martes, 31 marzo 2020
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, última actualización

Cambio de hora

23 mar 2018 / 21:28 h - Actualizado: 23 mar 2018 / 23:04 h.
"Pareja de escoltas"

Esta hora que esta noche nos saltemos en el reloj parecerá que nos hace el favor de ahorrarnos espera y acercarnos al deseado final de la cuenta atrás. Pero también nos asomará antes el cansancio de mañana y dejará sin su encanto nocturno aquellas esquinas presas aun de la mortecina claridad del atardecer. Por no hablar del despiste de más de uno llegando tarde a esa sagrada cita con la que arrancamos nuestra Semana Santa. Esta vez el ajuste horario europeo nos da en toda la diana. A mí me quitan la mejor hora del año. La de la ciudad dormida pero bajo el callado despertador de la luna con la alarma de la plenitud puesta. Cuando las solitarias calles son como viñetas por pintar donde solo se ha esbozado el plano de fondo, a falta de las escenas y personajes más emotivas posibles. Cuando si pegas el oído a los adoquines presentirás el tic tac de las gotas de cera cayendo, alfombrándolo todo con su impaciencia. Con el gran telón a punto de levantarse desde el cielo de terciopelo negro, y las puertas de los templos semejando un gran lazo de regalo a punto de desanudarse. Como la primera página en blanco del más maravilloso libro a punto de leerse. Qué truco de la Física nos elimina esa hora que cuando nos sea devuelta vendrá exprimida de su pócima de felicidad, en un fin de semana cualquiera. Con nuestras Imágenes entonces en sus altares, sin sobresaltarse como ahora sobre sus pasos, de esta cósmica chicotá entre un huso horario y otro, menuda levantá, sin testigos ni mano de capataz dando el golpe fantasmal del llamador en el templo desierto y oscuro.


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