lo ha conseguido?», la disposición de tu mente es lo que más te ha servido.

–Lo que haces con aquello que tienes –tu preparación del «CAFÉ»–: Ser el auténtico «AMO» de tu vida es lo que te convierte en todo un «maestro cafetero». La CAlidad de tu FElicidad es el resultado de tu Actitud MOldeadora, de aquella que te erige en el legítimo dueño de tu ahora, la marca de fábrica de la personalidad más rompedora, aquella que tiene la habilidad de decir: «muy bien, éstas son las circunstancias... y ¡esto es lo que yo decido hacer con ellas!» y así un nuevo éxito sella, ya que su iniciativa y su espíritu de superación nunca hacen pellas. Si verdaderamente quieres dejar huella, no permitas que los obstáculos, en ti, hagan mella; por el contrario, hazte una buena paella con todos los «aprendizajes» que te encuentres durante el camino, de este modo te asegurarás de llegar bien nutrido a tu destino.

Tu determinación para transformar la realidad te hace desarrollar e incluso crear alguna nueva habilidad y, para cuando te das cuenta, ¡ese grano de «CAFÉ» parece de la mejor calidad! Tu saber hacer supone un 90% de la CAlidad de tu FElicidad; en su obra El hombre más rico de Babilonia, George Clason afirmaba: «El éxito significa realizaciones como resultado de nuestros propios esfuerzos y habilidades. Una buena preparación es la clave del éxito», está claro que el empeño y la capacidad es lo que te lleva a triunfar, ¿quieres disfrutar de un «CAFÉ» espectacular? la clave está en saberlo preparar. No pierdas tiempo lamentándote por la calidad del grano, lo más inteligente, lo más sano y lo que va a convertirte en el genuino «AMO» es que pongas en práctica tu Actitud MOldeadora entonando un convencido: «¡vámonos que nos vamos!»

–El resultado –lo que se percibe, la forma, la presentación–: Lo que tienes en tu taza es el fruto de la combinación de la materia prima y de tu saber hacer. Para que te apetezca tomarte una buena taza de «CAFÉ», éste tiene que desprender un aroma atrayente, llamar la atención a la vista y tener un sabor delicioso. Piénsalo, ¿cuál es la fragancia de tu vida? ¿cómo se diferencia de otras? ¿la disfrutas, te gusta saborearla? de la respuesta a estas cuestiones depende el resultado de tu «CAFÉ» y, por ende, de tus ilusiones.

La CAlidad de tu FElicidad puede ser de diversos tipos, a grandes rasgos, destacamos tres:

–Americano: Es el «CAFÉ» rebajado con agua, por tanto se trataría de una felicidad diluída, «aguada» (literalmente). Cuando la CAlidad de tu FElicidad se ve rebajada, el saber hacer del «maestro cafetero» queda en nada.

–Con leche: Este «CAFÉ» puede ser mitad y mitad (1/2 leche, 1/2 café), cortado (café con poca leche) o lágrima (poco café y mucha leche). En este caso, la CAlidad de tu FElicidad se ha visto «rellenada» con un elemento que le aporta más calorías –que no calidad–y lo estropea, ese relleno hace que tu «CAFÉ» pierda su color y su sabor original... Eso es exactamente lo que pasa en tu vida con la CAlidad de tu FElicidad, cuando desvirtúas tu autenticidad con «rellenos» de distinta índole: personas superficiales, charlas intrascendentes, reuniones innecesarias, ir de compras constantemente, obsesionarse por el cuerpo, primar el tener al ser... Así, finalmente, te quedas con una lágrima (poco «CAFÉ» –CAlidad de tu FElicidad–y mucha leche –relleno–).

–Espresso: El «CAFÉ» sólo, sin añadidos. Éste es el que conserva todo su aroma y sabor. La CAlidad de tu FElicidad no necesita ser aguada como un café americano o complementada como un cortado, la CAlidad de tu FElicidad te completa por sí misma pues es el resultado de tu habilidad, de tu ingenio, del saber hacer que has demostrado en la fase de preparación, grano a grano (sin importar si eran o no la mejor materia prima), lo verdaderamente importante es que tu concienzudo desempeño, sin adornos, es el que te llevará a la cima y ¿dónde está eso? donde das y recibes estima, donde en valor no se escatima, donde la honestidad, la confianza, la decencia, la superación, el respeto, el compromiso... son los valores que priman.

Acabamos de empezar el día, ¿te apetece un «CAFÉ»?


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