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La Tostá

Cuarenta años son muchos años

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
30 dic 2021 / 07:04 h - Actualizado: 30 dic 2021 / 07:22 h.
"La Tostá"
  • Cuarenta años son muchos años

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Nada más entrar enero se van a cumplir cuarenta años de mi llegada a la crítica flamenca o el periodismo musical de Sevilla. Corría 1982, trabajaba entonces en la construcción y Bernardo Gómez de Sixto comenzaba un programa flamenco en Antena 3 de Sevilla, con el granadino Pepe Olmedo como director de la emisora de radio que estaba en el Edificio Sevilla 2. Bernardo era un periodista enamorado del flamenco, pero no estaba muy puesto. Lo escuchaba por las noches y me daba cuenta de que no chanelaba mucho, así que un día me armé de valor y fui a ofrecerme como asesor o colaborador. Le hizo gracia mi arrojo y me aceptó, y ese mismo día grabó la careta de Lo Nuestro, que así se llamaba el programa. “Lo Nuestro, un programa de Bernardo Gómez de Sixto, con la colaboración de Manuel Bohórquez Casado”. Yo era quien elegía las noticias y, a veces, los discos que se ponían en el programa. Iba a los festivales, escribía las críticas y Bernardo las leía en antena diciendo, claro está, que eran mías. Le tenía pánico al micrófono y por eso las leía el señor Gómez, que tenía una voz preciosa con una pronunciación perfecta.

Ese mismo año de 1982, se celebró la II Bienal de Flamenco, que incluía el Giraldillo del Baile que ganó Mario Maya. Cubrí esa Bienal para el programa, luego ya era crítico de flamenco. Sin dejar de ser albañil, así que mis primeras críticas iban llenas de cemento, yeso y pintura. Daba unos hachazos increíbles, porque no venía de la Universidad y entendía el periodismo como entendía el pico y la pala. Recuerdo que una noche llamó Paco Vallecillo a la emisora, en nombre de Antonio Mairena, para dar las quejas, porque había dicho en directo, que el cante era algo más que el inolvidable maestro de los Alcores. Con el mairenismo habíamos topado. Dos años más tarde, en junio de 1984, publiqué mi primer artículo en El Correo de Andalucía, La juventud en el flamenco, de la mano de Emilio Jiménez Díaz y con el Padre Javierre como director del diario, y aquí sigo aún. O sea, que llevo cuarenta años escribiendo, en la actualidad, unos cuatrocientos artículos al año solo en El Correo.

Naturalmente, celebraré estas cuatro décadas publicando un libro de críticas hechas en la Bienal de Flamenco, más de quinientas, y, si pudiera, otro de entrevistas o de columnas de opinión, como hice cuando cumplí los veinte años en El Correo, en 2005, publicando A palo seco, con Signatura Ediciones. Además, organizaré una reunión de cante en Mairena del Alcor, con todos los cantaores de ese pueblo al que tanto quiero, porque muy pocos saben que fue Antonio Mairena, en su casa, en 1978, quien me animó a escribir de flamenco. Me daré, pues, un atracón de cante en su pueblo natal para celebrar estos cuarenta años de felicidad haciendo lo que me gusta, que es escribir. Cuarenta años son muchos, pero amenazo con llegar a los cincuenta, si Dios y los toros de Machacaera no lo impiden.


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